sábado, 14 de octubre de 2017

Trabajando con Espíritus IV - Los Ancestros y los Poderosos Muertos

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Los practicantes tradicionales siempre han sido asociados con los muertos de una u otra manera en la imaginación popular, sea en bárbaros ritos necrománticos en All Hallows (Todos los Santos), o en el uso de partes del cuerpo de los muertos en hechizos y rituales para propósitos viles. Obviamente la mayoría de estas historias son pura fantasía, pero contienen un núcleo de verdad. Los verdaderos practicantes del Artes siempre han retenido un vínculo con sus parientes difuntos – sea de su linaje real o de su particular tradición o Tierra – de hecho, la mayoría considera que no han fallecido en absoluto, sino que están aquí con nosotros todo el tiempo. Con ello me refiero a que flotan a nuestro alrededor, de forma invisible, esperando a ser convocados en ritos espiritistas, pero que en un sentido nunca nos dejaron en absoluto. Es parte del conocimiento del Arte que los muertos no se marchan necesariamente a algún otro mundo inamovible, para esperar a renacer o cualquier otra cosa, sino se convierten en parte y parcela de la Tierra que nos rodea. Se fusionan con el espíritu/cuerpo de la Tierra y se vuelven casi indistinguibles de los espíritus de la naturaleza u otros seres que habitan el reino generalmente invisible, del “interior” del mundo que nos rodea. Aquí realizan sus tareas asignadas, sea como guardianes del lugar, intermediarios entre los mundos, consejeros para una persona concreta o familia, supervisores de una zona en particular, o lo que sea hasta que llegue el momento de que pasen al siguiente destino, cualquiera que este sea y que esté establecido para ellos.
Sombra Ancestral

En tiempos pasados los ancestros eran venerados por sus habilidades y uso para los vivos. Muchos de los así llamados montículos de enterramiento que se han encontrado en las Islas Británicas y otras partes, son mal denominados ya que realmente eran lugares donde los vivos podían ir y visitar – e interactuar con – los muertos, para pedirles consejo sobre varias materias, pedirles su ayuda con diferentes problemas y renovar los lazos con los viejos y nuevos miembros de la familia. De hecho, en muchos casos, los nuevos miembros eran (y lo son para las familias de la tradición) considerados como los ancestros retornando a su propio clan o familia, siendo bienvenidos como tales. En ciertos casos muy específicos, la gente elegía, o eran elegidos, para sacrificar esta vida física – morir deliberadamente – para fusionarse con la Tierra en un lugar o sitio específico, para actuar como intermediarios entre este mundo y el Otro Mundo, para la tribu o pueblo de dicha zona y actuar como guardianes, mediando entre las energías de los dos mundos, durante un periodo de tiempo fijado. Sin embargo, una vez fusionados con la Tierra o un sitio específico, nuestro sentido del tiempo no tiene significado para ellos y muchos están todavía activos, si sabes cómo acercarte a ellos. Tales individuos son algunas veces conocidos como Jefes Funerarios o Reyes Funerarios, con quienes se puede interactuar en sus específicos montículos de enterramiento o “tumbas”. Esta es una operación difícil y potencialmente peligrosa, por lo que no entraré en detalle aquí, pero trataré otras posibilidades para el contacto con los ancestros más adelante.

Otro aspecto del conocimiento ancestral es el perteneciente a los Maestros y Maestras, aquellos que se han marchado para convertirse en parte de lo que algunas veces es conocido como la “Compañía Oculta”. Estos son brujos que han logrado gran conocimiento, experiencia y poder mientras tuvieron una vida física, quienes después han seguido estando “disponibles” para que otras personas de su grupo, linaje, familia o tradición los invocara. Actúan como guías, maestros, guardianes y observadores para aquellos de su línea y algunas veces pueden ser vistos como formas vagas (¡o más sólidas!) al borde del compás durante el ritual. Pueden ser invocados en tiempos de necesidad para ayudar al practicante del Arte o grupo al completo, y a menudo tomar acción por propia iniciativa para salvaguardar el conocimiento, saber y cosas secretas de su propia tradición. A menos que se te haya dado admisión a un linaje particular del Arte, estos no serán seres que encuentres probablemente a menudo, o en absoluto, a menos que la Compañía Oculta del Arte en general decida tener interés en ti.

Contactar con los ancestros y particularmente con seres como los Poderosos Muertos o Maestros del Arte, no es algo a ser emprendido a la ligera o por razones frívolas, no se hace porque podamos. Se hace para avanzar en nuestro propio conocimiento, sabiduría, entendimiento y experiencia, porque como serios practicantes no podemos hacer otra cosa que invocar a aquellos que se fueron antes para buscar su ayuda. Una vez “fusionados” con la Tierra, el tiempo, como se dijo previamente, asume un significado completamente diferente y todas las cosas se abren para que ellos las puedan ver. Los ritos y rituales de antaño, el conocimiento de lo que pasó antes y la sabiduría de nuestros antepasados, está todo fusionado con ellos también. Este conocimiento puede ser aprovechado para nuestro propio avance si sabemos cómo hacerlo. No obstante, no te equivoques, cuestiones tales como “¿Dónde puso la tía Lily sus mejores cubiertos de plata?” no solo serán tratadas con desdén si se ha hecho un genuino contacto, sino también pueden producir serias repercusiones, ¡los muertos no están para ser tratados a la ligera!
Antes de pasar a dar un par de sugerencias prácticas para hacer contacto con los ancestros, debo tratar aquí la cuestión de ¿cuáles o de quién son exactamente ancestros? Al hablar de ancestros, no me refiero necesariamente a tus ancestros directos, consanguíneos. Una vez le pregunté a mis maestros si un ancestro en particular, cristiano baptista, respondería a la llamada de un practicante del Arte si lo pedía y lo que me dijeron es que la mejor persona para el trabajo probablemente respondería. A menos que pertenezcamos a una familia de tradición del Arte – y quizá ni siquiera entonces – improbablemente obtengamos una respuesta de un “Ancestro Brujo” si como practicantes del Arte hacemos alguna llamada en pos de ayuda. Será la persona, más probable pero no necesariamente, en nuestro linaje que tenga el conocimiento más apropiado para ayudar la que responderá – si llega a provenir de un individuo. Puede venir de un grupo. Solo porque tu tío bisabuelo Fred era un brujo, no le pedirías que te ayudara con una cuestión de jardinería si él era fontanero ¿no? Puede ser que la abuelita Ruth, una devota baptista, fuera una maestra jardinera y pudiera ayudarte mejor. La religión significa poco para los ancestros y vendrán como quieran. Una llamada general de ayuda es mejor que llamar a un individuo específico, ya que puede que no te ayude en absoluto. Siguiendo a partir de aquí, ¿quienes son de todos modos nuestros ancestros? Si vas bastante atrás, todos estamos relacionados de alguna manera, así que no te sorprendas por quien responda a tu llamada. Lo importante a recordar es que, si el contacto se ha hecho, quien te responda será de la Tierra en la que estás – literalmente – sea o no pariente consanguíneo, rastreable como tal. Sé abierto a todas las posibilidades y no tengas una visión ciega de la vida después de la muerte, podrías sorprenderte por quién o qué, responde a tu llamada. Ahora describiré un par de técnicas que puedes usar para conseguir contactar con los ancestros, si se usan correctamente. La primera es una visualización guiada que te pondrá – metafóricamente – en la Tierra de los Ancestros, donde pueden responderte como lo deseen. La segunda es un rito real para invocar a los ancestros en un escenario físico, y una vez más, responderán como lo deseen.

Viaje Visionario al Reino de los Ancestros
Cálmate y realiza tus preparativos preliminares de la manera normal en ti (te sugiero al menos el círculo y la cruz, si no un completo compás).

Te encuentras en medio de un campo en la medianoche. El campo ha sido cosechado y los pequeños rastrojos despiden una larga sombra a la luz de la luna llena que hay en el cielo. Es finales de otoño y un frío viento sopla a tu alrededor, agitando el manto que llevas puesto. Una lechuza ulula por encima de ti y pasa deslizándose sobre alas silenciosas. En la distancia puedes ver un gran montículo bajo y cubierto de hierba, y te sientes atraído hacia él. Conforme te acercas puedes ver que el montículo parece hecho por el hombre, ya que es demasiado regular para ser un montículo natural y la lisa parte superior, obviamente ha sido formada por la mano del hombre. 
Al acercarte más, empiezas a apreciar lo grande que es el montículo y giras hacia tu derecha para poder andar a su alrededor en sentido levógiro. Al llegar al montículo, ves que hay un sendero muy usado que circunda la base, ya que muchos pies han pasado por este camino antes que tú, y lo tomas, iniciando tu camino alrededor con la colina a tu izquierda. Conforme avanzas, la luz de la luna, que hasta ahora iluminaba tu camino, queda tapada por el montículo y te sumerges dentro de su profunda sombra mientras lo rodeas. Eventualmente hay tanta oscuridad que debes guiarte con la mano apoyada sobre su lado para asegurarte de que no pierdes tu camino, ya que incluso el sendero bajo tus pies se ha vuelto invisible.
Fuera de la oscuridad se vislumbra una negrura más profunda y por ello caminas despacio para no meterte en ella. Conforme tus ojos se ajustan, te das cuenta de que hay un tipo de porche, sobresaliendo por ese lado del montículo y que debes dar unos pocos pasos hacia fuera para rodearlo. Andando alrededor del borde del porche, puedes distinguir dos enormes piedras erguidas, con una tercera como dintel en la parte superior. El umbral del portal entre las piedras es una negrura total al descubierto, con todo, sabes que este es el camino que debes tomar.

Mientras permaneces indeciso, preguntándote si continuar tu viaje o no, te haces consciente de un débil arrastre de pies. Gradualmente se vuelve más sonoro, aunque no fuerte, y te das cuenta de que viene del umbral que hay frente a ti. Es el sonido de unos pasos acercándose a una pendiente pronunciada, pasos firmes, fuertes y regulares que se acercan más y más. El umbral está en profunda sombra y no es hasta que el ser llega casi al portal que percibes el contorno de una alta figura masculina, una muy alta figura masculina. Das algunos pasos hacia atrás con aprehensión y la figura continúa acercándose, ahora más lentamente. Andando hacia atrás, sales de la sombra del montículo y estás ahora a la luz de la luna llena. Conforme te retiras, la figura avanza hacia ti, aunque nunca sale a la completa luz, permaneciendo justo dentro de las sombras como conviene a su papel y deber. Él es el Señor del Montículo, Dios de los Misterios del Inframundo y Líder de las Almas. Ambos permanecéis de pie donde estáis, mirándoos directamente el uno al otro, absorbiendo cada uno los detalles del otro (pausa para la contemplación).

Al fin, el Señor del Montículo parece llegar a una decisión y, cabeceando brevemente hacia ti, se hace a un lado y te acompaña hacia el portal con una ondulación de Su mano. Vacilas momentáneamente, pero, después de echarLe otro vistazo, caminas firmemente hacia el portal en la colina, pasando debajo de la piedra dintel y empiezas tu descenso por el pasadizo al interior de la colina.
Al principio, todavía estás helado por el frío aire de la noche, pero conforme continúas, notas que no solo el tosco pasadizo de piedra gradualmente se vuelve más iluminado, sino también más cálido cuanto más avanzas. Mientras desciendes, también empiezas a detectar una ligera pulsación en el aire templado, casi como si el viento fuera la cálida respiración de alguien que estuviera más adelante de ti. Continúas por lo que parece un tiempo muy largo, con el aire cada vez más cálido, pero sin llegar a ser caliente y la luz volviéndose más fuerte, pero no brillante. Finalmente, llegas a otro portal, este de piedra profusamente tallada, todo tipo de pájaros, animales y vida vegetal parecen estar entrelazados de tal manera que hace que la piedra casi parezca viva, retorciéndose y contorsionándose con una energía interior. Es a través de este portal que el aliento de aire cálido viene, junto con un ligero sonido susurrante, como si muchas voces estuvieran hablando silenciosamente a la vez. Aunque asustado, te decides y pasas a través del portal al interior del espacio que hay más allá.
Te sorprendes de encontrarte en una muy pequeña cámara cortada en la roca. Las paredes son rudimentarias y gotean con la humedad, emitiendo calidez más que frialdad, y musgo y líquenes crecen sobre ellas a parches, dándole una sensación casi acogedora. La masa vegetal brilla con una suave luz, que se refleja y magnifica en el agua de las paredes, siendo por esta luz que puedes ver. De la pared más lejana, la opuesta a ti, una pequeña corriente de agua mana de un agujero y cae en una roca cortada en forma de cuenco que hay en el suelo. El agua recolectada también emite una reluciente luz y añade su fuerza al ambiente de la cámara.

(Haz una pausa para la contemplación de tus razones para venir aquí y lo que esperas lograr)

Conforme la observas, la brillante luz sobre la superficie del agua empieza a juntarse y formar una figura, tomando características de cuerpo humano, pero borroso como si no estuviera terminado. La forma se hace más y más sólida, brillando con una luz interior propia, aunque sin volverse en ningún momento suficientemente tangible. El sonido de las voces susurrantes que oíste a la llegada a este lugar, aumenta gradualmente hasta convertirse en una cacofonía amortiguada, como si todos los muertos del mundo estuvieran hablándote a la vez. El sonido aumenta hasta hacerse casi insoportable, vibrando a través de tu cráneo y de repente, cesa dejándote en un vacío de silencio, ante la imagen ahora completamente formada delante de ti. Del silencio una voz susurrante habla...

“¿Quién eres y qué deseas de la Tierra de los Muertos?”
(Responde con una voz tan honesta, abierta y respetuosa como puedas y espera una contestación, si alguna ha de llegar. Puede que se te pida que des algo a cambio de la ayuda, o que hagas algo en su lugar. Responde como mejor te parezca, pero recuerda, las promesas dadas a los muertos son obligatorias y deben ser mantenidas. No hagas dobles acuerdos con los ancestros, ya que ellos seguramente equilibrarán el libro a su propia manera.)
Cuando hayas concluido tu reunión, inclínate respetuosamente y márchate. La forma empezará a desvanecerse y desaparecer, convirtiéndose de nuevo en el brillo del agua. Gírate y regresa a través del portal por el que entraste y NO MIRES ATRÁS. Sigue tu viaje de vuelta por el pasadizo hacia el gran dintel de trilito y sal por el portal. Toma algunas respiraciones profundas, inspirando lo que ahora percibes como el aire fresco de la mañana. El Sol está empezando a salir por encima del horizonte e inunda la Tierra con luz dorada. Te das cuenta de que has pasado la noche entera con los ancestros y de que has vuelto enriquecido y con más conocimiento que antes. Abraza la luz naciente, guardando ese conocimiento recién encontrado en tu interior y retorna, gentilmente a tu reino normal.

Llamando a los Poderosos Muertos

Este rito debe ser realizado en el exterior, en un lugar con el que tenga una fuerte conexión, preferiblemente en una zona en la que tu familia haya vivido durante algunas generaciones. Aparte de las herramientas que normalmente usarías para establecer tu compás y provisiones para un pequeño banquete o housle, necesitarás dos implementos más, necesitarás dos huesos. Idealmente serían huesos ancestrales, pero eso es poco práctico y no te voy a aconsejar desenterrar a tus parientes, o a los de cualquier otro para conseguirlos. Intenta encontrar algunos que hayan salido a la luz naturalmente o hayan sido desenterrados al arar o algo parecido. Fallando eso, cualquier hueso servirá, pero intenta no usar los del asado del domingo – no tienen el mismo impacto. Los huesos de animales son aceptables si son de la Tierra en la que estás, no uses huesos de animales importados ya que no tendrán resonancia para ti. Es una buena idea realizar el viaje guiado anterior y pide poder disponer de unos huesos; los ancestros pueden entonces ponerlos en tu camino cuando el momento sea el correcto. Guárdalos de forma segura y no los uses para nada más.

También necesitarás otra cosa extra para este rito. En la zona donde consagrarás tu compás, determina dónde está el Oeste y cava un agujero. No es necesario que sea grande – entre 15 y 20 cm de diámetro – pero hazlo tan profundo como puedas, al menos del largo de tu brazo. Ten este hoyo al Oeste cuando crees tu compás.
Realiza este rito en la luna oscura, preferiblemente sobre All Hallows (Todos los Santos), pero cualquier otro momento del año será aceptable.
Consagra el compás de tu manera usual, pero créalo en sentido levógiro, esto es, en sentido antihorario empezando en el Norte.
Llama a todos tus espíritus protectores y ayudantes en cada dirección, así como a los Poderes usuales a los que llamas.
Coloca tu stang vertical en el suelo en el Oeste, dentro del borde de tu compás pero detrás del hoyo que has cavado, para que el mismo esté entre vosotros dos. Coloca tu copa de vino y plato de pan a ambos lados del hoyo, no del stang.
Ahora de pie ante el hoyo y el stang, haz una invocación al Dios Astado, como Señor de los Muertos, para que permita a los ancestros retornar a ti. Usa tus propias palabras, hablando desde el corazón, diciendo exactamente qué es lo que deseas. Espera cualquier respuesta que puedas sentir durante algunos momentos.
Ahora debes realizar un housle para los Muertos, para honrarlos y unirte a ellos. En lentos y medidos tonos, con completo enfoque y convicción di lo siguiente:

“Honrados y Poderosos Muertos,
Os llamo con palabras de bienvenida,
Cercanos y lejanos os llamo en súplica.
Oíd mis palabras y responded a mi llamada.
Os doy la bienvenida como Guardianes, Guías y Maestros,
Os llamo, sangre a la sangre y carne a la carne.
Venid ahora para que pueda haceros honores,
Benditos y Poderosos Muertos,
Os llamo con palabras de bienvenida.”

Coge el plato de pan y coloca tu mano dominante sobre él. Con completa convicción, declara estas palabras:

“Honrados Ancestros,
Aquí traigo pan, Vida de la Tierra,
Sustento tanto del cuerpo como del espíritu.
Bendigo este pan en el nombre de los Ancestros.
Lo bendigo con todo mi corazón,
Lo bendigo con todo el deseo.”

Pon el plato y coge la copa. Coloca tu mano dominante sobre ella. Con completa convicción, declara estas palabras:

“Poderosos Muertos,
Aquí traigo vino, fuego en la sangre,
Animando tanto al cuerpo como al espíritu.
Bendigo este vino en el nombre de los Ancestros,
Lo bendigo con todo mi corazón,
Lo bendigo con todo el deseo.”

Lleva la copa a tus labios y di:

“Bebo este vino en el nombre de los Ancestros.
Que no sea encontrado en falta a sus ojos.”

Bebe algo de vino.
Pon la copa y coge un trozo de pan. Di:

“Como este pan en el nombre de los Poderosos Muertos.
Con miedo, temor y admiración inconmensurables.”

Come el trozo de pan.
Ahora mezcla los restos de pan y vino en la copa y unta tu frente con la mezcla.
Vierte los restos de la comida y bebida en el hoyo en la base del stang, diciendo:

“Tal y como tomo, así doy,
Como un verdadero Hijo/Hija de la Antigua Fe.
Doy esto a los Honrados Ancestros,
Lo doy a los Poderosos Muertos,
Que el velo se pueda separar.
El día y la noche se unen,
Como se unen los vivos y los muertos.
Por ello hago este regalo.”

Ahora, recoloca la copa y el plato, siéntate ante el stang y el hoyo y coge los huesos, uno en cada mano. Empieza a golpear uno con el otro, suavemente, al ritmo de tu corazón (intenta hacerlo de forma estable). Mientras lo hace, entona suavemente el siguiente cántico:

“A las profundidades envío mis palabras,
Honrados Muertos, que yo sea oído.
Venid a mí con extraña visión,
Me siento ante vosotros, desnudo y al descubierto.”

Mantén en la mente lo que deseas de los ancestros y sigue golpeando los huesos, entonando el cántico todo el tiempo, una y otra vez. Mantente en esto tanto como puedas, hasta que caigas en un estado de trance, permitiendo que venga lo que tenga que ser. Puedes ir a la deriva hacia un ensueño inspirado por los ancestros, uno de los muertos puede venir a ti, o cualquier tipo de cosa podría suceder. Solo déjate ir con lo que ocurra.

Cuando hayas terminado, da las gracias de todo corazón tanto a los ancestros como al Señor de los Muertos por su ayuda e intuición. Abre el compás de tu manera usual y abandónalo. Deja el hoyo como está y vete sin mirar atrás. Es aconsejable comer y beber algo nutritivo tan pronto como puedas (no alcohol), para tomar tierra y traerte de vuelta por completo de tu experiencia. Toma breves notas para futuras referencias ya que los recuerdos de este tipo de rito, pueden desvanecerse con mucha rapidez.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


sábado, 7 de octubre de 2017

Trabajando con Espíritus III - Respecto a los Familiares

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Hay varios tipos de Familiares, pero estos tienden a caer tradicionalmente dentro de cuatro categorías diferentes – pero relacionadas:

a) un animal doméstico que se ha criado con el brujo, que lo ha entrenado para hacer sus órdenes, a través de un vínculo compartido,
b) un espíritu natural o ser que ha sido forzado por el brujo a realizar cierta tarea o tareas (aunque este es poco usado en la actualidad, ya que es visto como un tipo de “esclavitud psíquica”),
c) una forma de pensamiento creada artificialmente, diseñada para existir durante un cierto periodo de tiempo y realizar tareas mágicas dadas por el brujo y,
d) la extrusión del cuerpo de “Fetch” del brujo.


Trataré la última categoría en más detalle en la siguiente sección, pero me gustaría describir las otras dos aquí.

El Animal Doméstico como Familiar

La práctica del brujo tradicional de mantener y usar un animal o animales domésticos como servidores mágicos, es honrada por el tiempo y bien conocida. El tipo de animal puede ir desde el usual gato o perro, a los más inusuales rana, sapo, ratón o rata, o los verdaderamente raros mosca, gusano o polilla. La mayor parte de los más extraños tipos de animales puede ser producto de mentes engañadas o extraviadas, como ocurrió durante las persecuciones, pero el tipo de animal no importa si el practicante es capaz de establecer un vínculo con él. Obviamente los órdenes “superiores” de criaturas, esto es, los mamíferos, son mucho más fáciles para lograr esto que, digamos, una mosca o polilla. La técnica real es simple, pero requiere un lazo y comprensión muy estrechos entre el brujo y su compañero de trabajo.
El practicante del Arte obtiene un animal a una edad muy temprana, idealmente debería estar en el nacimiento del animal. La criatura debería estar constantemente en compañía del brujo, o tanto como sea posible, para que un lazo indisoluble crezca entre ellos. No hay gran misterio en esto, la pura aplicación de la ciencia natural, cuanto más estrecho sea el lazo y más íntima la compañía, más estrecho será el vínculo y más cercana la unión de mentes. El animal puede compartir la cama del brujo y acompañarle en todas las salidas y vacaciones, estando preferiblemente y de forma constante en su compañía si es posible. El animal debería ser alimentado con pequeñas cantidades de la sangre del brujo en su comida (solo unas pocas gotas cada vez), que es lo mejor para aumentar el vínculo mágico entre ellos, siendo este el origen de la historia de las brujas amamantando a sus familiares. Dormir y soñar juntos es un vínculo tan íntimo entre el brujo y el familiar, como lo es entre parejas humanas y solo se debe alentar en esta situación.

Cuando llegue el momento en el que el brujo pida al familiar que haga algo, esta es la técnica a emplear. Sostén la cara del familiar suavemente en tus manos y mira profundamente a sus ojos, sosteniendo la mirada tanto como sea posible. Si el animal rompe el contacto después de un segundo o dos, deberías empezar de nuevo. Canturrea un suave encantamiento con tu aliento, suavemente, tanto para que el animal se calme como para que entre en un ligero estado de trance. Es aquí que se pondrá a prueba tu vínculo con tu familiar (aunque esto se debería haber practicado de antemano). Debes dejar impresa en la mente del animal directamente lo que deseas que haga y mantener el vínculo mente a mente mientras lo estás haciendo. Esto necesita de mucha práctica, como con cualquier trabajo de magia, no debiendo esperarse éxito alguno al primer intento.
Una vez el vínculo se ha establecido y el animal entiende lo que tiene que hacer, el brujo lo libera y envía a hacer sus órdenes. El practicante ahora sigue al animal a través del contacto mental y ve y siente a través del animal. Si se ha establecido un vínculo suficientemente fuerte, esto ocurrirá de forma natural, sin embargo, lo más usual en este punto para el brujo es profundizar en el trance o caer dormido y seguir al animal a través del sueño o la clarividencia (esta es una explicación para el fenómeno conocido como “repercusión” en los antiguos relatos, pareciendo el brujo tener las mismas heridas que el animal si se le ha disparado o le han atacado o asustado personas no iniciadas. El brujo realmente ha estado todo el tiempo con el animal). Una vez la tarea realizada, el animal regresa de forma natural o es reclamado por el brujo, quien despierta o retorna del trance y premia al familiar con su comida favorita (y unas pocas gotas de su propia sangre).
Aunque muy eficiente a su propia manera, las limitaciones de este tipo de familiar son autoevidentes, básicamente todo lo que puede lograrse es un tipo de “vigilancia encubierta” de una persona o lugar, o un método de visión remota. Incluso estas actividades están rodeadas por dificultades, ya que a diferencia de siglos anteriores, los animales vagando por su propia cuenta son denunciados a las autoridades que los recogen, a menos que sean enviados de noche. El envío de hechizos por este medio, naturalmente es posible, pero muy difícil de lograr. Un método más fácil y mucho más flexible que un animal familiar, es un espíritu familiar no físico.

La Forma de Pensamiento Creada como Familiar

También conocido como el Puckeril o un Bid, este tipo de familiar es una construcción deliberada a partir de la propia mente/energía de los practicantes del Arte y, como tal, puede tomar cualquier forma que el practicante desee. Antes de que se emprenda cualquier trabajo práctico, se debe decidir el tipo de familiar a ser creado. La naturaleza, forma (si va a tener), tarea o tareas, nombre y características deben resolverse en detalle – no hay espacio para el error aquí. Una vez creado, el familiar será fiel a su propia naturaleza y no podrá ser alterado más tarde, por lo tanto, no vale la pena culparle si no hace lo que quieres correctamente. Su inteligencia también será limitada, por lo que no le pidas este mundo y el otro. Necesitarás un objeto (natural) que actúe como “ancla” u “hogar” físico para el familiar una vez haya sido creado. Este debería ser de un material que sea compatible con la naturaleza del familiar, tal y como la hayas concebido. Por ejemplo, si concibes a tu familiar en la forma de un Gnomo o Goblin, entonces un guijarro grande o roca pequeña podrían ser adecuados. Sin embargo, muchos practicantes del Arte usan joyas tales como anillos o collares, la mejor elección para mantener el objeto familiar sobre sus personas y algunos incluso usan pequeñas estatuas o imágenes enmarcadas, la elección es enteramente individual. También deberías considerar cómo vas a energizar y sustentar a tu familiar, los cuentos antiguos sobre una bruja amamantando a su familiar, como se mencionó antes, tienen de hecho una base. Para crear a tu familiar debes empoderarlo, dar energía de tu propio cuerpo en la forma de sangre, que es un método honrado por el tiempo y tradicional. En este caso, puedes pinchar tu dedo y una gota o dos – ¡no más!  – pueden ser untadas sobre el objeto familiar. Sin embargo, esto conlleva ciertos riesgos, ya que el familiar puede llegar a ser demasiado energizado y volverse incontrolable, no respondiendo a tus órdenes. Esto necesita una cuidadosa consideración. Leche fresca, pan, miel o un huevo recién puesto también pueden utilizarse, vertidos en un pequeño cuenco, dejados después cerca del objeto familiar toda la noche, para que el familiar extraiga su energía. Una vez tu familiar haya sido creado, se debería hacer esto a intervalos regulares, declarado en el ritual original de creación, tal como una vez a la semana o al mes.


El rito real para la creación del familiar es como sigue: 

Crear y potencia por completo tu compás de la manera acostumbrada (asegúrate de que llevas tu cuerda  para esto). 
Invoca a los Antiguos para que te ayuden y den energía a tu trabajo. 
Lleva el objeto familiar a cada dirección del compás por turnos, empezando en el Norte y diciendo:

“Espíritus del Norte (E, S, O), mi voluntad oiréis,
Que esta criatura aparezca ahora. 
Mi palabra siempre obedecerá,
Para mantenerla sobre el Camino Brujeril.”

Ahora ve al centro de tu compás y pon el objeto familiar en el suelo (o en un cuenco de tierra fresca si estás bajo techo), y di: 

“Sobre la Tierra te coloco,
Criatura de mi Voluntad,
Nueva Vida ahora te doy,
Y de energía te has de saciar.” 

Deja el objeto ahí durante unos momentos para que absorba la energía de la Tierra. 
A continuación coloca, o moja si es demasiado grande, el objeto en un cuenco de agua de mar, o de agua salada, y di: 

“Dentro de las Aguas ahora yaces,
Criatura de mi corazón,
Siente y percibe todo lo que necesitas
Para la práctica de mi arte.”

Deja que el objeto permanezca ahí durante unos momentos para absorber los poderes de la emoción. 


Luego, sácalo del cuenco y sostenlo en alto en el aire por encima de tu cabeza. Ondéalo suavemente a tu alrededor y di: 

“Corrientes de Aire fluyen a tu alrededor,
Criatura de mi mente,
Vive y respira en completa medida ya,
Para encontrar tu verdadero propósito”. 

Mantén el objeto en alto durante unos momentos para que absorba la energía de la inteligencia de los espíritus del Cielo, que necesitará para entender tus órdenes. 
Ahora pon el objeto sobre la tierra y siéntese frente a él. Eleva y enfoca tu energía y con una voz firme declara sucintamente los atributos y naturaleza de tu familiar, el lapso de tiempo de su existencia y, finalmente, pero lo más importante, su nombre. Usando los dos primeros dedos de tu mano dominante, envía un chorro de energía al interior del objeto, a la misma vez que visualizas fuertemente cómo deseas que sea el familiar. Mantén esto tanto como te sea posible, pero no hasta el punto de la extenuación. Ahora recoge el objeto y envuélvelo con el extremo libre de tu cuerda. Di:

“Atado a mí ahora estarás,
X (nombre del familiar) criatura de magia y lealtad.
Mi voluntad siempre obedecerás.
Y me ayudarás en el Camino Brujeril.”

Mantén tu objeto familiar, ahora plenamente vivo, contigo mientras agradeces a los Antiguos y disuelves tu compás de la manera habitual.
Esa noche, pon algo de “comida” en un pequeño cuenco especial y colócalo, así como tu nuevo familiar, en un rincón tranquilo hasta que se haga de día. Después de eso, necesitarás mantener tu objeto familiar contigo tanto como te sea posible y lo alimentarás a intervalos regulares. Para darle órdenes, sostén el objeto a la altura de la frente y visualiza con fuerza lo que deseas que haga. También puedes verbalizar la orden. Al principio dedícalo a cosas simples, usando solo tu familiar para propósitos mágicos. Al cabo del tiempo, el vínculo entre vosotros se hará más fuerte, aficionándoos el uno al otro, e incluso algunas veces tu familiar se anticipará a tus peticiones. Al final del lapso de vida  del familiar, devuelve el objeto a su elemento natural de origen  – por ejemplo, lleva de nuevo el guijarro a la playa donde lo cogiste – con algunas palabras susurradas de agradecimiento por su servicio. También sería algo bueno ofrecer una pequeña libación, en recuerdo de vuestro tiempo juntos. Si has creado tu familiar para que dure toda tu vida, debes ordenarle que se disuelva contigo al final de tu vida en el ritual original y hacer arreglos para que el objeto sea enterrado/incinerado contigo. Sin ti, tu familiar estaría perdido y desamparado y predispuesto a causar estragos mágicos sin dirección ni orden.

Deseo ahora pasar a la última categoría de “Familiar” mencionado antes, la del “Fetch”.

El Cuerpo Fetch

Resumiendo, puede verse al Fetch como la manifestación de la naturaleza espiritual contrasexual (generalmente) del individuo, que aparece a menudo en forma animal y con la que se puede trabajar como si fuera un familiar. Me doy cuenta de que puede sonar confuso, así que intentaré clarificarlo un poco. En el Arte Tradicional, como en general en el folclore y mitología tradicional del nordeste de Europa, se ve al individuo como teniendo tres y no dos, “cuerpos” o “naturalezas”. Está el físico del que todos somos conscientes, está el “alma” o “espíritu” que es nuestra parte inmortal que sobrevive a la muerte física, y está el Fetch. El Fetch actúa como un compañero, guía, tutor, pareja y guardián, durante nuestro tiempo sobre la tierra. En algunos casos, es visto como un espíritu guardián femenino, siendo este traspasado a través del linaje de ciertas familias, similar a los relatos de Banshees (Bean Sidhes), en el folclore de Escocia e Irlanda. Si el practicante del Arte es de descendencia escocesa o irlandesa, o practica una forma de Arte derivado de esta tradición, entonces el Fetch también puede ser conocido como el “Compañero de Camino”, visto como un tipo de “sombra” o “doppelganger” del brujo. Esta forma de Fetch es vista acompañando al practicante del Arte en su trabajo y durante su vida, apareciendo más y más frecuentemente hacia el momento de la muerte de la persona. Una vez el individuo ha fallecido, este espíritu puede convertirse en un guardián, tutor o consejero para otros en la familia o sendero mágico.
A menudo se habla del Fetch como de la “esposa” o “pareja” del brujo y esto refleja el lazo intensamente estrecho que existe entre ellos, tanto a nivel espiritual como físico. Tradicionalmente, es bastante posible para el brujo tener una relación sexual con su yo-Fetch, que excede cualquier relación física “normal”. Hay historias de practicantes del Arte que realmente se “casan” con sus Yo-Fetch, y esto retrata la boda alquímica que une las dos mitades de un individuo en una totalidad espiritual, siendo esta la meta de toda verdadera práctica mágica. A través de la práctica y estudio continuos, el practicante alcanza una fase en la que ha resuelto las aparentes contradicciones de lo físico y lo espiritual en su interior, sus así llamadas naturalezas “positiva” y “negativa” y ha realizado por completo la totalidad de su ser. Esto es, por supuesto, un trabajo muy avanzado y largo que está más allá del panorama de este libro, pero que ojalá sea la meta hacia la que todo verdadero practicante del Arte aspirará.

Con el Fetch se trabaja generalmente de una manera mucho menos elevada en la mayor parte de tradiciones del Arte, y a menudo tiene una aplicación mucho más mundana, muy similar a la forma en la que el practicante trabajaría con su animal familiar y usando técnicas similares. El yo Fetch a menudo exhibe una forma animal, por la cual con frecuencia se le “confunde” con un animal familiar separado. Este representa la naturaleza “animal” preconsciente del individuo, que en sí contiene conocimientos y habilidades de gran valor. En el folclore tradicional, era común que el “Diablo” le diera al brujo su familiar en uno de los Grandes Sabbats, representado en realidad esto, al Maestro Astado del coven enseñando al practicante del Arte a contactar con su propio yo-Fetch, representado en una forma animal totémica. Que el Fetch pueda exhibir una forma animal es indicativo de la profunda naturaleza inconsciente del individuo, el practicante consigue acceder a estos niveles más profundos y entonces es capaz de trabajar con ellos, trayendo gradualmente dichos poderes y atributos a los niveles conscientes. 
Daré aquí dos sugerencias para contactar inicialmente con tu yo Fetch, y a partir de ahí aprenderéis a trabajar juntos. No se puede esperar que el contacto sea fácil y rápido, por lo que se debe poner mucho trabajo duro y persistencia en ello, que en ocasiones equivale a años de trabajo duro, antes de que se pueda hacer el contacto. Créelo posible y eso te llevará lejos.

El Rito de Housle para la Comunión con el Yo Fetch

Un Housle es un tipo de banquete compartido, usado en los ritos tradicionales para cierta variedad de propósitos, no solo de celebración. En este caso será usado para pedir al Señor Astado del Arte Su ayuda para llamar a tu yo Fetch, como un preludio a la completa comunicación. Este es un desarrollo mágico del “banquete” comentado en el primer capítulo, “Consagrando el Compás”, y será necesario que se realice muchas veces para que sea efectivo, así que la determinación y la aplicación son esenciales.

Realiza un compás completo, creado de tu manera habitual, pero 
De pie ante el stang en el norte, delante del que habrás colocado una copa de vino rojo y un plato de pan. Invoca al Dios y a tu yo Fetch con las siguientes palabras o similares:

“Astado, Maestro de lo Salvaje, Señor de las Bestias tanto visibles como invisibles,
Te llamo con palabras de bienvenida.
De cerca y de lejos te llamo en súplica.
Escucha mis palabras y responde a mi llamada.
Concédeme la comunión con mi otro yo, mi alma esposa, mi yo Fetch.
Espíritu Fetch, te doy la bienvenida como Guardiana, Guía, Maestra, Pareja y Esposa(1).
Te llamo para honrar nuestro vínculo y reconocer nuestra unión.
Ven ahora para que podamos trabajar y vivir como uno,
Espíritu Fetch,
Te llamo con palabras de bienvenida.”

Coge tu stang y ponlo en posición vertical en el centro de tu compás, coloca el pan y el vino a sus pies.
Enfocando tu atención en tu fetch, haz ahora girar el compás en sentido levógiro mientras haces el siguiente cántico:

“Ven, ven tú, pareja fetch,
Ven, ven tú, alma animal.”

Sigue haciéndolo hasta que sientas una fuerte sensación de poder creciente, enfocado en el stang y el “banquete” (después de muchas repeticiones puedes empezar a ver una forma de manifestación que toma lugar, pero esto será raro). Cuando te sientas preparado, para y siéntate ante el stang. Permanece tranquilo en meditación durante un rato y observa lo que ocurra, o alternativamente, realiza la visualización guiada que daré en breve.

Cuando hayas terminado, toma el plato de pan y coloca tu mano dominante sobre él. Con completo enfoque, declara estas palabras:

“Espíritu Fetch,
Aquí traigo pan, a esta vara de vida,
Sosteniendo el cuerpo y el espíritu.
Bendigo este pan a la causa de nuestra unión.
Con todo mi corazón lo bendigo,
Con todo mi deseo lo bendigo.”

Pon el plato y coge la copa. Coloca tu mano dominante sobre ella. Con completo enfoque, declara estas palabras:

“Esposa Fetch,
Aquí te traigo vino, fuego en la sangre,
Animando el cuerpo y el espíritu.
Bendigo a este vino a la causa de nuestra unión.
Con todo mi corazón lo bendigo,
Con todo el deseo lo bendigo.”

Lleva la copa a tus labios y di:

“Bebo este vino a la unión de mi cuerpo y mi Fetch.
No nos separemos.”

Bebe algo de vino.
Pon la copa y coge un trozo de pan. Di:

“Como este pan para el sostenimiento de mi cuerpo y mi Fetch.
No nos separemos.”

Come el trozo de pan.
Mezcla los restos del pan y el vino en la copa y unta tu frente, concentrándote en tu unión con tu espíritu Fetch. Ahora tómate algún tiempo para considerar lo que estás haciendo y lo que esperas conseguir de estos actos.
Cuando estés preparado, vierte los restos de la comida y la bebida en el suelo a los pies del stang, diciendo:

“Tal y como tomo, así doy,
Como un verdadero Hijo/Hija de la Antigua Fe.
Hago esta ofrenda a mi yo Fetch.
Doy esta ofrenda a mi espíritu Fetch,
Que Ella/Él y yo podamos conocernos el uno al otro.
Así como arriba es abajo,
Y dentro es afuera,
Hago este regalo.”

Cierra tu círculo como acostumbres, pero no olvides agradecer y honrar también a tu Fetch.

Viaje Visionario para Contactar con el Espíritu Fetch

Este viaje se puede realizar en el compás, una vez hayas hecho el housle para tu Fetch – lo cual lo convertiría en algo particularmente efectivo – o por separado, en cualquier otro momento. Una vez más, como con el housle, serán necesarias muchas repeticiones antes de que se haga el contacto real, así que la perseverancia y la determinación son una vez más esenciales.
Ponte cómodo y mentalmente preparado para el viaje.


Te encuentras sentado ante un fuego, en un sillón bien acolchado, en la sala de estar de una casa de campo. Es de noche y las cortinas están corridas contra la oscuridad exterior. Todo está cálido y acogedor y la luz de las llamas baila sobre las vigas del techo y sobre las pulidas ollas y sartenes de la bien equipada habitación. Te levantas de tu sillón y te detienes ante el fuego, calentando tus manos sobre él. Te haces consciente de un suave sonido quejumbroso, como el viento a través de las ramas de los árboles en una noche tormentosa, pero fuera todo está en calma. El sonido aumenta en intensidad, si no en volumen, y te sientes compelido a mirar fuera para descubrir la fuente del mismo. Envolviéndote en una larga y cálida capa de lana, coges tu bastón de confianza y abres la puerta, saliendo al exterior. No encuentras ni viento ni ráfagas de lluvia torrencial, pero el quejumbroso sonido aumenta de nuevo en intensidad, manifestándose ahora como un intenso lamento, de pérdida o pesar. Te das la vuelta ligeramente, intentando descubrir la fuente de esta desesperación y entonces notas a alguna distancia de ti, más allá de los límites de tu propiedad inmediata, una bola de misteriosa luz flotando en medio del aire. Es de esta dirección de la que el lastimero gemido parece venir y por ello te encaminas hacia ella. Conforme lo haces, el tono una vez más cambia y más que un sonido de pérdida, se convierte en un canturreo y una incitación a acercarse. Sigues hacia esta chispa flotante, amarillo azulado, rojo verdoso y blanco, todo a una y a la misma vez, que se mueve constantemente alejándose conforme tú más te aproximas. Ahora estás fascinado tanto con la luz como con el sonido y los sigues voluntariamente a donde te conduzcan. Pasados los límites de tus tierras vas, cruzando los márgenes de los campos ya que la luz flota ligeramente delante de ti, conduciéndote siempre hacia delante con su suave canturreo y murmuración. Atraviesas las tierras de cultivo que te rodean, aparentemente tan ligero como una pluma que tus pies apenas tocan el suelo y tu cuerpo parece hacer poco esfuerzo o no dedicar mucha energía. Los páramos donde los cultivos terminan aparecen en la distancia, estrechándose hacia un pequeño valle que está más adelante. Ahora delante de ti corre un arroyo, bloqueando directamente tu camino y la susurrante, arrulladora y fascinante luz se para al otro lado de un jorobado puente de madera, flotando a la altura de la cabeza, llamándote con su sonido cautivador. Pones tu pie sobre el puente y a la misma vez un temblor recorre tu cuerpo, un estremecimiento baja por tu columna, como si en algún nivel supieras que cruzar el puente es un paso irrevocable, sin vuelta atrás. La luz ahora emite un sutil tono de desafío en su canción, como si te desafiara a seguir adelante. No hay elección, estás atado a esta luz y encantado por su canción y por ello pasas valientemente por el puente y caminas sin vacilación al otro lado, atraído todo el tiempo por la brillante luz. Cuando tu pie toca el suelo al otro lado del puente, inmediatamente sientes un impulso de excitación y esperanza, una anticipación de  grandes cosas por venir. Te apresuras ahora, ávido por descubrir qué hay por delante de ti, conforme la luz se mueve, conduciéndote más y más adentro en las tierras salvajes, hacia el valle que se estrecha al otro lado del puente. Conforme los muros del valle se estrechan gradualmente, y se acercan el uno al otro más, la luz aumenta su rapidez y parece ávida por conducirte a un punto desde el que ya puedes ver a la cabecera del valle, donde la los laterales de roca se juntan. Puedes distinguir la forma de un árbol en la oscuridad, junto a lo que parece ser un montón simétrico de piedras, donde ahora la luz se detiene y empieza a aumentar en brillo. Conforme te acercas, te das cuenta de que en la creciente brillantez de tu luz guía, puedes distinguir la forma de un pequeño manantial junto a un brillante árbol verde. El tipo de árbol te es desconocido, pero también te es extrañamente familiar y te hace sentir cómodo. Finalmente te paras ante el manantial, junto al que el fantasmagórico brillo está flotando y emitiendo un tono de bienvenida y confort. La luz resplandece sobre la superficie de las aguas en el manantial y atrae tu atención. Te adelantas y por un impulso, coges un poco de agua en tus manos y te mojas y salpicas la cara y la cabeza, como si fuera una lustración. El efecto es casi electrizante y parece agudizar tus sentidos de forma misteriosa. Te giras una vez más hacia tu brillante compañero y por primera vez notas vagos jirones y formas dentro de la luz. Mientras la observas, la bola de luz empieza a hincharse y crecer, alargando y expandiendo su forma hasta alcanzar el tamaño humano, alcanzando su canción casi un tono de llamada triunfante y de éxito. Mirando profundamente dentro de la brillante luz, que ahora empieza a limpiarte y absorberte, ves formas coalescentes, en parte humanas, en parte animales. Un deseo abrumador se apodera de ti, un gozo y una profunda sensación de paz te limpian y avanzas y abrazas aquello que se ha manifestado ante ti...

Lo que suceda ahora y lo que experimentes, nadie puede decírtelo. Déjate llevar por lo que ocurra, sabiendo que ningún daño puede sobrevenirte, pero que tu vida puede cambiar para siempre a partir de ese momento en adelante. Dedica tanto tiempo como necesites y, cuando estés preparado, regresa al mundo del que originalmente viniste.
Recuerda, necesitarás realizar este ejercicio muchas veces antes de que llegues a la completa realización de tu yo Fetch, pero cada vez que lo hagas, estarás mucho más cerca.



(1) Se han seleccionado las formas femeninas en diversas palabras usadas en la invocación, porque el autor del texto original es un hombre, no obstante se pueden intercambiar por sus correspondientes masculinas si la practicante es una mujer (Nota del Traductor).
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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


martes, 3 de octubre de 2017

Trabajo con Espíritus II - Espíritus del Hogar y el Fogón

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Se suele decir que "El Hogar de un Inglés es su Castillo", y ¿cuánto más verdad será esto para el practicante de las artes tradicionales? Aunque muchos brujos deciden trabajar a cielo abierto la mayor parte de las veces, esto no es posible para muchos e imposible en absoluto en todas las ocasiones para la mayoría, por lo tanto el hogar es un lugar muy especial para el Practicante del Arte, siendo tanto un refugio seguro y cómodo como un espacio en el que vivir y un lugar de trabajo mágico, todo en uno. Algunas personas serán bastante afortunadas de tener una habitación aparte solo para propósitos mágicos, siendo esto definitivamente lo deseado, pero la mayor parte de las personas no tendrá ese lujo y por ello la totalidad de la casa se convierte en su lugar de trabajo. Tradicionalmente, el foco y centro de las prácticas mágicas es el fuego del hogar o chimenea, ya que este es donde en tiempos pasados toda la familia se reunía. Las razones para esto son simples, prácticas y arcanas.

En días pasados, antes de las estufas y microondas, las placas y el gas, el único lugar para preparar y cocinar la comida – o siquiera mantenerla caliente – habría sido el fuego (central) en la chimenea. Durante largas eras el fuego ha sido, correctamente, tratado con temor y reverencia, adoración y alabanza. Mantiene el cuerpo y el hogar calientes, protege de animales y espíritus peligrosos en la noche, representa el hogar de las deidades y espíritus guardianes y por supuesto, cocina la comida. En tiempos pasados, los miembros de la familia que pasaban al otro mundo y se volvían parte de la venerable raza de los ancestros, eran enterrados bajo o cerca de la chimenea, y por lo tanto este lugar también se convertía en un foco de continuidad y símbolo de unidad y comunicación para toda la familia, tanto los miembros vivos como los muertos. La chimenea se volvió tan importante de hecho, que mucha tradición y misterio crecieron a su alrededor, mucho más de lo que puedo tratar aquí. Sin embargo, hay un aspecto de la sabiduría del fuego del hogar que todo brujo conoce y con el que trabaja y ese es el Espíritu del Fuego del Hogar.

Espíritus del Fuego del Hogar

Es difícil de decir qué es exactamente el Espíritu del Fuego del Hogar. Puede ser una forma de Wight de la Tierra que ha tomado residencia en el hogar, puede ser la energía acumulada de todos los pasados residentes de la casa, habiendo tomado forma independiente y manifestación, pueden ser los espíritus de los ancestros de la familia que velan por la presente generación, puede ser una combinación de todas estas cosas y más – ninguna es suficientemente segura. Sin embargo, permanece el hecho de que existe, está bien atestiguado en el conocimiento tradicional bajo muchos nombres diferentes – Brownies, Boggarts, Hobs, Lobs – y tiene un efecto definido y material sobre los ocupantes de la casa.

El Espíritu del Fuego del Hogar es un espíritu tanto leal como temperamental. Es leal porque sirve a la familia, haciendo tradicionalmente todas aquellas pequeñas tareas que se han olvidado o se han dejado sin hacer durante el día, protegiendo el hogar de influencias negativas y advirtiendo a los miembros de la familia de peligros o desastres inminentes. Es temperamental porque hay varios tabúes que deben ser observados para que siga siendo leal: no se le debe dar nunca ropa o las gracias, cuando se le dejen ofrendas de comida no se debe hablar de ello, y siempre se le debe informar de cualquier cambio en la familia, por ejemplo, nacimientos, muertes o matrimonio. Ignorar cualquiera de estas prohibiciones es arriesgarse a perder la ayuda y presencia del Espíritu del Hogar de forma permanente. Simplemente se levantará y se marchará. Sigue sin embargo estas pocas y simples normas, y tendrás un voluntarioso, útil y obediente huésped en tu casa, que será de ayuda a muchos niveles.
Para ayudar en la manifestación y por lo tanto asistencia de tu Espíritu del Fuego del Hogar, hay un simple y pequeño ritual que puede realizarse. No estás tanto creando al espíritu, pues ya existe como parte de tu hogar, sino dándole un foco, que pueda usar para interactuar contigo y viceversa. Obtén una piedra natural, aproximadamente del tamaño de un puño, que hayas encontrado en algún lugar natural y con la que te sientas cómodo (si te gustan, también puedes hacerte con una pequeña figurita de un “gnomo”, “pixie” o “goblin” y pegarla a la piedra, como ayuda para tu visualización y enfoque, pero esto no es necesario de ninguna de las maneras). Sobre la piedra deberías inscribir un símbolo que represente para ti la esencia de la seguridad, lo doméstico, el hogar y la custodia. Este puede ser uno de los muchos símbolos tradicionales, o uno que hayas diseñado tú mismo. Coloréalo en rojo.

En la noche, después de oscurecer y mejor en uno de los Grandes Días Sagrados, coge tu piedra, ponla en la chimenea o fogón y coloca una vela roja en un portavelas a su lado. Ten preparado un pequeño cuenco de pan y leche en algún lugar cerca de ti, pero todavía no en la chimenea. Siéntate en el suelo frente a la piedra y prepárate como para un rito, enciende la vela después lenta y seriamente y desde el corazón di estas palabras u otras similares:

“Honrado Espíritu de este mi fuego del hogar, te doy la bienvenida. Por favor, encuentra alegría y satisfacción en este mi hogar. Prometo mi apoyo en tu estancia en este lugar y te pediría tu ayuda y protección a cambio. Honrado Espíritu de este mi fuego del hogar, te doy la bienvenida.”


Ahora coloca el cuenco de pan y miel ante la piedra y siéntate en silenciosa meditación durante tanto tiempo como lo sientas necesario (puede que desees crear un ligero estado de trance, para hacer el contacto más fácil). Puede que consigas un vislumbre de tu Espíritu del Fuego del Hogar, u oigas su voz o solo recibas una impresión o sensación general. Si recibes un nombre, cuéntate entre los muy afortunados y NUNCA lo digas a otro, se te ha confiado un gran regalo. Úsalo solo cuando hables directamente con el Espíritu del Fuego del Hogar en momentos de urgente necesidad. Cuando te sientas preparado, apaga las velas y deja en silencio esa zona. Deja el cuenco con la ofrenda ahí, toda la noche para que el espíritu absorba la esencia del pan y la leche. Vierte los restos en la tierra desnuda por la mañana. Ahora deberías haber hecho contacto con un espíritu muy benéfico y útil, que, si se le mantiene feliz, te servirá bien durante muchos años. La ofrenda de pan y leche se hace idealmente – silenciosamente – en ocasiones en las que la familia se reúna, para compartir con todos los asistentes o, si vives solo, cada vez que hagas una celebración en la casa. También deberías encender la vela en dichas ocasiones (si no tienes una chimenea real en tu hogar, usa el lugar donde habría estado ordinariamente, o donde esté el foco principal de la casa, sea el fogón de la cocina o el comedor – ¡NO la televisión!).
Aunque llamado “Espíritu del Fuego del Hogar”, este ser generalmente se encuentra en toda la casa y crea una atmósfera benéfica allí. Sin embargo, puede que haya veces en las que el hogar, por cualquier razón, atraiga la atención de energías o seres indeseados o malignos, que el Espíritu del Fuego del Hogar solo, sea incapaz de negar por completo. Como en todo trabajo mágico, debería haber un toma y daca entre lo visible y lo invisible, y aquí es donde el Practicante del Arte puede añadir su energía y pericia a los del Espíritu del Fuego del Hogar para mantener la casa libre de energías indeseadas, o en raras ocasiones, ataques directos. Como el lugar de tus más íntimos trabajos, el hogar debería estar completamente protegido y no sujeto a ninguna entidad extraviada que llegue, o a un ataque más deliberado, posiblemente de un practicante rival. Hay dos soluciones a estos problemas que me gustaría tratar aquí, una es la tradicional Bola de Bruja y la otra es el uso mágico de las cuerdas e hilos. 

Bola de Bruja

La mayor parte de la gente está familiarizada con la visión y/o el concepto de esta. La bola de bruja es una gran bola de cristal o metal pulido que se cuelga en la ventana, o algunas veces en la puerta de entrada, con la intención de reflectar hacia el emisor cualquier negatividad enviada hacia el cabeza de familia. Los antiguos flotadores de cristal para pesca originales son ideales para esto, si puedes encontrarlos, o si no bolas grandes para el árbol de navidad. Son comunes estos días, reproducciones de flotadores de cristal para pesca, pero no tienen la misma sensación, así que aunque funcionarán, prueba siempre con los originales. Una vez hayas obtenido tu bola, debe ser limpiada por completo de todas sus asociaciones previas y la mejor forma de hacerlo, es usar el favorito del brujo y honrado por el tiempo, el Vinagre de los Ladrones (ver capítulo sobre la “Hechicería”). Vierte una cucharilla más o menos dentro de un cuenco de agua caliente jabonosa, y limpia la bola por completo, secándola después en una toalla limpia. Ahora tu bola debe ser encantada para hacerla realmente efectiva.

Dos noches antes de la Luna Llena, establece tu lugar de trabajo con velas, incienso, un cuenco de agua fresca (de manantial) y uno de tierra fresca en el altar central. Coloca también tu Bola Bruja sobre él. Consagra tu compás a tu manera y llama al poder de tu forma acostumbrada (puede que desees hacer girar el molino, usando la Bola Bruja en el altar como foco, u por otro método).
Cuando hayas llamado al poder a tu satisfacción, sostén tus manos encima de la Bola Bruja, a unos treinta centímetros de distancia, las palmas mirándose la una a la otra. Céntrate, eleva tu energía y concéntrala en una bola, ligeramente más pequeña que tu Bola Bruja, suspendida entre tus palmas.
Visualiza una bola de luz azul/blanca, pulsando con energía, flotando entre tus manos y envía toda tu energía a su interior. Cuando lo hayas logrado a tu satisfacción y puedas “ver” la bola de energía, dile exactamente lo que quieres que haga. Sé muy específico sobre ello y tan breve como sea posible, sin encantamientos largos y parlanchines. Dilo con fuerza, con intención y con tus propias palabras.

Ahora, baja tus manos hasta que tu bola de poder descanse dentro de tu Bola Bruja, aparta las manos y deja la energía residiendo en su caparazón físico.
A continuación, salpica la Bola Bruja con un poco de tierra, pásala a través del humo del incienso, pásala a través de la llama de la vela y salpícala con agua, diciendo cada vez:

“Por el/la (Tierra, Aire, Fuego, Agua) sé cargada y sellada a mi voluntad,
Que ninguna malignidad pueda entrar donde seas colocada”.

Envuelve la Bola Bruja en una tela negra y finaliza el rito de tu manera acostumbrada.
Coloca la Bola Bruja en un lugar seguro y oscuro para “gestarse” hasta la siguiente Luna Nueva, entonces la cogerás, desenvolverás y la “darás a luz”, colgándola en tu ventana, repitiendo la orden que le diste cuando la cargaste.
Se debería limpiar y lavar la Bola Bruja de nuevo cada mes (en la solución del vinagre de los ladrones), para eliminar cualesquiera impresiones negativas que pueda haber recibido y mantenerla brillante para reflejarlas de vuelta.

La Jaula de Cuerda

A este método que me gustaría explicar, se le llama la técnica de la “Jaula de Cuerda”. Es una variación de la formulación del “Ojo de Dios”, con la que muchos están familiarizados, que usa la estructura con forma de jaula creada para atrapar y mantener las energías o espíritus malignos, hasta que puedan ser despachados. Este método usa tres palos en lugar de dos, todos a 90 grados los unos de los otros, lo que crea un efecto más que de 2 D, de 3 D. Esta técnica es bastante hipnótica, creando un trance ligero en el operador, si se realiza con la concentración apropiada, aumentando de este modo el poder de la jaula. Cuando se termina, puede colgarse en cualquier lado que se necesite y se la deja hacer su trabajo en paz. La explicaré ahora en más detalle.
Toma tres palos o ramitas de igual longitud, de entre 23 a 25 centímetros de largo (puede que quieras elegir una de las maderas tradicionalmente protectoras o guardianas, tales como el Serbal o el Acebo), y una bola de lana o cordel natural color rojo. Coge dos de los palos y átalos con forma de cruz de brazos iguales con el cordel rojo, después une el tercer palo a ellos atravesando la intersección, una vez más con el hilo rojo. Deberías entonces tener una cruz de brazos iguales tridimensional. Con el hilo todavía atado, empieza a enrrollarlo alrededor de cada palo, yendo de brazo en brazo, cambiando el ángulo después de cada pocas vueltas, trabajando desde el centro hacia fuera. Conforme progreses, murmura un encantamiento al efecto de que cualquier energía negativa o espíritu con mala intención será atraído a esta “jaula”, y se verá atrapado en su interior hasta que tú lo liberes. Conforme sigas enrollando y dando vueltas, entrarás en un ligero estado de trance, que mejorará tu encantamiento susurrado y le dará energía extra. Estás entrando a ese otro mundo en el que las energías se originan y lo estás usando para modelar los trabajos “internos” de la jaula, la trampa mágica real que el cordel externo y las ramitas representan. Trabaja lenta e intensamente, sin prisas o apresuramientos, hasta que alcances el extremo del último brazo. Anuda el hilo con un murmurado “Que así sea”, y corta el extremo sobrante, atándole después un lazo para colgarla. Tráete de vuelta a este mundo con algo de comida y bebida.

Ya puedes colgar esta jaula en algún lugar de la casa donde tengas la sensación de que es necesario. Al final de cada estación (solsticios y equinoccios), descuélgala y llévala al exterior a algún lugar en plena naturaleza no frecuentado. Empieza a desenrollar el hilo de los brazos y conforme lo haces, murmura un pequeño encantamiento reverso, al efecto de que todas las energías o espíritus negativos son ahora liberados en la naturaleza, para no molestar ya a tu hogar o familia. Esta vez, NO entres en un estado de trance, ya que puedes sentirte tentado a dejarte llevar por las energías liberadas y seguirlas de vuelta a su propio reino. Mantén tu foco de atención firmemente en este mundo y destierra las energías con la fuerza de tu Voluntad. Si tienes la sensación de que sigue habiendo un problema continuo en tu hogar, a tu regreso crea una nueva jaula y cuélgala de nuevo en el lugar de la que acabas de quitar. No obstante, no uses los mismos materiales ya que ahora están contaminados. Entiérralos en algún lugar solitario y usa otros nuevos para cada jaula que hagas.
Esta es una muy breve perspectiva de algunas de las formas en las que puedes trabajar con los espíritus del hogar y el fogón, aunque se ha dejado atrás un tipo de espíritu que puede ayudarte en tu hogar, o de hecho en cualquier lugar, y al que ahora me gustaría echarle un vistazo en más detalle.


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