domingo, 14 de mayo de 2017

Un Hecho Sin Nombre

Por Lee Morgan
(Traducido por Manon de A Deed Without A Name)

La oscuridad adoptó a la iluminación con el fin de hacerse visible.

- Robert Fludd




Todos conocemos historias sobre la brujería, algunos de nosotros incluso creemos conocer la “verdad” sobre ella. Lo que a menudo olvidamos es que mientras que hay un antiguo y eterno “hecho sin nombre” que yace detrás de la palabra, la palabra misma es poco más que un sitio donde numerosos relatos se agrupan. Aquellos que eligen el sendero, o son elegidos por el sendero de la brujería, generalmente tienen una sensación visceral de lo que significa la palabra. Se ven atraídos inexorablemente a una colección de imágenes, una vaga narración que tiene que ver con vuelos nocturnos en forma de espíritu, el cruce de cercos y fronteras, calderos hirviendo y danzas salvajes en lugares silvestres donde los muertos se aparecen y ocurren transformaciones en animal y actos de hechicería.
El académico entre nosotros puede plantear cuestiones sobre ¿cuánto en la imagen de la bruja fue creación del interrogador? Otros son felices aceptando el conocimiento recibido tal y como está. Aquellos que consultan demasiado a menudo a los eruditos se equivocan al posicionarse del lado del ocultista de sillón, leyendo tomos y más tomos de libros y artículos de revistas, practicando “brujería en sus cabezas” sin encontrar un camino que haga de puente en la brecha entre la erudición y la práctica. Otros no realizan un seguimiento de los considerables avances en el moderno conocimiento académico sobre la brujería, y por ello se pierden mucho material esclarecedor. Este libro intenta salvar la brecha entre estos extremos.


Apunta a encender la luz de la razón en la oscuridad de los salvajes y perdidos lugares más allá del cerco. Pero a diferencia de aquellos que portan la linterna de lo académico, soy una experimentada ocultista y bruja práctica. No voy a mirar dentro de las sombras como alguien para el que la oscuridad es extraña,  deseando domesticarla con mi intelecto a través de la ordenación y la categorización. Conozco a la oscuridad como a una Madre, y la oscuridad Misma me conoce como a una de los Suyos. Tomo esta luz de la razón conmigo para iluminar a otros ese algo con lo que yo estoy familiarizada, y porque esta luz, o “fuego”, es también parte de mi herencia como ser humano.


Igual que he llegado a sentirme cómoda en esos lugares crepusculares, sé que nosotros, los modernos, no somos capaces de retornar completamente a la oscuridad primordial en sus propios términos. Tal y como el Destino lo dicta, somos portadores de la llama de la civilización, habiendo un largo camino desde la mentalidad de los brujos de la antigüedad, que encontraban espíritus en las encrucijadas con aparente facilidad. Y sin embargo, lo que descubro al encender mi llama y llevarla a lugares inesperados, es que nunca estamos lejos de esas sombras, que las mismas anidan en la base de nuestros cráneos y en nuestras entrañas, así como en el bosque más allá del seto, siendo también eso parte de nuestra herencia. Por ello esta obra está dedicada a la persecución del medio olvidado legado de la brujería y su mito, uno que rinde homenaje tanto a la lámpara de la mente que busca, como a la rica y fecunda oscuridad a partir de la que esa mente extrae su vida. En la búsqueda del “legado” de un acto esencialmente sin nombre, me veré forzada a contar y repetir historias, así como cuentos, porque de las narraciones compartidas es de lo que estamos realmente hablando cuando hablamos sobre las “tradiciones”.
Por muchas décadas los registros de los juicios por brujería fueron vistos en gran parte como narraciones ficticias, que por lo tanto tenían poco valor para entender la “verdad” real detrás de dichas confesiones. Eran vistos en términos del poder del inquisidor sobre la víctima y rara vez en el contexto más vasto del sistema de creencias del folclore europeo. Los académicos temían demasiado ser acusados de “Murrayismo”, creencia compartida con la temprana erudita Margaret Murray (tan influyente en la Wicca) en que los registros de los juicios presentan pruebas de un “culto brujeril” repleto de covens de trece personas, dirigidos literalmente por sacerdotes vestidos de diablo.


Mientras que la tesis de Murray ha sido en gran medida desacreditada, otros académicos han reabierto este campo como un área viable de estudio. Carlos Ginzburg empezó el importante trabajo de mostrar el “vuelo” de los brujos como un “Doble” abandonando el cuerpo al estilo chamánico, más que como una historia literal y por lo tanto imposible. Desde entonces nos hemos inclinado a revisar las múltiples narraciones de la brujería de forma diferente. Muchos académicos han empezado a revisarlas en términos de “cosas que la gente creía que eran verdad”, indiferentemente de su verdadero valor como “hechos literales”, y otros han ido mucho más allá haciendo comparaciones con el chamanismo de otras naciones. Mi objetivo es hacer accesibles las implicaciones prácticas de esta brujería académica a través de las lentes de mi propia experiencia oculta, particularmente con la Brujería Tradicional.


Este proyecto, y el libro en el que se convirtió, es el resultado de una coincidencia clarividente. A lo largo de los años, mientras recogía mis propias experiencias y las de mis compañeros, a menudo descubría, después del hecho, que este material experimental podía ahora ser apoyado o incluso mejor explicado por el material académico sobre el asunto. Por sí sola una visión, una forma arremolinada surgida del cuerpo de la oscuridad,  que se introduce en la mente de una única persona y que podría verse como una anomalía. Pero cuando dichas formas empiezan a crear patrones y repeticiones, la atención de la luz de la razón está garantizada. Decidí que ya era hora de que alguien intentara una síntesis entre esta abundancia de información académica y esta base de conocimiento práctico cada vez más creciente, una que tuviera valor para el estudiante práctico de la brujería europea postcristiana, no wiccana.
Las implicaciones de los trabajos de eruditos tales como Carlos Ginzburg, Eva Pocs, Claude Lecouteux y más notable y recientemente, Emma Wilby, me proveen aquí con los elementos de dicho material. Yuxtapuestos tanto con mi experiencia práctica en la brujería actual como con una abundancia de material folclórico, soy capaz de poner este progreso académico en un contexto que sea útil para aquellos que desean practicar más que simplemente leer sobre la brujería. Pero lo he hecho de manera tal que vaya más allá del modelo típico del “libro de recetas de hechizos”, intentando ahondar a mayor profundidad en la médula de lo que realmente es y significa este legado.

El trabajo de Emma Wilby, “The Visions of Isobel Gowdie: Magic, Witchcraft and Dark Shamanism in Seventeenth Century Scotland” en particular, plantea grandes y pesadas cuestiones sobre la práctica de la Brujería, para aquellos que están comprometidos con ella. Su trabajo comparativo entre brujas como Isobel Gowdie y los “chamanes oscuros” de la Cuenca Amazónica es extremadamente irresistible, y nos fuerza a preguntar quizá la cuestión más importante de todas respecto a la “brujería”. ¿Qué es un brujo? Y ¿qué profunda función cumplían originalmente los brujos, no solo para su comunidad sino también para el mundo invisible de los espíritus?


Wilby muestra cómo Isobel y su coven actuaban esencialmente como “Hados” que a menudo asestaban golpes malignos sobre la humanidad, que cuando a Isobel la llamaban “bruja”, significaba algo completamente diferente a cuando la “bruja feérica” Bessie Dunlop es denominada “bruja”. A diferencia de Isobel, el contacto de Bessie con el mundo feérico la conducía a ofrecer curas y sanación a niños, adultos y animales enfermos. Habiendo dicho esto, la suma de la evidencia sugiere que estos servicios ofrecidos por algunos brujos, solo era la punta del iceberg en términos del significado más profundo de la brujería a un nivel cosmológico.


Uno podría sentirse tentado a corregir este uso descuidado de la terminología, dando a Isobel el apelativo de “bruja negra” y a Bessie de “bruja blanca”. Pero el asunto no es tan simple. Un rápido vistazo al trabajo de Carlos Ginzburg sobre los benandanti y su trabajo comparativo sobre los Hombres Lobo (un tópico también cubierto en detalle por Eva Pocs), nos muestra que las experiencias sobrenaturales colocadas bajo el encabezamiento de “brujería”, eran mucho más diversas de lo que se puede ordenar simplemente bajo las versiones “negra” y “blanca” del mismo fenómeno. Ahora por supuesto, mucha de esta diversidad proviene de fuentes continentales, pero creo que hay suficiente evidencia para sugerir que esta diversidad estuvo una vez más generalizada en Inglaterra, así como en el continente. Los “juicios de hadas” sicilianos, como eran denominados, donde docenas de mujeres y algunos hombres fueron acusados de ser “magos feéricos”, desposándose con el Rey y la Reina feéricos y derivando poderes de curación a partir de ahí, son chocantemente similares a los “doctores feéricos” de Irlanda y a Bessie Dunlop de Escocia. Isobel Gowdie nos hace pensar más en los “malandanti”, con sus maldiciones y conducta perniciosa que en los benandanti (buenos caminantes), ¡que luchaban contra ellos para la preservación de las cosechas! Se sugiere aquí que es tanto útil continuar llamándonos “brujos”, como a la misma vez descubriremos que hay muchos tipos de “brujos”.


El “hecho sin nombre”, la habilidad innata en la humanidad para tener contacto con el otro mundo y participar, a menudo extáticamente, en sus actos (algo más pronunciado en algunos que en otros), vino a encontrar un nombre en Europa bajo la palabra “brujería”. Sería fácil para el académico entre nosotros sentir desagrado por el término o incluso rechazarlo. De hecho, en un sentido, al extender un manto sobre todas las experiencias espirituales de lo Otro y denominarlas “brujería”, el cazador de brujas nos hizo un gran perjuicio perdiendo y oscureciendo muchas formas ricas y divergentes de hechicería y experiencia extática. Pero en otro sentido, una sensación de volver sobre sí mismo al “diablo de la perversidad”, también abre la posibilidad a una hermandad de lo Otro. Y es en este espíritu que me acerco al término.
A través de una cuidadosa mezcla de erudición y experiencia, no hay razón para que no podamos reclamar también parte de la variedad detrás del término hoy, y disfrutar tanto de la unidad como de la diversidad. Porque es improbable que estos muchos poderes que entraron en erupción en la psique de Europa en el pasado, hayan cesado de hacerlo así abiertamente, o dejado de manifestarse en formas diversas porque casi hemos dejado de reconocerlas. Y a través del despertar de esta comprensión, creo que como Arte, podemos acercarnos más que a un simple abordaje de lo invisible del tipo “talla única para todos”, una vez ya que no todos montamos sobre escobas, sino que algunos de nosotros cabalgamos sobre hierba cana, stangs u horcas, hinojo, sorgo, cabras, lobos, gatos o no requerimos corcel alguno porque simplemente nos transformamos nosotros mismos en bestias. Y sin embargo, al mismo tiempo, no necesitamos negar la escoba como un símbolo que ha llegado a unirnos. Porque realmente el simbolismo de la escoba profundiza un poco más que el hábito o el estereotipo.


Se observa que las brujas se sentían inclinadas a volar sobre escobas, stangs, horcas, ruecas e incluso cucharones, lo que puede parecer inicialmente un poco extraño. Pero cuando nos damos cuenta de que en Hungría, por ejemplo, cuando el tambor se convirtió en algo que ya no se podía poseer por miedo a ser atrapado usándolo para entrar en un estado de trance, este se vio reemplazado gradualmente por el colador, un objeto doméstico común que podría ser forzado a funcionar al servicio de lo invisible. Estos objetos domésticos comunes, son un testimonio de cómo el mundo de más allá del cerco continuamente se interpenetra con todo lo que hay en su interior, todo lo mundano y aparentemente normal y no amenazante permanece sutilmente imbuido con su Otro. En un mundo donde la “brujería”, una práctica siempre parcialmente escondida, se convirtió en algo que tenía que ocultarse, esta fue capaz de esconderse detrás de cada tetera, cucharón, escoba y cazo sobre el fogón.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:





domingo, 7 de mayo de 2017

Hechicería III

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Magia Elemental y Natural

A primera vista, separar estas dos “funciones” puede parecerle inusual a los acostumbrados a la moderna magia pagana, ya que son vistas generalmente como una y la misma cosa. Sin embargo, para un Brujo Tradicional, hay grandes diferencias entre la magia específicamente elemental y la magia puramente orientada a la Naturaleza. Trataré con un diferente tipo de trabajo elemental en el capítulo sobre el Trabajo con los Espíritus, pero aquí me enfocaré en una aplicación concentrada del sistema clásicamente entendido de cuatro elementos.

Magia Elemental

Estamos tratando aquí con los cuatro elementos del mundo antiguo, Tierra, Aire, Fuego y Agua. Todos tienen sus propios atributos y correspondencias, direcciones y artículos que gobiernan, lo cual de forma general se conoce y entiende. Los brujos a menudo trabajan con un elemento dado en un momento y también los combinan en su magia. Hay una forma de enfocar y concentrar los poderes de cada elemento y esta se conoce como el uso de “Condensadores Fluidos”. Un Condensador Fluido se refiere a la energía no física (fluida) que es la esencia de cada elemento, que se incorpora dentro de un líquido que puede usarse en el trabajo de hechicería. Es similar a una Poción en su elaboración, pero es mucho más potente y utiliza material vegetal que solo está gobernado por un único elemento. Hay varios métodos de elaboración, todos igualmente efectivos, pero aquí veremos uno de los más simples.


En luna creciente, cuando la Luna esté en uno de los signos astrológicos gobernados por el elemento con el que estás trabajando (fallando esto, usa la luna llena), recoge las hierbas apropiadas. En una olla limpia que solo uses para tus preparaciones mágicas (o caldero si eres los bastante afortunado de tener uno “funcional”), coloca dos puñados de hierbas (esto puede ser una sola hierba, o una combinación, pero si es así, usa un número impar de ellas), y cubre con agua fría de manantial, no agua de grifo. Tapa la olla, ponla a hervir a fuego lento durante unos 20 minutos. Retírala del fuego y déjala enfriar durante 15 minutos, manteniendo la olla tapada. Después de este tiempo cuela el líquido y devuélvelo a la olla. Dispón de los restos sólidos de una manera que esté en concordancia con el elemento (por ejemplo, para Tierra entiérralos en algún sitio natural; para Agua colócalos en la rápida corriente de un río o arroyo; para Fuego dejálos secar y quémalos; para Aire lánzalos desde algún  lugar elevado (¡y seguro!) para que los vientos los dispersen). Hierve el líquido restante en la olla tapada, hasta que solo quede la mitad del volumen. Deja que esto se enfríe y después añade la misma cantidad de un licor de alta graduación (ginebra/vodka/ brandy) y agítalo vigorosamente – ¡obviamente con la tapa puesta! Cuélalo a través de cuatro capas de lino o muselina y embotéllalo en un tarro de cristal oscuro, asegurándote de que esté firmemente tapado. Guárdalo en algún lugar oscuro y relativamente fresco hasta que lo necesites. (A algunos practicantes del Arte les gusta añadir un poco de sus propios fluidos corporales con el licor, para aumentar la potencia; la elección es tuya). Y ahí tienes tu Condensador Fluido, preparado para usar. Veremos formas de usar estos Condensadores en breve, pero primero aquí hay una lista de plantas sugeridas a usar para cada elemento. Esta no es de ninguna de las maneras, una lista exhaustiva, pero te ayudará a empezar y puedes aumentarla a tu propia conveniencia si así lo deseas.

Tierra: Cedro, Potentilla, Ciprés, Helecho, Madreselva, Marrubio, Pino, Salvia.

Aire: Retama, Consuelda, Saúco, Eufrasia, Avellano, Lavanda, Mejorana, Artemisa.

Fuego: Aliso, Albahaca, Canela, Clavo, Ajo, Acebo, Ortiga, Pimienta, Serbal, Ruda.

Agua: Manzano, Fresno, Bardana, Helenio, Espino, Hiedra, Ulmaria, Rosa.



Hay muchas maneras en las que cada condensador puede ser usado y siempre será una buena idea inventar o diseñar las tuyas propias, ya que son más personales y, por lo tanto, más potentes para ti. Sin embargo, a continuación hay algunos métodos para cada elemento que pueden darte algunas ideas adicionales.

Tierra

De un sitio natural, recoge un poco de tierra a usar. Colócala en un cuenco cerámico o de barro que solo uses para la magia, poniendo en él unas pocas gotas de tu Condensador de Tierra. Recita un Encantamiento de tu propia creación para el resultado deseado, mientras mezclas el condensador con la tierra. Visualiza dentro del cuenco el hechizo teniendo lugar. Lleva el cuenco al lugar donde cogiste la tierra y, mientras recitas tu encantamiento una vez más, vuelve a enterrar la tierra. Date la vuelta y aléjate sin mirar atrás, sabiendo que tu hechizo funcionará.


Unta cualquier bolsa-amuleto que caiga bajo el elemento Tierra con tu condensador para darle un poder extra.
Añade el condensador a cualquier poción o ungüento de Tierra.
(Usa este condensador para trabajos de estabilidad y equilibrio, justicia, abundancia, trabajo o promoción, etc.)

Aire

Toma un pequeño cuenco metálico o platillo de cerámica que uses solo para la magia y vierte un poco de agua de manantial dentro. Añade tres gotas de tu Condensador de Aire. Mezcla mientras recitas un encantamiento de tu propia creación para producir tu deseo. Visualiza dentro del cuenco tu deseo manifestándose. Después, lleva el cuenco a algún lugar elevado – y seguro – en un día de viento y lanza el líquido al aire, repitiendo el encantamiento con fuerza mientras lo haces, o coloca el cuenco sobre una llama viva y deja que el líquido se evapore mientras recitas tu encantamiento, hasta que no quede nada, sabiendo que tu hechizo funcionará.


Unta cualquier bolsa-amuleto que caiga bajo el elemento Aire con tu condensador para darle poder extra.
Añade el condensador a cualquier poción o ungüento de Aire.
(Este condensador es bueno para trabajos de inteligencia y aprendizaje/conocimiento, así como comunicación).

Fuego

Sobre un trozo blanco de papel o tarjeta virgen, escribe con tinta roja lo que deseas que ocurra (o tu propio encantamiento para ello). Deja caer unas pocas de gotas de tu Condensador de Fuego sobre él mientras recitas tu encantamiento y deja que se seque, visualizando el éxito de tu hechizo mientras se seca. Enciende una vela roja y quema el papel completamente (todo debe ser consumido por el fuego), mientras recitas tu encantamiento. Deja que la vela arda en algún lugar seguro sabiendo que tu hechizo funcionará.


Unta cualquier bolsa-amuleto que caiga bajo el elemento Fuego con tu condensador para darle poder extra.
Añade el condensador a cualquier poción o ungüento de Fuego.
(Debido a la naturaleza de este condensador, sería imprudente dejar que toque la piel denuda, sin embargo es, una excelente ayuda para todo tipo de hechizo de destierro, coraje, poder de voluntad y triunfo).

Agua
Coge tu Copa mágica (limpia) y llénala con agua fresca de la corriente un arroyo natural o río. Añade tres gotas de tu Condensador de Agua y mezcla bien mientras recitas un encantamiento. Visualiza en las aguas turbulentas el éxito de tu hechizo. Regresa al lugar de donde cogiste el agua (o realiza el hechizo allí si puedes) y lanza el líquido dentro de la corriente de agua, mientras recitas el encantamiento con toda tu fuerza. Date la vuelta y aléjate sin mirar atrás, sabiendo que tu hechizo funcionará.


Unta cualquier bolsa-amuleto que caiga bajo el elemento Agua con tu condensador para darle poder extra.
Añade el condensador a cualquier poción o ungüento de Agua.
(Este condensador es excelente para todo tipo de magia amorosa, para cualquier cosa que tenga que ver con las emociones, la clarividencia y adivinación, o para comunicarse con los ancestros).

Recuerda que en la magia elemental, no solo estamos hablando de los cuatro elementos, sino con los poderes crudos y verdaderamente elementales del mundo natural. En su mayor expresión, estos Poderes pueden tomar la forma de deidades (ver “Acercándose a los Poderes”), o en su forma menor pueden ser poco más que sutiles brisas en nuestros estados de ánimo. Siempre será digno de tener en cuenta sin embargo, que también somos parte de estos poderes y que, dentro de cada practicante del Arte individual, habitan las energías crudas que invocamos para infundir nuestro trabajo cuando las necesitamos, siendo esto lo que verdaderamente hace que nuestra magia funcione.

Magia Natural

Como el nombre implica, la Magia Natural trabaja con simples artículos tomados directamente del mundo natural. Para el brujo, toda la Naturaleza está viva, igual que nosotros, y todo participa de esa chispa divina que nos anima a todos. Por lo tanto en la Magia Natural, hacemos uso de esa energía, fundiéndonos con ella y pidiéndole que nos ayude en nuestros hechizos. Hemos estado centrándonos principalmente en las plantas y hierbas hasta ahora – todo lo cual es en sí Magia Natural – así que aquí nos centraremos en otras formas de trabajo con los poderes de la Naturaleza que nos rodea.



Piedras

Como las Piedras son una parte integral de la Tierra que nos rodea, y por lo tanto están vivas, pueden ser muy útiles en nuestra hechicería. No estoy hablando aquí de la moda de la Nueva Era de los cristales que han sido dinamitados de la Tierra viva, sino de las Piedras naturales que hemos encontrado o invocado. Todo el mundo conoce la atracción por esa piedra o guijarro particular en la playa u orilla del río mientras paseamos, y que recogemos como un amuleto que da suerte. ¡Cuánto más potente es la Piedra que hemos buscado mágicamente como ayuda para nuestra magia! Antes de ir a pasear, envía consciente y deliberadamente el pensamiento de que deseas encontrar un aliado para tu magia. Pide que se te muestre u ofrezca una Piedra; intenta enviar pensamientos amistosos por delante de ti. Puedes componer un encantamiento a este efecto si lo deseas. Mientras paseas, no busques deliberadamente una Piedra, pero sé consciente si una te atrae. (Puede que necesites más de un intento para encontrar la Piedra correcta, así que no te preocupes si nada salta al primer intento). Cuando la hayas encontrado, deja una pequeña ofrenda en su lugar – algo de pan, miel, vino, etc. – y llévala contigo a casa. Si está sucia, lava el exceso de suciedad (mejor todavía, si la encuentras cerca de una fuente natural de agua, lávala donde la encuentres), sécala y envuélvela en una tela limpia o métela en una bolsa pequeña. No la “limpies”(1), “destierres” o “consagres”, ya que desbaratarías toda la magia natural con la que estaba dotada. Este es uno de los errores básicos de los modernos “trabajadores con cristales”; si “limpias” tu cristal, ¿cómo funcionará adecuadamente?


Ahora, ¿cómo usarla una vez conseguida? Como con cualquier forma de lanzamiento de hechizo, todo el mundo tendrá sus métodos favoritos, pero aquí hay unas pocas sugerencias. Ponla bajo tu almohada en la noche mientras duermes y a ver qué sueños tienes, la Piedra puede transmitirte directamente la forma en la que puede ayudarte. Cuando estés haciendo una bolsa-amuleto, escribe un hechizo o mezcla hierbas, coloca tu Piedra sobre tus materiales o dentro de ellos durante unos cuantos minutos, para impartir su magia especial a tu hechizo. Cuando hagas cualquier poción, simple, etc., coloca la Piedra en el líquido mientras se está elaborando para potenciarla. Lava siempre tu piedra con agua fresca y pura después – no con agua del grifo. Finalmente aquí, ya que estoy seguro de que pensarás muchas formas propias, sostén la Piedra en tu mano receptiva para recibir su energía mientras estés lanzando el hechizo con tu mano dominante. Quizá manteniendo tu mano dominante sobre tu poción, hierbas, etc., mientras recitas un encantamiento.
Hay muchas otras formas que descubrirás por ti mismo, todas las cuales serán perfectamente válidas para ti. Algunos practicantes del Arte tienen más de una Piedra, para diferentes propósitos o tipos de hechizos, lo cual está bien, pero intenta no sobrecargarte con demasiado equipamiento “ritual”. La esencia de los hechizos es la simplicidad y demasiadas cosas pueden nublar el foco.

El Tiempo

Hay numerosos hechizos tradicionales para cambiar el tiempo meteorológico, pero aquí consideraremos un par de formas de entrar en contacto con la energía que hay detrás del clima, en un intento de usarla en la práctica mágica.
Una manera es experimentar la energía que forma, modela y cambia las nubes. En un día de muchas nubes mullidas en el cielo, pero que no sea demasiado ventoso y no esté lloviendo, ve a un lugar seguro a cielo abierto. Siéntate y elige un grupo de nubes que sea bastante estacionario. Intenta “sentirlas” con tu mente, la forma, densidad y energía de ellas. Alarga tus manos si gustas e intenta “tocarlas”. Cuando las hayas examinado durante un rato, intenta romperlas en trozos con tu mente. Céntrate en una nube particularmente larga o en un trozo e intenta apartarla, ¿qué se siente, puedes sentir el movimiento, alguna resistencia, sabor u oír algo? Usa estas sensaciones para aumentar la presión donde sea necesario y encontrarás que, con práctica, serás capaz de afectar a las nubes de formas sorprendentes. Por supuesto, esto no debería hacerse sin tener en cuenta las consecuencias, está bien atraer lluvia si es necesaria, pero si hay una humedad atípica, entonces sería equivocado atraer más.


Otra forma de trabajar con el tiempo es usar su energía en el lanzamiento de hechizos. En un día particularmente ventoso y tormentoso, abrígate bien y ve a cielo abierto, llevando contigo los utensilios para lanzar el hechizo. Usando la experiencia obtenida a partir del trabajo con las nubes, “siente” la energía de la tormenta. Siéntela crecer y toma esa energía dentro de ti, permitiendo que aumente tu propia energía. Puede que te guste empezar un cántico o encantamiento, creándolo a ritmo con el viento o el balanceo de las ramas de los árboles. Continúa tu cántico conforme la tormenta se desarrolla, permitiendo que la energía aumente, entonces, en el pico de la tormenta, o cuando no puedas ya contener más la energía, libérala al viento y déjala ir para hacer su trabajo. Se necesita mucho autocontrol con esta técnica, ya que es muy fácil perder la concentración de lo que estás haciendo y acabar “cabalgando la tormenta”, por así hablar. Usa el tiempo para ayudar a incrementar tus propios poderes, pero no pierdas de vista lo que estás intentando hacer. (Por supuesto, “Cabalgar la Tormenta” es realmente una técnica mágica empleada por los practicantes tradicionales del Arte para propósitos específicos, aparte de la hechicería. Es una habilidad difícil de enseñar y aprender, por lo que no iré más allá de aquí, suficiente es decir que la experimentación personal con esta técnica, si es emprendida con cuidado y seriedad, ¡podría literalmente llevarlo a uno muy lejos!)


Como final de esta sección, algo a probar en un día bueno, ¡para variar! Cuando haga buen tiempo y esté soleado, ve a cielo abierto, llevando contigo los utensilios apropiados para el hechizo y ponte directamente a la luz del sol. No mires directamente al Sol, dañarías tus ojos. Cierra tus ojos y experimenta la calidez y energía del Sol, sintiendo la dorada luz a tu alrededor. “Visualiza” un aura dorada que empieza a rodearte, empezando como una luz de color amarillo, creciendo después y profundizando a un rico y oscuro color miel, que te llena con una brillante calidez conforme crece. Eleva tus manos al Sol si lo deseas, cuanto más mejor para invocar la energía. Cuando puedas sentir la dorada luz, con fuerza, toda a tu alrededor empieza a absorberla en tu interior, poco a poco. Continúa hasta que puedas sentir el estremecimiento de la dorada calidez, o haber tomado tanta como puedas. No te sobrecargues, ¡esto podría marearte! Cuando hayas alcanzado este punto, puedes hacer varias cosas con la energía. Coge los utensilios para el hechizo y que la energía del Sol fluya dentro de ellos a través de tus manos, cargándolos con tu intención mientras recitas un encantamiento, o algo similar. Toma un cuenco de agua fresca y clara de manantial y cárgala, guardándola a buen recaudo para potenciar futuros hechizos. Infunde un talismán o amuleto con la energía. Úsala para rejuvenecerte o autocuración. La lista es ilimitada.

Pájaros y Animales

Como ya hemos visto antes con las hierbas y plantas, los animales y pájaros también tienen sus usos mágicos y correspondencias. Este aspecto de la hechicería es antiguo y deriva en última instancia de las prácticas totémicas y de la adoración a nuestros ancestros, así como de sus agudas observaciones de la naturaleza. Todos conocemos expresiones tales como “el sabio viejo búho”, “astuto como un zorro” y “resbaladizo como una anguila”, y estas son solo algunos de los significados y atributos asociados con nuestros primos naturales. En el lanzamiento de hechizos, estos atributos son tomados literalmente, haciéndose un uso mágico de ellos, incorporando a menudo partes del animal o pájaro dentro del mismo hechizo, de forma real o simbólica. Necesito decir aquí que, si usas partes reales del cuerpo de un animal o pájaro, asegúrate de que el animal del que fueron tomadas no sufrió de ninguna manera. A menudo podemos usar cosas que encontramos, como plumas, pelo, piel, lana, antiguos huesos o un cráneo tirados, que hayamos encontrado. No hay valor mágico en provocar deliberadamente dolor o la muerte de un animal para obtener alguna de las partes de su cuerpo – ¡aunque hay valor mágico en su uso!
Las formas de incorporar los animales dentro de la práctica mágica son muchas y variadas, y obviamente, diferirán de brujo a brujo, pero un prerrequisito es conocer el tipo de animal bien antes de que uses sus poderes. Estudiarlo en libertad es la mejor forma, observa sus hábitos, sus prácticas de alimentación, sus hábitos de apareamiento y tendrás una buena idea de qué habilidades tiene y que te ayudarán en tu magia. Si la observación en libertad es imposible, obtén un buen libro de historia natural y estúdialo en profundidad. (Para los pájaros y animales nativos de Inglaterra, recomendaría “Fauna Britannica”, es bastante exhaustivo e incluye también secciones sobre el folclore, lo cual es muy útil para descubrir cómo usaban y veían los poderes del animal nuestros ancestros).


La mejor forma de ilustrar cómo usar animales y pájaros en tu lanzamiento de hechizos es dar algunos ejemplos, así que aquí hay unos pocos para darte una idea. Obviamente, después podrás componer los tuyos.

Hechizo de Amarre con Crin de Caballo

 Obtén un pelo largo de la crin o cola de un caballo. Enhebra con él una aguja fina y después ensarta algunas bayas de acebo, para hacer una especie de rosario. Con cada baya, pronuncia un encantamiento o cántico, detallando los atributos de la persona a la que deseas atar. Haz con él un círculo y cuélgalo en algún lugar para que se seque. Si realmente lo tienes para la persona en cuestión, haz el rosario como se indica arriba, después cuélgalo en medio de un arbusto de acebo. En ambos casos, déjalo realizar su magia a su propia manera.
Otra forma de usar la crin de caballo de esta manera es:


Toma nueve mechoncitos de pelo y trénzalos en 3 x 3. Úsalos para atar una muñeca de la persona en cuestión, rellénala con hierbas apropiadas, usando un encantamiento de tu propia composición mientras realizas el hechizo. Coloca la muñeca atada en un tarro, sella la tapa y entiérralo en algún lugar seguro donde no sea desenterrado accidentalmente. No obstante, recuerda dónde lo enterraste, en caso de que desees sacarlo y deshacer el hechizo.

Hechizo de Protección con Plumas

Si sabes que vas a hacer un viaje que implique volar en un avión, recoge tantas plumas pequeñitas del campo como encuentres. (¡Obviamente sería una buena práctica usar las plumas de un pájaro que vuele competentemente!) En un día claro, a cielo abierto, a la vista completa de una bandada de pájaros en vuelo, átalas con un hilo rojo, recitando un encantamiento de protección, invocando a los poderes del vuelo seguro. Cuando estén atadas, sostenlas en alto hacia los pájaros y recita tu encantamiento de nuevo, ondeándolas nueve veces en la dirección en la que los pájaros estén volando. Guárdalas sobre tu persona durante tu viaje, quizá sujetándolas a tu chaqueta como un broche, o algo por el estilo.


Hechizo de Cautela/Astucia

Este es para esos momentos en los que preferirías no hacerte notar en una reunión a la que tienes que asistir, para cuando pueda que necesites hacer una escapada a escondidas sin ser visto, o necesitas pasar inadvertido a través de la multitud o del bosque, etc., dependiendo el mismo de los atributos del Zorro o el Ratón. Es posible encontrar un ratón que haya muerto por causas naturales en el campo, o el mechón de un zorro enganchado en un arbusto o en alambre de espino. Si no puedes encontrar ninguno de ellos, o eres demasiado aprensivo para usarlos (en cuyo caso, ¿por qué intentas trabajar con magia tradicional?), una pequeña figurita o foto a color serán suficientes. (Si encuentras un ratón muerto, lo mejor será ponerlo en un cuenco de sal marina y cubrirlo con la sal durante tres semanas antes de usarlo. Esto no solo matará cualquier bicho que pueda haber en él, sino que lo secará y preservará para un uso más fácil).


En una noche de luna menguante, coge todos los ingredientes de tu hechizo – tu vínculo con el zorro/ratón, hierbas de naturaleza “ocultadora”, una bolsa de lazo negro y un poco de Vinagre de los Ladrones. Coloca las hierbas en un cuenco de barro, nombrando cada una y sus poderes de ocultación conforme lo haces. Coloca el vínculo con el zorro/ratón sobre las hierbas, recitando un encantamiento que invoque sus atributos especiales para mantenerte invisible y concederte la astucia. Mézclalo todo, rocía las hierbas sobre el vínculo, recitando tu encantamiento de nuevo. Colólcalo todo en tu bolsa negra, aprieta bien la cuerda y anúdala. Coloca tres gotas de Vinagre de los Ladrones en el nudo, declarando que el portador de ahora en adelante será invisible cuando lo desee. Mantenlo sobre ti cuando estés en una situación “difícil”.

Sobre la Recolección del Material Herbal para el Uso Mágico

Ten claro en tu mente qué planta deseas recolectar y por qué. Solo, preferiblemente al amanecer o anochecer, ve a un lugar donde la planta crezca en profusión. Explica, en alto o silenciosamente, a la planta lo que vas a hacer y por qué, después espera un poco para que la planta absorba la información. A continuación, tan rápida y limpiamente como puedas, corta el material que necesites con un cuchillo que no sea de hierro. Toma un poco de cada de un grupo de plantas en lugar de mucho de una sola, así como no hagas a ninguna planta un daño irreparable. No permitas que el material herbal que has reunido toque el suelo una vez lo hayas cortado, da las gracias a la/s planta/s y deja una pequeña ofrenda tal como pan, vino, hidromiel, leche o miel. Ve directo a casa.
Dependiendo del uso que vayas a dar a la planta, puedes usarla inmediatamente o secarla para un uso posterior. Si la secas, ata el material herbal en manojos y cuélgalos en un lugar cálido y oscuro hasta que esté seco, entonces lo almacenarás en un recipiente limpio, seco y hermético, etiquetándolo cuidadosamente. Guárdalo de la luz del sol directa hasta que necesites usarlo. Las plantas así recogidas tendrán generalmente una vida útil de alrededor de un año, así que necesitarás renovar tu suministro cuando la planta salga la siguiente estación.


Si cortas las partes aéreas de la planta (hojas, flores, etc.), córtalas en luna creciente. Si cortas los frutos, cógelos en tiempo de luna llena, o un día antes o después de ella. Si coges la raíz de una planta, córtala en tiempo de luna menguante, pero asegúrate de que hay abundancia de la misma planta en el área, coger la raíz obviamente matará la planta, a diferencia de recolectar las hojas o frutos.
Así como las mareas de la luna, el ciclo solar también debería ser tenido en cuenta. El mejor momento para cortar es en la primavera, cuando están frescas y llenas de vida. Los frutos obviamente serán recogidos en su propia estación, pero el mejor momento para recoger las raíces será en otoño/invierno, cuando la planta está muriendo de nuevo y retrae toda su energía hacia la raíz para el invierno.
Como nota final en esta sección. A día de hoy, hay muchas plantas cuya recolección en el campo es ilegal debido a su escasez. Comprueba el estatus de cualquier planta que pretendas recolectar antes de cortarla, si está en la lista prohibida, la alternativa es comprar tu propia planta en un buen vivero, o hacerla crecer tú mismo a partir de la semilla. Esto puede convertirse rápidamente en una obsesión, ¡viéndote muy pronto buscando espacio libre en tu jardín!

(1) Desde un punto de vista mágico (Nota del Traductor).
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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


lunes, 1 de mayo de 2017

Hechicería II

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Magia Herbal y Wortcunning

La magia herbal en sí misma es un vasto campo y puede tomar muchos años de estudio y dominio, por lo que aquí solo será posible dar una idea de dicho arte. Wortcunning es un término anglosajón que significa “Conocimiento de las hierbas”, siendo “wort” cualquier planta con hojas, como opuesta a un vegetal o árbol, y “cunning” se refiere al conocimiento esotérico de las mismas. Este término a menudo se aplica a la medicina herbal, pero cubre también el más amplio campo de la magia y el lanzamiento de hechizos.

Continuaremos con el uso de los encantamientos, como examinamos en la sección anterior, y ahora lo aplicaremos al uso de las hierbas. Hemos visto cómo se puede componer un encantamiento y ahora incluiremos el uso de hierbas en el mismo, en la forma de creación de bolsas mágicas o bolsas encantadas, haciendo uso de las hierbas.
Obviamente, cuando se crea cualquier bolsa mágica, primero necesitas decidir para qué será, la necesidad debería siempre dictar esto, no el deseo. ¡Nunca hagas una bolsa por diversión! (Esta también es una regla cardinal en el campo mayor de la hechicería en general). Habiendo decidido para lo que harás la bolsa, necesitarás seleccionar las hierbas que te ayudarán. Todas las hierbas y plantas tienen sus propias habilidades y correspondencias asociadas, así que necesitas escoger las que te asistirán en tu particular trabajo. Hay muchos libros que dan los atributos y correspondencias mágicas de las hierbas, muchos de los cuales se contradicen los unos a los otros. Intenta encontrar uno o dos por los que sientas confianza y aférrate solo a ellos, ya que la confusión solo surgirá si constantemente cambias tus correspondencias. Después de un tiempo empezarás a aprender los usos de cada hierba para tu propia satisfacción y podrás prescindir de los libros. Puede que incluso encuentres algunas nuevas correspondencias por ti mismo – tanto mejor. Asimismo, si un libro prescribe cierta planta para cierto uso y tu intuición te sugiere otro, síguela. En magia, tu intuición a menudo es correcta.
Una vez hayas decidido las hierbas a usar, necesitarás obtenerlas. Hay dos formas principales de hacerlo: puedes recogerlas en el campo (o tu jardín), por ti mismo, o puedes comprarlas. Hay ventajas y desventajas en ambos métodos. Si recoges las hierbas tú mismo, tendrás el beneficio de saber que se han recogido de la forma correcta, (esto es, correcta fase de la/el luna/sol, correcta actitud hacia la planta, etc. Ver la sección final de este capítulo), pero las plantas que necesitas no siempre están disponibles o son de esa estación. Este es el motivo de que muchos practicantes del Arte se conviertan en inveterados recolectores de botellas y tarros vacíos, recogiendo las plantas en sus correctas estaciones, secándolas y guardándolas para un uso futuro. ¡Rápidamente descubrirás que tienes una colección considerable para todos los usos! La alternativa es comprarlas ya molidas y secadas, de un proveedor de confianza. Esto tiene la ventaja del acceso fácil cuando no sea la estación en la que se da una planta, o es rara, o por otra parte no está disponible, pero no la habrás recolectado por ti mismo, por lo tanto no sabrás cuándo y cómo fue recolectada, o cómo de vieja es. La elección es individual, pero para mí es de mucho más beneficio recolectarlas yo mismo, usando solo las compradas en tienda cuando es un ingrediente raro o difícil de encontrar.

Habiendo ya decidido y obtenido tus hierbas para tu propósito específico, necesitarás infundirlas con energía mágica e instruirlas para su trabajo. Como ejemplo, usaré un hechizo tradicional que ha llegado a mí con ligeras adaptaciones para el uso moderno.

Un Hechizo para Protección en el Hogar

Reúne tus hierbas y canta lo siguiente mientras das vueltas alrededor en tu caldero u olla de agua fresca de manantial, y las echas en el mismo:

“Dando vueltas al caldero voy,
Dentro las hierbas mágicas echo,
Hierba Élfica, Trébol, Hoja de Cabras, Bour,
En la olla la magia de las cuatro.
Hierba de Cabra, Albahaca, Polvo de Cementerio,
Tres veces sobre ella debemos ir.
Hoja Élfica, Eneldo, Lágrimas de Juno,
Ahuyentando todos los miedos mortales,
Serbal, Alas de Murciélago, Campanas de Muertos,
Juntas ato en un hechizo mágico.
Tres veces sobre el caldero correr,
Bailar la danza y ya está hecho.”

Ahora recoge la mezcla dentro de una pequeña bolsa de tela o cuero y cuélgala en alto en algún lugar de la casa, fuera de la vista. Gradualmente se secará, pero la magia permanecerá.

(Hierba Élfica – Helenio; Trébol; Hoja de Cabras – Madreselva; Bour – Saúco; Hierba de Cabra – Hierba de San Juan; Albahaca; Polvo de Cementerio – Valeriana/Gordolobo; Hoja Élfica – Romero/Lavanda; Eneldo; Lágrimas de Juno – Verbena; Serbal; Alas de Murciélago – Acebo; Campanas de Muertos – Dedalera).
Otro ejemplo, uno para protección personal en un viaje largo, mostrará una alternativa a cómo puede usarse este método.

Un Hechizo para Protección en un Viaje

Reúne las hierbas requeridas, frescas o secas, en un cuenco de barro. Mueve tus dedos a través de ellas para mezclarlas bien, mientras recita el siguiente encantamiento:

“La Consuelda repele las roturas y esguinces,
El Lino preserva la cartera,
El Helenio guarda de los pozos y las púas,
El Marrubio da vueltas alrededor.
El Trébol mantiene a salvo al portador,
El Cardo Azul atrae a la suerte,
Únelos todos con buena intención,
Y sella este encantamiento del camino seguro.”

Mantén tus manos sobre el cuenco durante algunos momentos e infunde las hierbas con poder. Sepáralas en dos partes. Coloca una parte en una bolsa de tela roja, atada con hilo rojo y que la persona la mantenga sobre sí durante todo el viaje. Muele la segunda parte y úsala como incienso. Incensar a la persona que va a viajar en su partida. 
(Consuelda; Lino – Semillas de Lino; Helenio; Marrubio; Trébol; Cardo Azul).

A partir de ambos ejemplos verás que se usan los tradicionales nombres populares de las hierbas, en lugar de los modernos nombres técnicos. Esto da al encantamiento una sensación mucho más mágica, a la vez que nos hace recordar la magia de nuestros ancestros, que tratamos de emular. De estos dos ejemplos puedes adaptar el método para prácticamente cualquier propósito que gustes. Curación, bendición, amor, éxito o cualquier cosa que desees. La magia, como siempre, viene de tu deseo e intención, emparejados con la energía que pongas en pie, trabajando en asociación con los poderes inherentes de las plantas.

Simples, Pociones, Aceites y Lociones

Habiendo visto cómo podemos usar los poderes de las hierbas en su estado natural, o seco y preservado, podemos ahora echar un vistazo a su uso más allá de su condición en “bruto”.

Simples

Como su nombre implica, una “Simple” es el uso de una única hierba, para producir cierto fin. Estas son a menudo usadas medicinalmente, tal y como la infusión de camomila para ayudar a dormir, pero también pueden ser usadas mágicamente con gran efecto. Una Simple para ayudar a la clarividencia se puede hacer de Artemisa, Milenrama o corteza de Sauce. Dejar reposar una cucharadita colmada por taza de agua hirviendo, durante 10-15 minutos. Recitar un encantamiento de tu propia creación sobre ella, colar y beber antes de usar el tarot, las runas, el cristal o similares. Prueba una Simple de Verbena, tomada justo antes del scrying en las llamas de una fogata a cielo abierto – esto libera la mente mundana para deambular en los reinos del Otro Mundo, ¡tratar con precaución!

Experimenta con diferentes Simples para diferentes propósitos. No todo el mundo obtendrá el mismo efecto de la misma hierba, algunas personas pueden encontrar una hierba mejor que otra para el mismo propósito. Si usas hierba fresca para una Simple, usa en la medida de lo posible el doble de si fuera seca.

Pociones

Ya hemos visto un ejemplo de Poción mágica más arriba, en el hechizo para Protección del Hogar. Una Poción es una combinación de dos o más hierbas, usada por sus influencias mágicas, preparada en algún tipo de líquido, generalmente agua, pero algunas veces alcohol o vinagre. Generalmente se bebe, pero puede frotarse sobre algo, esparcirse o rociarse, verterse en una línea o círculo protector, o, como ya hemos visto, colocarse dentro de una bolsa o saquito y dejar que se seque.

Un ejemplo de una Poción mágica es el “Vinagre de los Ladrones”. Supuestamente creada en los tiempos de la Peste Negra, para permitir a los ladrones y vagabundos entrar en las casas, sin detección o miedo a la infección, y poder robar al moribundo. Durante mucho tiempo ha sido un “artículo” a la venta del herbalista y persona de astucia del pueblo, al que probablemente se le compraba. Aquí hay una receta tradicional del siglo XVIII originaria de Anglia Oriental.
“Toma Ruda, Salvia, Ajenjo y Lavanda – un puñado de cada. Déjalas reposar en un galón(1) de vinagre de vino blanco en un recipiente de piedra con tapa cerrada. Colócalo sobre cenizas de ajenjo durante cuatro días, después de lo cual cuela el líquido a través de una fina franela y ponlo en botellas con tapón de corcho. En cada botella de cuarto de galón pon un cuarto de onza(2) de Hinojo Marino, la hierba de la que se hace el licor.” Obviamente, si lo estuvieras haciendo hoy no necesitarías tanto, así que altera las medidas de acuerdo a la cantidad que estés haciendo. Alternativamente, un método más simple – y uno ligeramente más práctico para hoy – es hacer reposar ajo machacado, romero y enebro en vinagre orgánico de cidra durante 8 días, cuélalo y úsalo de forma normal. El Vinagre de los Ladrones se usa para limpiar el equipamiento mágico (poniendo algunas gotas en un cuenco de agua), desterrar atmósferas negativas rociándolo o pulverizándolo, para baños y lavados de protección y purificadores.
Otro ejemplo de una Poción, es esta receta tradicional para un Filtro Amatorio. Toma hojas secas de Vincapervinca, Hinojo, Potentilla, Verbena y Pétalos de Rosa. Muele la mezcla hasta un fino polvo con un mortero y un almirez que uses nada más que para la hechicería. Repite mientras lo haces un encantamiento de tu propia composición, incluyendo los nombres de las dos personas que deseas “unir”. Después toma dos pequeños pellizcos del polvo y mézclalos con agua fresca de manantial en tu cáliz o Copa mágicos, e infúndele con toda la fuerza de tu Voluntad mágica. Deja la poción a remojo durante 12 horas. Cuélala a través de una fina muselina u otra tela e introdúcela secretamente en la comida o bebida de las personas mencionadas en el encantamiento.

Como con cualquier otro hechizo, primero debes decidir tu propósito, después elegir tus hierbas apropiadamente. A continuación debes decidir qué tipo de Poción sería la que mejor se adecuara. ¿Necesitas introducirla en la comida o bebida? Entonces haz la Poción con agua. ¿Sería mejor rociarla o frotarla? Entonces quizá el alcohol o el vinagre serían lo mejor. El tipo de hechizo determinará la clase exacta de receta.

Aceites

Los aceites mágicos siempre han sido una parte importante del arsenal del hechicero. Se usan para concentrar la esencia misma de una hierba, árbol, flor o raíz y son muy poderosos cuando se usan correctamente. Más que esto, pueden retener el aroma completo de la planta y los aromas tienen un profundo efecto sobre la psique, especialmente en combinación con la intención mágica.
El principal método para hacer un aceite se conoce como enfloración, o aceite en reposo. Habiendo reunido tu material herbal correctamente (ver sección final), envasa en un tarro de cierre enroscado el material fresco y llénalo hasta arriba con un aceite vegetal puro, como aceite de girasol. (La decisión sobre qué aceite usar como “portador” dependerá del resultado deseado del hechizo, o uso final del aceite. Comprueba en las listas de correspondencias el apropiado aceite vegetal a usar). Enrosca la tapa firmemente y pon el tarro en un lugar cálido, fuera de la luz directa del sol. Si estás haciendo un aceite por los atributos puramente mágicos o curativos de la planta, dejar durante 10-14 días, agitándolo diariamente. Si necesitas el aceite por sus propiedades aromáticas, dejar durante 3 días, colar el aceite, rellenar el tarro con hojas y flores frescas y verter el mismo aceite una vez más. Repetir esto cada tres días, agitándolo diariamente, hasta que hayas logrado la concentración deseada de fragancia. Finalmente, con cualquier tipo de aceite, filtrar a través de una tela fina en un tarro limpio de cristal y tapar firmemente. Almacénalo fuera de la luz directa del sol hasta que sea necesario. Puedes añadir un par de gotas de aceite esencial de Benjuí como preservador si así lo deseas.

Estos aceites pueden usarse por sí mismos, por sus propiedades individuales, o combinados con otros, por sus atributos mágicos, medicinales o aromáticos. Lo más poderoso es combinar todos estos aspectos. Obviamente depende del resultado deseado del hechizo en cuanto a lo que combina y en esto se seguirán las mismas reglas que ya hemos tratado en las secciones anteriores. 
El principal uso para los aceites es ser untados y esto puede ser en un individuo, una bolsa mágica, una vela, o cualquier otra cosa en la que puedas pensar. Otro uso es en el baño, antes de un ritual mágico u otro evento importante. También pueden ser usados como medida protectora, embadurnando marcos de puertas y ventanas, o para obtener sueños mágicos colocando unas pocas gotas en la almohada en la noche. A continuación hay algunas recetas para mezclas de aceites, pero siempre será mejor si diseñas las tuyas propias, ya que serán más personales y tenderán a funcionar mejor. Recuerda, cuando se mezcla o usa los aceites, siempre hay que declarar su uso e intención con alguna forma de encantamiento.

Aceites de Unción para Propósito General

Usando aceite de girasol como base, mezcla a partes iguales aceites de: Lavanda, Olíbano y Bálsamo de Limón o Canela, Rosa y Hoja de Laurel o Cedro, Milenrama y Enebro. Crea una mezcla que te atraiga personalmente, la magia está inherente en las hierbas y los encantamiento que usarás cuando hagas los aceites.


Aceite de Protección

Una vez más usando aceite de girasol como base, mezclar 4 partes de aceite de Verbena, 4 partes de aceite de Olíbano, 2 partes de aceite de Clavo y 2 partes de aceite de Tomillo. Mézclalos en tu Compás, bajo las estrellas, 2 noches antes de la Luna Llena.

Aceite del Buscador de Sueños

En una noche de Luna Oscura mezcla los siguientes aceites:  Esclárea, Nuez Moscada, Canela, Mirra, Manzanilla y Valeriana. Usa porciones iguales de cada uno, o altera un poco las proporciones hasta que obtengas la “sensación” correcta. Este es extraño y debería usarse con precaución, no más de 2 gotas en tu almohada en la noche.

Satirión Blanco

El nombre de este aceite es ampliamente conocido, pero las recetas varían bastante. Aquí hay una que ha llegado a mí y que encuentro que funciona con gran efecto. Mezcla los siguientes aceites “cuandoquiera que sientas la necesidad”, 1 parte de Musgo de Roble, 2 partes de Pachulí, 1 parte de flor de Endrino, 3 partes de resina de Pino y 1 parte de Jengibre. ¡Si no sabes para qué sirve, entonces no tienes que usarlo!

Prosperidad y Abundancia

Todos podríamos hacernos con un poco de este ya que, después de todo, ¡es parte del negocio del Hombre Astuto! En un anochecer de miércoles bajo la Luna Creciente, mezclar a partes iguales aceites de Albahaca, Potentilla, Menta, Lino (Semillas de Lino) y Borraja. Unta tu billetera o bolso con este aceite y no debería  nunca quedarse vacío.
Como con todos los otros de más arriba, averigua para lo que necesitas el aceite y mézclalo correspondientemente. Si no tienes un aceite apropiado en el momento, puedes usar un aceite esencial puro en su lugar pero recuerda, están altamente concentrados y no deberían usarse sobre la piel. Mezcla sobre un 10% de dilución en un aceite base que hayas elegido por su correspondencia apropiada y úsalo de forma normal.

Lociones

Estos deberían realmente titularse ungüentos o bálsamos, pero Lociones rima con Pociones – ¡y siempre puedes aguarlas un poco! Básicamente estos ungüentos son una versión más espesa de los Aceites, pero tienen la ventaja de ser extendibles, particularmente sobre la piel, y por lo tanto son más fácilmente absorbido por el cuerpo. Junto con la intención mágica que tienes que poner al crearlas, pueden ser poderosas ayudas para la hechicería. Un ungüento o bálsamo también tiene la ventaja añadida de incluir Cera de Abeja, que es un artículo altamente mágico en sí mismo y también puede añadir su hermoso aroma al hechizo o encantamiento general.

Hay muchas diferentes formas de hacer un ungüento mágico, algunas complicadas y otros menos, pero aquí echaremos un vistazo a un método simple que me ha servido bien y tiene el beneficio de ser tradicional. Necesitas saber el tamaño máximo de la olla que vas a usar para el ungüento (obviamente la olla no necesita estar llena), para calcular las diferentes proporciones de los ingredientes. Por conveniencia tomaremos una olla imaginaria de 100 ml. de tamaño/capacidad. Los contenidos líquidos (esto es, Aceites o Pociones) la llenarán en un 90% de su capacidad – en este caso 90ml. – y los sólidos (esto es, Cera de Abeja) la llenarán en un 10% – en este caso 10 gm. por peso. Usando un baño maría – o un cuenco de cristal dentro de una cacerola de agua hirviendo – añade primero la Cera de Abeja. Una vez se haya derretido, añade cuidadosamente los ingredientes líquidos para evitar que se derramen o salpiquen – recuerda que estará muy caliente.  Mézclalo todo bien (no lo batas) y añade finalmente algunas gotas de aceites esenciales que consideres necesarias (no tienes que contarlas como si incrementaran el volumen del líquido, ya que es muy poca cantidad), y remuévelo bien. Finalmente, con cuidado vierte el líquido dentro del bote y deja que se enfríe, tapándolo inmediatamente. (A algunos practicantes del Arte les gusta añadir los aceites esenciales una vez el líquido está en el tarro, para minimizar el riesgo de evaporación de los aceites volátiles que contienen. Agita la mezcla después de taparla). La Cera de Abeja hará que el líquido se espese conforme se enfría, produciendo una suave crema o ungüento. Si no se espesa a tu satisfacción, simplemente vuelve a calentarla y añade un poco más de Cera de Abeja para espesar el ungüento, o un poco más de Aceite para diluirlo. Esto probablemente sea más fácil de entender si doy un ejemplo, usando todavía nuestra olla imaginaria de 100 ml.

Receta para un Ungüento de Adivinación

10 gm. de Cera de Abeja Pura
30 ml. de Aceite de Ajenjo
30 ml. de Aceite de Valeriana
30 ml. de Aceite de Potentilla
3 gotas de Aceite Esencial Puro de Canela

Derrite la Cera de Abeja como se detalló más arriba. Añade los Aceites herbales y mézclalos bien. Añade el Aceite Esencial, mezcla suavemente y viértelo en el bote, o viértelo en el bote y después añade el Aceite Esencial. Tápalo inmediatamente y agítalo. Déjalo hasta que se espese. Este ungüento puede ser usado frotándolo en el área de la frente y sienes antes de cualquier acto de scrying, lectura de tarot, lanzamiento de runas o intento de clarividencia.

Cuando hagas un ungüento que incluya una Simple o Poción, las cosas son ligeramente más complicadas. Porque generalmente contienen agua o algo similar, que no se mezclará con la Cera de Abeja ni los Aceites, sino que se separarán. Cuando se añadan a los otros líquidos necesitarás batirlos enérgicamente y seguir haciéndolo mientras se vierten en el bote. Otro ejemplo ayudará.

Receta para el Ungüento de “Amarre”

10 gm. de Cera de Abeja Pura
45 ml. de Aceite de Verbena
45 ml. de Simple de Consuelda
2 gotas de Aceite Esencial Puro de Olíbano
Derrite la Cera de Abeja como vimos más arriba y mézclala con el Aceite de Verbena. Añade la Simple de Consuelda batiendo enérgicamente todo el rato y sigue durante algunos momentos más. Sigue batiendo mientras viertes el líquido al bote e inmediatamente añade el Olíbano. Tápalo y agítalo con fuerza para mezclar todos los ingredientes bien. Déjalo asentarse. Con este ungüento puede embadurnarse cualquier cosa que no desees perder, o que sea importante para ti. Por ejemplo, cuando prestes algo a alguien, añade un toque de ungüento y susurra un encantamiento para asegurarte de su regreso.
Si sabes que vas a usar una Simple o Poción para un ungüento, cuando estés haciéndola será mejor si calientas una infusión en una cacerola a fuego lento hasta que la mayor parte del líquido se haya evaporado. Esto crea una infusión muy fuerte, que es más fácil de batir en el ungüento ya que contiene mucho menos líquido. Por supuesto, todo este batir, mezclar y remover te da amplia oportunidad para añadir la magia en tus preparaciones, con encantamientos susurrados intensamente mientras remueves.
Una pequeña nota de precaución en este punto: sé consciente de qué tipo de hierbas y aceites estás usando, algunos pueden ser tóxicos, aunque estés seguro con las recetas dadas aquí. Si las das a otro, ya sea para beber o ponerla sobre la piel, comprueba primero la condición de la persona. Por ejemplo, durante el embarazo, particularmente el primer trimestre, ningún aceite esencial debería usarse en absoluto. Ciertas hierbas y aceites pueden causar una reacción alérgica en algunas personas, así que siempre haz primero una prueba de parche.
Finalmente, en esta sección una pequeña curiosidad histórica que podrías encontrar interesante. Tomada de un manuscrito, fechado en 1600, en el Ashmolean Museum de Oxford.

Un Ungüento que Permite Ver las Hadas

“(Toma) una pinta(3) de aceite de oliva y ponla en un frasco de vidrio, primero lávalo con agua de rosas y agua de caléndula, recogidas las flores al este. Lávalo hasta que el aceite se vuelva blanco, después ponlo dentro del frasco, y luego pon los brotes de malva loca, las flores de caléndula, las flores o parte superior de tomillo silvestre, los brotes de avellano y el tomillo deben ser recogidos cerca del lado de una colina donde acostumbre a haber  hadas, y toma la hierba de un trono de hadas, luego pon todo esto en el aceite dentro del frasco y déjalo disolverse tres días al sol y después guárdalo para tu uso.”


(1) Un galón de cualquier líquido equivale a 3,79 litros (Nota del Traductor).
(2) Un cuarto de onza equivale aproximadamente a 710 gr (Nota del Traductor).
(3) Una pinta equivale aproximadamente a medio litro (Nota del Traductor).

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