sábado, 18 de noviembre de 2017

Acercándose a los Poderes I

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

La Brujería no es una religión de la fertilidad basada en la naturaleza, eso lo es la moderna y pagana Wicca, una cosa completamente diferente. La verdadera Brujería es la aproximación y aprehensión de – incluso la unión con – los Poderes divinos del universo, representados como dioses. Esto se logra a través de la práctica y comprensión de los Misterios, como los entendían nuestros ancestros, los misterios que rodean a la vida y la muerte y a todo aquellos que hay entre ellas. Todas las cosas empiezan con la Tierra, sobre la que estamos y de la que todos, en última instancia venimos. Esto es también verdad de los dioses, tienen un principio y están dentro del tejido espiritual de la misma Tierra sagrada, lo cual originalmente se concebía como una y la misma cosa. Finalmente, trascienden esta organización y también tienen su ser en los reinos de las estrellas y los espacios oscuros de más allá y entre ellos.
El Arte tiene que ver con el conocimiento, poder y sabiduría, y con el entendimiento y dominio de los mismos dentro del individuo. Como tal, los brujos reconocen fuentes superiores a ellos mismos de conocimiento, poder, etc., y las buscan para obtener guía, inspiración y enseñanza. En la práctica, esto se logra a través de varias técnicas de trance o ejercicios devocionales, que les ponen “en el camino” de dichos Poderes y, por lo tanto, les permiten participar de la misma energía, aunque solo sea durante unos breves momentos. Los Poderes son generalmente concebidos en la forma de dioses de las diferentes culturas que han habitado las Islas Británicas, como individuos y no como parte de algún vago y trascendente Ser, como lo que se encuentra a menudo en la práctica pagana. Sin embargo, como otras tradiciones modernas, estos Poderes son concebidos como dioses y diosas, pero generalmente no se les da nombres individuales cuando son tratados, siendo referidos solo como Él y Ella, el Viejo Tío o Tía, o la Dama y el Señor, de hecho, estos títulos se usan también en las prácticas de grupo.


A un nivel individual, no obstante, cada practicante del Arte normalmente se dedicará, o tomará como su patrón tutelar, una deidad individual con nombre, con quien trabajar y desarrollar una profunda y duradera relación. Puede que elija al Poder, o que el Poder le elija de alguna manera, o puede ser iniciado en una tradición que trabaja solo con una deidad específica. Por ello, como en el caso del difunto Magister Robert Cochrane, uno puede ser el “hombre de Odín”, esto es, estar dedicado a Odín, mientras se trabaja en el Clan de Tubal Caín. El Poder se convierte en el guía y tutor del practicante del Arte, recibiendo honor y reconocimiento a su vez. Esta puede ser una asociación de por vida, o el Poder patrón puede cambiar en ciertos momentos, siendo una cosa muy individual y privada. Ningún practicante dirá el nombre de su Poder tutelar a otro, a menos que el otro estuviera también dedicado de forma similar. De ahí el uso de títulos tales como Señor y Dama usados en el trabajo de grupo para superar la aparente disparidad en los Poderes con los que se trabaja. Digo “aparentemente” ya que, aunque los Poderes no son vistos como siendo parte los unos de los otros (“Todos los dioses son un dios...”), son percibidos como participando de una “unidad” trascendente al nivel donde todo es Uno, incluyéndonos a nosotros mismos. De hecho, uno de los principales focos en la verdadera práctica es darse cuenta de la divinidad interior y participar de ella, mientras todavía se está en el estado mortal (con esto no quiero decir que uno “se convierta” en un dios, sino que uno se da cuenta a un nivel profundo, que tanto el ser humano como el divino participan exactamente de la misma esencia, y que lo que los Poderes son, nosotros también podremos serlo algún día).


¿Cómo funciona esto en la práctica real? Para demostrarlo echaré un vistazo a dos formas de Poderes – el “Dios” y la “Diosa” – a por turnos e intentaré dar una idea de cómo el practicante tradicional del Arte, vería y trabajaría con su deidad particular. No describiré Poderes individuales con nombre, sino que daré una visión de conjunto de los tipos, “arquetipos” si así gustas, de los Poderes y dejaré al individuo que haga contacto con quien desee.

El Dios

Me acerco desde el Este, creciendo en Gloria.
El Niño brillante coronado de Fuego y Luz,
Aunque también el Hombre que porta la Llama y otorga la Chispa,
La Astucia en el Arte y el Artificio, el Herrero que monta la fogosa Yegua.

Vengo del Sur, poderoso en Majestad.
El Hombre Astado de los lugares Salvajes e Indómitos,
Quien expondrá tus más oscuros secretos a la luz del día
Y aullará con deleite mientras toma su placer en tu carne.

Aparezco en el Oeste, sabio en Conocimiento.
Envuelto y con capucha de pie en las Encrucijadas,
Haciendo señas a aquellos que osan cruzar el Umbral
Y descienden al interior de las Colinas Huecas para reunirse con los Muertos.

Estoy en mi Fin y soy dado a Luz en el Norte,
Omega et Alfa.
Señor y Padre de Todo, el Primero creado por la Noche,
Soy el Iniciador y el Saqueador, el Asidero de las Almas y el Guía.
Doy y tomo por el bien de Ella.

Históricamente, el Arte Tradicional ha estado orientado principalmente hacia el Dios, y ha tenido al Dios Astado en el primer plano de la mayoría de trabajos, en contraposición a la Diosa y el sendero matriarcal de la mayor parte del moderno trabajo pagano. Este no ha sido siempre el caso y los Poderes femeninos están llegando más a un primer plano en los trabajos modernos. No obstante, sea como sea, el acercamiento a la Diosa siempre se ha hecho a través del Dios, de ahí que trate con este Poder en primer lugar.


En el Arte Tradicional no existe el concepto, a diferencia de los senderos modernos, de un “equilibrio” de energías entre los Poderes masculinos y femeninos. En la práctica moderna se considera primordial que haya un equilibrio en todas las cosas, particularmente en la relación entre el Dios y la Diosa. Este no es el caso en el Arte Tradicional, donde la relación es vista más como un “flujo equilibrado”, si puedo decirlo así. Para explicarlo, diremos que un equilibrio en todas las cosas se considera un estado muy estancado de los acontecimientos. Si tienes equilibrio, no tienes movimiento, sin movimiento no hay crecimiento o aprendizaje, sin crecimiento tienes decadencia y disolución, un muy mal estado de las cosas en una relación mágica, ¡creo que estarías de acuerdo! Sin embargo, donde hay flujo de energía – lográndose solo el equilibrio como un punto en una escala de movimiento deslizante – no hay estancamiento y por lo tanto, el crecimiento es continuo. En algunos periodos la energía del Dios es dominante, en otros la de la Diosa, solo raramente están Ellos en perfecto equilibrio y eso, no dura más que el parpadeo de un ojo. Cuando habla de la energía del Dios Astado, Adam Thorne de la tradición de la HagStone, me lo expresó así: “Aprecio todo este desvarío, violación y desgarramiento, pero esto es de lo que van los Misterios Masculinos y la pobre y anciana Diosa está en el extremo receptor!... los estudiantes del Antiguo Arte se dan cuenta de que la energía de la Diosa es pasiva... bien, la mayor parte del tiempo!” Aunque no siendo del Arte Tradicional, el “Himno a Pan” de Aleister Crowley se sugiere como un buen punto de inicio para familiarizarse con las energías del Dios, tal y como son vistas en las Antiguas Maneras.
El practicante del Arte no ve al Dios en el sentido de “el Dios de X (Sol, Mar, Trueno, etc.)” como en los senderos renovadores y neopaganos. Aparte de la dedicación individual a la deidad, el practicante ve al dios como una suma total de estas cosas y mucho más, la deidad individual puede tener dos o tres atribuciones clásicas, dependiendo de cómo afecte al practicante. Probablemente ahora sea de más ayuda que pase a examinar algunos “arquetipos” diferentes y dejar al lector que elija entre ellos.


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miércoles, 18 de octubre de 2017

Trabajo con Espíritus V - El Pueblo Élfico o Feérico

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Como con los ancestros, la asociación del Pueblo Feérico o Élfico con los practicantes tradicionales es larga y duradera. Más de un brujo ha aprendido su oficio de un encuentro con el pueblo oculto. Sin embargo, permíteme aclarar  aquí y ahora a qué NO me estoy refiriendo cuando hablo de las Hadas o Elfos. NO me refiero a los modernos espíritus diminutos de la nueva era con alas de telarañas que revolotean de flor en flor. NO me refiero a los “Devas”, las así llamadas “almas de grupo de las plantas”, y ciertamente NO me refiero a los espíritus que supuestamente se invocan en los talleres de cristales para bendecir las energías de las piedras. ESTOS NO SON SERES FEÉRICOS, son el producto de una tradición literaria, que se inicia alrededor de la época de Shakespeare y llega a completa realización con el movimiento teosófico victoriano. Son una combinación de un cumplimiento de deseo sexista, un malentendido del saber y prácticas tradicionales y un deseo de controlar lo que no entendemos. Ahora, habiéndonos quitado eso de en medio, vamos a descubrir qué es realmente el Pueblo Feérico.

Aunque hay muchas tribus en el Pueblo Feérico, básicamente pueden ser divididas en dos tipos, el de la Luz y el de la Oscuridad. Originalmente eran llamados los “Liosalfar” (Elfos de la Luz) y los “Svartalfar” (Elfos Oscuros) respectivamente, por nuestros ancestros germánicos, derivando el término Fee, Fae o Faerie del lenguaje de los invasores normandos franceses de siglos posteriores, que vienen del término latino que significa “Hados” (Fates). Ambos tipos están estrechamente asociados con la Tierra, la vida interior de la realidad exterior y son vistos como viviendo en el subsuelo o habitando las “colinas huecas”, los así llamados montículos funerarios de nuestros antepasados. Por lo tanto, se puede ver que hay un vínculo muy fuerte entre la tradición de los Ancestros y la de los seres Feéricos – particularmente de la variedad “oscura” - y muchos practicantes consideran que los Fay son de hecho, los espíritus de nuestros parientes fallecidos, metamorfoseados por su fusión con la Tierra en su estado post mórtem. Se les puede considerar como una especie muy cercana a los seres humanos, pero un paso más allá en su tipo y consciencia. Su conocimiento de la vida y las energías es mucho más agudo que el nuestro y parecen existir en la energía interior del cuerpo de la misma Tierra. Aunque la leyenda da ejemplos de sus banquetes, en los que parece haber la misma comida que la nuestra, examinados a una diferente luz, la comida no es más que polvo y hojas bajo un encantamiento. Tampoco sus cuerpos, aunque similares en apariencia, son tan densos, estando compuestos de un brillante tipo de energía más que de una naturaleza material grosera, particularmente la variedad de “luz” de las Hadas. Esto puede verse en uno de los nombres con el que se les conoce en las tierras de Irlanda, Leprechaun. Esta palabra viene del gaélico “lugh corpan”, que significa Cuerpo de Luz y que muestra la diferencia entre ellos y nosotros. Aunque generalmente se cree que son criaturas más pequeñas que nosotros, ni la tradición ni el folclore lo confirman. Los cuales declaran que son al menos tan altos como los seres humanos y frecuentemente incluso más, dando origen a algunos de sus otros nombres: los Señores, los Nobles y los Poderosos.

Otra rama de saber tradicional da a los Fay un origen diferente. Se dice que cuando Lucifer cayó del cielo, llevó a muchos espíritus brillantes con él. Estos no eran ni malos ni buenos, sino en algún lugar entre ambos y que están condenados a deambular por la Tierra por siempre, de una especie diferente al pueblo mortal, demasiado buenos para el infierno, pero no lo suficiente para el cielo. Esta es una antigua tradición, que relaciona el conocimiento de las estrellas y las energías estelares, la emergencia del hombre como una especie separada y el surgimiento de la consciencia, que es miles de años anterior al Cristianismo. Después de las conversiones de paganos al Cristianismo, el nombre de Lucifer (que después de todo solo significa “Portador de Luz”, un título muy loable), fue injertado en un mito más antiguo y todo se convirtió en una historia para asustar a los humildes mortales. La verdadera esencia detrás de la historia, es la del “descenso” del conocimiento y la sabiduría a la materia desde los reinos “superiores” y del uso que se hace de ellos. Temas similares pueden verse en el mito griego de Prometeo el Titán, y enlaza muy bien con el mito de la llegada de los Tuatha de Danaan (el principal Pueblo Feérico de Irlanda), de las cuatro ciudades celestiales.

Mientras que el punto esencial en el trabajo con los ancestros es obtener conocimiento, el trabajo con el Pueblo Feérico ayuda a adquirir tanto un cambio de consciencia como una alteración en el conocimiento. Su mundo, aunque solapándose con el nuestro y estando tanto “dentro” como “detrás” de él, no es el mismo. Algunas veces puede parecer como si un encantamiento hubiera sido puesto sobre las personas y sus sentidos para confundirlos, al haber experimentado las energías de los Fay, sin haberse adaptado a una consciencia diferente. Una pequeña historia puede ayudar a ilustrarlo.
Hace algunos años, mi pareja, un amigo y yo estuvimos en vacaciones en el Condado de Donegal, Eire. El Condado de Donegal es una de las Gaeltacht, las regiones del país de habla irlandesa y bien conocidas por la supervivencia de su folclore Feérico y creencias tradicionales. Condujimos hacia una de las penínsulas más remotas durante el día, llamada Fannad Head, para hacer un poco de turismo y exploración. Fue un día muy placentero, con una muy buena “sensación”, pero al final llegó el momento de irse. Subimos de nuevo al coche y empezamos a conducir de vuelta a lo largo de la carretera por la que habíamos llegado, mirando ociosamente el paisaje por el que nos deslizábamos. Después de haber visto el mismo paisaje por tercera vez y no habiendo salido todavía de la península, empezamos a preocuparnos. Consultando los mapas locales, decidimos que sí, que habíamos estado siguiendo la carretera correcta, no habíamos hecho ningún giro equivocado, pero habíamos estado dando vueltas en círculos. No había nadie a quien preguntar en ese momento cómo salir de la Head, por lo que decidimos seguir a una furgoneta de correos que acababa de pasar, llegando a la conclusión de que la furgoneta también tenía que salir de la Head en algún momento. Después de seguir a la furgoneta sobre una hora y haber pasado por la misma cruz de iglesia dos veces más, finalmente encontramos a algunas personas en un pequeño pueblo a las que preguntar. Nos dijeron lo que había estado pasando y algunas lentas sonrisas se dibujaron en algunas caras. Se nos dio direcciones completamente diferentes a la que habíamos estado siguiendo y en unos diez minutos de vuelta a la carretera, habíamos encontrado la principal intersección hacia la Head y estábamos de vuelta al hotel. Se nos debería haber ocurrido a nosotros, pero no fue así, los seres feéricos nos habían estado dirigiendo y los lugareños lo sabían. Al darnos direcciones completamente diferentes, nuestras “confusas consciencias” fueron puestas en el “rumbo correcto” y fuimos capaces de encontrar nuestro camino de vuelta. Te advierto, ¡al Pueblo Feérico le encanta las bromas, sin importarle lo que tú pienses sobre ellas! 

Por encima de las varias tribus del Pueblo Feérico están el Rey y la Reina de Elphame (Elvenhome, el Hogar de los Elfos), quienes tendrán interacción con los seres humanos cuando les convenga. La Reina es representada de varias formas como viviendo en las Colinas Huecas, o en una caverna subterránea, o en una cueva en las montañas. Es de Ella que muchos practicantes han recibido la magia y el saber herbal, sus habilidades de transformación y el conocimiento del pasado y el futuro. Para algunos es conocida como la Dama Venus y es la Señora del Sabbat oculto al que algunos vuelan en sueños. El Rey a menudo es representado como siendo el mismo Gwynn ap Nudd, Señor del Inframundo en los antiguos cuentos británicos y galeses. Es el líder de la Cacería Salvaje y toma las almas de los renegados y de aquellos que rompen sus pactos. Ambos conducen las huestes Feéricas en los tiempos de cambio del año, los cuatro grandes festivales del Arte, cuando ellos presiden sobre la transición del poder en las líneas de la tierra y van de uno de sus dominios a otro. Para muchos brujos son idénticos con el Señor y la Señora del Arte Tradicional, y entraré en su saber en más profundidad en el último capítulo. Por ahora terminaré dando un método por el cual el practicante podrá entrar en contacto con el Pueblo Feérico y posiblemente entrar en comunión con ellos.

Contactando con el Pueblo Feérico

Los lugares tradicionales para contactar con los Fay son en las raíces de árboles grandes y antiguos (principalmente el Roble, el Fresno y/o el Espino), en los antiguos montículos funerarios y en cuevas en montañas solitarias. Trataré con el primero de estos aquí, los dos últimos son un poco peligrosos para los practicantes no experimentados.

En un lugar en la naturaleza donde te conozcan los espíritus y hayas trabajado anteriormente, busca uno de los árboles de arriba, o un antiguo Saúco, muy querido por la raza Feérica. Es mejor si puedes trabajar en tiempo de uno de los antiguos días sagrados, esto es, Candlemass, Roodmass, Lammas o All Hallows, pero si no es así, cualquier momento será suficiente.  Al ocaso, lleva un cuenco de pan y leche al árbol elegido. Realiza solo la cruz y el círculo, invocando a los poderes de los Espíritus de la Tierra locales para que te ayuden. Intenta encontrar un hueco o hendidura en la corona (donde las raíces y el tronco se encuentran) y vierte tu ofrenda dentro del agujero (si no puedes encontrar un agujero, vierte la ofrenda sobre las raíces, para que chorree dentro del suelo). Mientras lo haces, di esto o algo similar:

“Pueblo Feérico del interior de la Tierra,
Ved aquí la ofrenda que os traigo.
Pueblo Señorial de las profundidades interiores,
Traigo un regalo para vosotros.
Venid, venid, venid a mí.”

Esto debe susurrarse dentro del hueco o hendidura, o sobre las raíces mientras la viertes.
Ahora, debes prepararte para pasar una noche al pie del árbol, en silencio, de vigilia. Apunta bien todo lo que suceda y no dejes el lugar. Puede que veas visiones, u oigas sonidos o recibas sensaciones. Puede que simplemente caigas dormido, en cuyo caso toma especial nota de tus sueños ya que probablemente serás visitado en ellos. En la mañana, agradece al Pueblo por su comunicación y camina de vuelta de dicho lugar, sin mirar atrás.

A primera vista esto puede parecer un rito extremadamente simple, difícilmente un rito después de todo. El secreto yace en tu voluntad de esperar toda la noche por una señal o comunicación. La Buena Gente no vendrá a quien no la valore, por ello al realizar esta vigilia, estás mostrando que eres al menos digno de su atención, si no interacción. Si no recibes nada, entonces inténtalo de nuevo con mayor determinación otra noche – ¡puede que simplemente te estén poniendo a prueba!


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domingo, 15 de octubre de 2017

Trabajo con Espíritus IV - Los Ancestros y los Poderosos Muertos

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Los practicantes tradicionales siempre han sido asociados con los muertos de una u otra manera en la imaginación popular, sea en bárbaros ritos necrománticos en All Hallows (Todos los Santos), o en el uso de partes del cuerpo de los muertos en hechizos y rituales para propósitos viles. Obviamente la mayoría de estas historias son pura fantasía, pero contienen un núcleo de verdad. Los verdaderos practicantes del Artes siempre han retenido un vínculo con sus parientes difuntos – sea de su linaje real o de su particular tradición o Tierra – de hecho, la mayoría considera que no han fallecido en absoluto, sino que están aquí con nosotros todo el tiempo. Con ello me refiero a que flotan a nuestro alrededor, de forma invisible, esperando a ser convocados en ritos espiritistas, pero que en un sentido nunca nos dejaron en absoluto. Es parte del conocimiento del Arte que los muertos no se marchan necesariamente a algún otro mundo inamovible, para esperar a renacer o cualquier otra cosa, sino se convierten en parte y parcela de la Tierra que nos rodea. Se fusionan con el espíritu/cuerpo de la Tierra y se vuelven casi indistinguibles de los espíritus de la naturaleza u otros seres que habitan el reino generalmente invisible, del “interior” del mundo que nos rodea. Aquí realizan sus tareas asignadas, sea como guardianes del lugar, intermediarios entre los mundos, consejeros para una persona concreta o familia, supervisores de una zona en particular, o lo que sea hasta que llegue el momento de que pasen al siguiente destino, cualquiera que este sea y que esté establecido para ellos.
Sombra Ancestral

En tiempos pasados los ancestros eran venerados por sus habilidades y uso para los vivos. Muchos de los así llamados montículos de enterramiento que se han encontrado en las Islas Británicas y otras partes, son mal denominados ya que realmente eran lugares donde los vivos podían ir y visitar – e interactuar con – los muertos, para pedirles consejo sobre varias materias, pedirles su ayuda con diferentes problemas y renovar los lazos con los viejos y nuevos miembros de la familia. De hecho, en muchos casos, los nuevos miembros eran (y lo son para las familias de la tradición) considerados como los ancestros retornando a su propio clan o familia, siendo bienvenidos como tales. En ciertos casos muy específicos, la gente elegía, o eran elegidos, para sacrificar esta vida física – morir deliberadamente – para fusionarse con la Tierra en un lugar o sitio específico, para actuar como intermediarios entre este mundo y el Otro Mundo, para la tribu o pueblo de dicha zona y actuar como guardianes, mediando entre las energías de los dos mundos, durante un periodo de tiempo fijado. Sin embargo, una vez fusionados con la Tierra o un sitio específico, nuestro sentido del tiempo no tiene significado para ellos y muchos están todavía activos, si sabes cómo acercarte a ellos. Tales individuos son algunas veces conocidos como Jefes Funerarios o Reyes Funerarios, con quienes se puede interactuar en sus específicos montículos de enterramiento o “tumbas”. Esta es una operación difícil y potencialmente peligrosa, por lo que no entraré en detalle aquí, pero trataré otras posibilidades para el contacto con los ancestros más adelante.

Otro aspecto del conocimiento ancestral es el perteneciente a los Maestros y Maestras, aquellos que se han marchado para convertirse en parte de lo que algunas veces es conocido como la “Compañía Oculta”. Estos son brujos que han logrado gran conocimiento, experiencia y poder mientras tuvieron una vida física, quienes después han seguido estando “disponibles” para que otras personas de su grupo, linaje, familia o tradición los invocara. Actúan como guías, maestros, guardianes y observadores para aquellos de su línea y algunas veces pueden ser vistos como formas vagas (¡o más sólidas!) al borde del compás durante el ritual. Pueden ser invocados en tiempos de necesidad para ayudar al practicante del Arte o grupo al completo, y a menudo tomar acción por propia iniciativa para salvaguardar el conocimiento, saber y cosas secretas de su propia tradición. A menos que se te haya dado admisión a un linaje particular del Arte, estos no serán seres que encuentres probablemente a menudo, o en absoluto, a menos que la Compañía Oculta del Arte en general decida tener interés en ti.

Contactar con los ancestros y particularmente con seres como los Poderosos Muertos o Maestros del Arte, no es algo a ser emprendido a la ligera o por razones frívolas, no se hace porque podamos. Se hace para avanzar en nuestro propio conocimiento, sabiduría, entendimiento y experiencia, porque como serios practicantes no podemos hacer otra cosa que invocar a aquellos que se fueron antes para buscar su ayuda. Una vez “fusionados” con la Tierra, el tiempo, como se dijo previamente, asume un significado completamente diferente y todas las cosas se abren para que ellos las puedan ver. Los ritos y rituales de antaño, el conocimiento de lo que pasó antes y la sabiduría de nuestros antepasados, está todo fusionado con ellos también. Este conocimiento puede ser aprovechado para nuestro propio avance si sabemos cómo hacerlo. No obstante, no te equivoques, cuestiones tales como “¿Dónde puso la tía Lily sus mejores cubiertos de plata?” no solo serán tratadas con desdén si se ha hecho un genuino contacto, sino también pueden producir serias repercusiones, ¡los muertos no están para ser tratados a la ligera!
Antes de pasar a dar un par de sugerencias prácticas para hacer contacto con los ancestros, debo tratar aquí la cuestión de ¿cuáles o de quién son exactamente ancestros? Al hablar de ancestros, no me refiero necesariamente a tus ancestros directos, consanguíneos. Una vez le pregunté a mis maestros si un ancestro en particular, cristiano baptista, respondería a la llamada de un practicante del Arte si lo pedía y lo que me dijeron es que la mejor persona para el trabajo probablemente respondería. A menos que pertenezcamos a una familia de tradición del Arte – y quizá ni siquiera entonces – improbablemente obtengamos una respuesta de un “Ancestro Brujo” si como practicantes del Arte hacemos alguna llamada en pos de ayuda. Será la persona, más probable pero no necesariamente, en nuestro linaje que tenga el conocimiento más apropiado para ayudar la que responderá – si llega a provenir de un individuo. Puede venir de un grupo. Solo porque tu tío bisabuelo Fred era un brujo, no le pedirías que te ayudara con una cuestión de jardinería si él era fontanero ¿no? Puede ser que la abuelita Ruth, una devota baptista, fuera una maestra jardinera y pudiera ayudarte mejor. La religión significa poco para los ancestros y vendrán como quieran. Una llamada general de ayuda es mejor que llamar a un individuo específico, ya que puede que no te ayude en absoluto. Siguiendo a partir de aquí, ¿quienes son de todos modos nuestros ancestros? Si vas bastante atrás, todos estamos relacionados de alguna manera, así que no te sorprendas por quien responda a tu llamada. Lo importante a recordar es que, si el contacto se ha hecho, quien te responda será de la Tierra en la que estás – literalmente – sea o no pariente consanguíneo, rastreable como tal. Sé abierto a todas las posibilidades y no tengas una visión ciega de la vida después de la muerte, podrías sorprenderte por quién o qué, responde a tu llamada. Ahora describiré un par de técnicas que puedes usar para conseguir contactar con los ancestros, si se usan correctamente. La primera es una visualización guiada que te pondrá – metafóricamente – en la Tierra de los Ancestros, donde pueden responderte como lo deseen. La segunda es un rito real para invocar a los ancestros en un escenario físico, y una vez más, responderán como lo deseen.

Viaje Visionario al Reino de los Ancestros
Cálmate y realiza tus preparativos preliminares de la manera normal en ti (te sugiero al menos el círculo y la cruz, si no un completo compás).

Te encuentras en medio de un campo en la medianoche. El campo ha sido cosechado y los pequeños rastrojos despiden una larga sombra a la luz de la luna llena que hay en el cielo. Es finales de otoño y un frío viento sopla a tu alrededor, agitando el manto que llevas puesto. Una lechuza ulula por encima de ti y pasa deslizándose sobre alas silenciosas. En la distancia puedes ver un gran montículo bajo y cubierto de hierba, y te sientes atraído hacia él. Conforme te acercas puedes ver que el montículo parece hecho por el hombre, ya que es demasiado regular para ser un montículo natural y la lisa parte superior, obviamente ha sido formada por la mano del hombre. 
Al acercarte más, empiezas a apreciar lo grande que es el montículo y giras hacia tu derecha para poder andar a su alrededor en sentido levógiro. Al llegar al montículo, ves que hay un sendero muy usado que circunda la base, ya que muchos pies han pasado por este camino antes que tú, y lo tomas, iniciando tu camino alrededor con la colina a tu izquierda. Conforme avanzas, la luz de la luna, que hasta ahora iluminaba tu camino, queda tapada por el montículo y te sumerges dentro de su profunda sombra mientras lo rodeas. Eventualmente hay tanta oscuridad que debes guiarte con la mano apoyada sobre su lado para asegurarte de que no pierdes tu camino, ya que incluso el sendero bajo tus pies se ha vuelto invisible.
Fuera de la oscuridad se vislumbra una negrura más profunda y por ello caminas despacio para no meterte en ella. Conforme tus ojos se ajustan, te das cuenta de que hay un tipo de porche, sobresaliendo por ese lado del montículo y que debes dar unos pocos pasos hacia fuera para rodearlo. Andando alrededor del borde del porche, puedes distinguir dos enormes piedras erguidas, con una tercera como dintel en la parte superior. El umbral del portal entre las piedras es una negrura total al descubierto, con todo, sabes que este es el camino que debes tomar.

Mientras permaneces indeciso, preguntándote si continuar tu viaje o no, te haces consciente de un débil arrastre de pies. Gradualmente se vuelve más sonoro, aunque no fuerte, y te das cuenta de que viene del umbral que hay frente a ti. Es el sonido de unos pasos acercándose a una pendiente pronunciada, pasos firmes, fuertes y regulares que se acercan más y más. El umbral está en profunda sombra y no es hasta que el ser llega casi al portal que percibes el contorno de una alta figura masculina, una muy alta figura masculina. Das algunos pasos hacia atrás con aprehensión y la figura continúa acercándose, ahora más lentamente. Andando hacia atrás, sales de la sombra del montículo y estás ahora a la luz de la luna llena. Conforme te retiras, la figura avanza hacia ti, aunque nunca sale a la completa luz, permaneciendo justo dentro de las sombras como conviene a su papel y deber. Él es el Señor del Montículo, Dios de los Misterios del Inframundo y Líder de las Almas. Ambos permanecéis de pie donde estáis, mirándoos directamente el uno al otro, absorbiendo cada uno los detalles del otro (pausa para la contemplación).

Al fin, el Señor del Montículo parece llegar a una decisión y, cabeceando brevemente hacia ti, se hace a un lado y te acompaña hacia el portal con una ondulación de Su mano. Vacilas momentáneamente, pero, después de echarLe otro vistazo, caminas firmemente hacia el portal en la colina, pasando debajo de la piedra dintel y empiezas tu descenso por el pasadizo al interior de la colina.
Al principio, todavía estás helado por el frío aire de la noche, pero conforme continúas, notas que no solo el tosco pasadizo de piedra gradualmente se vuelve más iluminado, sino también más cálido cuanto más avanzas. Mientras desciendes, también empiezas a detectar una ligera pulsación en el aire templado, casi como si el viento fuera la cálida respiración de alguien que estuviera más adelante de ti. Continúas por lo que parece un tiempo muy largo, con el aire cada vez más cálido, pero sin llegar a ser caliente y la luz volviéndose más fuerte, pero no brillante. Finalmente, llegas a otro portal, este de piedra profusamente tallada, todo tipo de pájaros, animales y vida vegetal parecen estar entrelazados de tal manera que hace que la piedra casi parezca viva, retorciéndose y contorsionándose con una energía interior. Es a través de este portal que el aliento de aire cálido viene, junto con un ligero sonido susurrante, como si muchas voces estuvieran hablando silenciosamente a la vez. Aunque asustado, te decides y pasas a través del portal al interior del espacio que hay más allá.
Te sorprendes de encontrarte en una muy pequeña cámara cortada en la roca. Las paredes son rudimentarias y gotean con la humedad, emitiendo calidez más que frialdad, y musgo y líquenes crecen sobre ellas a parches, dándole una sensación casi acogedora. La masa vegetal brilla con una suave luz, que se refleja y magnifica en el agua de las paredes, siendo por esta luz que puedes ver. De la pared más lejana, la opuesta a ti, una pequeña corriente de agua mana de un agujero y cae en una roca cortada en forma de cuenco que hay en el suelo. El agua recolectada también emite una reluciente luz y añade su fuerza al ambiente de la cámara.

(Haz una pausa para la contemplación de tus razones para venir aquí y lo que esperas lograr)

Conforme la observas, la brillante luz sobre la superficie del agua empieza a juntarse y formar una figura, tomando características de cuerpo humano, pero borroso como si no estuviera terminado. La forma se hace más y más sólida, brillando con una luz interior propia, aunque sin volverse en ningún momento suficientemente tangible. El sonido de las voces susurrantes que oíste a la llegada a este lugar, aumenta gradualmente hasta convertirse en una cacofonía amortiguada, como si todos los muertos del mundo estuvieran hablándote a la vez. El sonido aumenta hasta hacerse casi insoportable, vibrando a través de tu cráneo y de repente, cesa dejándote en un vacío de silencio, ante la imagen ahora completamente formada delante de ti. Del silencio una voz susurrante habla...

“¿Quién eres y qué deseas de la Tierra de los Muertos?”
(Responde con una voz tan honesta, abierta y respetuosa como puedas y espera una contestación, si alguna ha de llegar. Puede que se te pida que des algo a cambio de la ayuda, o que hagas algo en su lugar. Responde como mejor te parezca, pero recuerda, las promesas dadas a los muertos son obligatorias y deben ser mantenidas. No hagas dobles acuerdos con los ancestros, ya que ellos seguramente equilibrarán el libro a su propia manera.)
Cuando hayas concluido tu reunión, inclínate respetuosamente y márchate. La forma empezará a desvanecerse y desaparecer, convirtiéndose de nuevo en el brillo del agua. Gírate y regresa a través del portal por el que entraste y NO MIRES ATRÁS. Sigue tu viaje de vuelta por el pasadizo hacia el gran dintel de trilito y sal por el portal. Toma algunas respiraciones profundas, inspirando lo que ahora percibes como el aire fresco de la mañana. El Sol está empezando a salir por encima del horizonte e inunda la Tierra con luz dorada. Te das cuenta de que has pasado la noche entera con los ancestros y de que has vuelto enriquecido y con más conocimiento que antes. Abraza la luz naciente, guardando ese conocimiento recién encontrado en tu interior y retorna, gentilmente a tu reino normal.

Llamando a los Poderosos Muertos

Este rito debe ser realizado en el exterior, en un lugar con el que tenga una fuerte conexión, preferiblemente en una zona en la que tu familia haya vivido durante algunas generaciones. Aparte de las herramientas que normalmente usarías para establecer tu compás y provisiones para un pequeño banquete o housle, necesitarás dos implementos más, necesitarás dos huesos. Idealmente serían huesos ancestrales, pero eso es poco práctico y no te voy a aconsejar desenterrar a tus parientes, o a los de cualquier otro para conseguirlos. Intenta encontrar algunos que hayan salido a la luz naturalmente o hayan sido desenterrados al arar o algo parecido. Fallando eso, cualquier hueso servirá, pero intenta no usar los del asado del domingo – no tienen el mismo impacto. Los huesos de animales son aceptables si son de la Tierra en la que estás, no uses huesos de animales importados ya que no tendrán resonancia para ti. Es una buena idea realizar el viaje guiado anterior y pide poder disponer de unos huesos; los ancestros pueden entonces ponerlos en tu camino cuando el momento sea el correcto. Guárdalos de forma segura y no los uses para nada más.

También necesitarás otra cosa extra para este rito. En la zona donde consagrarás tu compás, determina dónde está el Oeste y cava un agujero. No es necesario que sea grande – entre 15 y 20 cm de diámetro – pero hazlo tan profundo como puedas, al menos del largo de tu brazo. Ten este hoyo al Oeste cuando crees tu compás.
Realiza este rito en la luna oscura, preferiblemente sobre All Hallows (Todos los Santos), pero cualquier otro momento del año será aceptable.
Consagra el compás de tu manera usual, pero créalo en sentido levógiro, esto es, en sentido antihorario empezando en el Norte.
Llama a todos tus espíritus protectores y ayudantes en cada dirección, así como a los Poderes usuales a los que llamas.
Coloca tu stang vertical en el suelo en el Oeste, dentro del borde de tu compás pero detrás del hoyo que has cavado, para que el mismo esté entre vosotros dos. Coloca tu copa de vino y plato de pan a ambos lados del hoyo, no del stang.
Ahora de pie ante el hoyo y el stang, haz una invocación al Dios Astado, como Señor de los Muertos, para que permita a los ancestros retornar a ti. Usa tus propias palabras, hablando desde el corazón, diciendo exactamente qué es lo que deseas. Espera cualquier respuesta que puedas sentir durante algunos momentos.
Ahora debes realizar un housle para los Muertos, para honrarlos y unirte a ellos. En lentos y medidos tonos, con completo enfoque y convicción di lo siguiente:

“Honrados y Poderosos Muertos,
Os llamo con palabras de bienvenida,
Cercanos y lejanos os llamo en súplica.
Oíd mis palabras y responded a mi llamada.
Os doy la bienvenida como Guardianes, Guías y Maestros,
Os llamo, sangre a la sangre y carne a la carne.
Venid ahora para que pueda haceros honores,
Benditos y Poderosos Muertos,
Os llamo con palabras de bienvenida.”

Coge el plato de pan y coloca tu mano dominante sobre él. Con completa convicción, declara estas palabras:

“Honrados Ancestros,
Aquí traigo pan, Vida de la Tierra,
Sustento tanto del cuerpo como del espíritu.
Bendigo este pan en el nombre de los Ancestros.
Lo bendigo con todo mi corazón,
Lo bendigo con todo el deseo.”

Pon el plato y coge la copa. Coloca tu mano dominante sobre ella. Con completa convicción, declara estas palabras:

“Poderosos Muertos,
Aquí traigo vino, fuego en la sangre,
Animando tanto al cuerpo como al espíritu.
Bendigo este vino en el nombre de los Ancestros,
Lo bendigo con todo mi corazón,
Lo bendigo con todo el deseo.”

Lleva la copa a tus labios y di:

“Bebo este vino en el nombre de los Ancestros.
Que no sea encontrado en falta a sus ojos.”

Bebe algo de vino.
Pon la copa y coge un trozo de pan. Di:

“Como este pan en el nombre de los Poderosos Muertos.
Con miedo, temor y admiración inconmensurables.”

Come el trozo de pan.
Ahora mezcla los restos de pan y vino en la copa y unta tu frente con la mezcla.
Vierte los restos de la comida y bebida en el hoyo en la base del stang, diciendo:

“Tal y como tomo, así doy,
Como un verdadero Hijo/Hija de la Antigua Fe.
Doy esto a los Honrados Ancestros,
Lo doy a los Poderosos Muertos,
Que el velo se pueda separar.
El día y la noche se unen,
Como se unen los vivos y los muertos.
Por ello hago este regalo.”

Ahora, recoloca la copa y el plato, siéntate ante el stang y el hoyo y coge los huesos, uno en cada mano. Empieza a golpear uno con el otro, suavemente, al ritmo de tu corazón (intenta hacerlo de forma estable). Mientras lo hace, entona suavemente el siguiente cántico:

“A las profundidades envío mis palabras,
Honrados Muertos, que yo sea oído.
Venid a mí con extraña visión,
Me siento ante vosotros, desnudo y al descubierto.”

Mantén en la mente lo que deseas de los ancestros y sigue golpeando los huesos, entonando el cántico todo el tiempo, una y otra vez. Mantente en esto tanto como puedas, hasta que caigas en un estado de trance, permitiendo que venga lo que tenga que ser. Puedes ir a la deriva hacia un ensueño inspirado por los ancestros, uno de los muertos puede venir a ti, o cualquier tipo de cosa podría suceder. Solo déjate ir con lo que ocurra.

Cuando hayas terminado, da las gracias de todo corazón tanto a los ancestros como al Señor de los Muertos por su ayuda e intuición. Abre el compás de tu manera usual y abandónalo. Deja el hoyo como está y vete sin mirar atrás. Es aconsejable comer y beber algo nutritivo tan pronto como puedas (no alcohol), para tomar tierra y traerte de vuelta por completo de tu experiencia. Toma breves notas para futuras referencias ya que los recuerdos de este tipo de rito, pueden desvanecerse con mucha rapidez.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


sábado, 7 de octubre de 2017

Trabajo con Espíritus III - Respecto a los Familiares

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Hay varios tipos de Familiares, pero estos tienden a caer tradicionalmente dentro de cuatro categorías diferentes – pero relacionadas:

a) un animal doméstico que se ha criado con el brujo, que lo ha entrenado para hacer sus órdenes, a través de un vínculo compartido,
b) un espíritu natural o ser que ha sido forzado por el brujo a realizar cierta tarea o tareas (aunque este es poco usado en la actualidad, ya que es visto como un tipo de “esclavitud psíquica”),
c) una forma de pensamiento creada artificialmente, diseñada para existir durante un cierto periodo de tiempo y realizar tareas mágicas dadas por el brujo y,
d) la extrusión del cuerpo de “Fetch” del brujo.


Trataré la última categoría en más detalle en la siguiente sección, pero me gustaría describir las otras dos aquí.

El Animal Doméstico como Familiar

La práctica del brujo tradicional de mantener y usar un animal o animales domésticos como servidores mágicos, es honrada por el tiempo y bien conocida. El tipo de animal puede ir desde el usual gato o perro, a los más inusuales rana, sapo, ratón o rata, o los verdaderamente raros mosca, gusano o polilla. La mayor parte de los más extraños tipos de animales puede ser producto de mentes engañadas o extraviadas, como ocurrió durante las persecuciones, pero el tipo de animal no importa si el practicante es capaz de establecer un vínculo con él. Obviamente los órdenes “superiores” de criaturas, esto es, los mamíferos, son mucho más fáciles para lograr esto que, digamos, una mosca o polilla. La técnica real es simple, pero requiere un lazo y comprensión muy estrechos entre el brujo y su compañero de trabajo.
El practicante del Arte obtiene un animal a una edad muy temprana, idealmente debería estar en el nacimiento del animal. La criatura debería estar constantemente en compañía del brujo, o tanto como sea posible, para que un lazo indisoluble crezca entre ellos. No hay gran misterio en esto, la pura aplicación de la ciencia natural, cuanto más estrecho sea el lazo y más íntima la compañía, más estrecho será el vínculo y más cercana la unión de mentes. El animal puede compartir la cama del brujo y acompañarle en todas las salidas y vacaciones, estando preferiblemente y de forma constante en su compañía si es posible. El animal debería ser alimentado con pequeñas cantidades de la sangre del brujo en su comida (solo unas pocas gotas cada vez), que es lo mejor para aumentar el vínculo mágico entre ellos, siendo este el origen de la historia de las brujas amamantando a sus familiares. Dormir y soñar juntos es un vínculo tan íntimo entre el brujo y el familiar, como lo es entre parejas humanas y solo se debe alentar en esta situación.

Cuando llegue el momento en el que el brujo pida al familiar que haga algo, esta es la técnica a emplear. Sostén la cara del familiar suavemente en tus manos y mira profundamente a sus ojos, sosteniendo la mirada tanto como sea posible. Si el animal rompe el contacto después de un segundo o dos, deberías empezar de nuevo. Canturrea un suave encantamiento con tu aliento, suavemente, tanto para que el animal se calme como para que entre en un ligero estado de trance. Es aquí que se pondrá a prueba tu vínculo con tu familiar (aunque esto se debería haber practicado de antemano). Debes dejar impresa en la mente del animal directamente lo que deseas que haga y mantener el vínculo mente a mente mientras lo estás haciendo. Esto necesita de mucha práctica, como con cualquier trabajo de magia, no debiendo esperarse éxito alguno al primer intento.
Una vez el vínculo se ha establecido y el animal entiende lo que tiene que hacer, el brujo lo libera y envía a hacer sus órdenes. El practicante ahora sigue al animal a través del contacto mental y ve y siente a través del animal. Si se ha establecido un vínculo suficientemente fuerte, esto ocurrirá de forma natural, sin embargo, lo más usual en este punto para el brujo es profundizar en el trance o caer dormido y seguir al animal a través del sueño o la clarividencia (esta es una explicación para el fenómeno conocido como “repercusión” en los antiguos relatos, pareciendo el brujo tener las mismas heridas que el animal si se le ha disparado o le han atacado o asustado personas no iniciadas. El brujo realmente ha estado todo el tiempo con el animal). Una vez la tarea realizada, el animal regresa de forma natural o es reclamado por el brujo, quien despierta o retorna del trance y premia al familiar con su comida favorita (y unas pocas gotas de su propia sangre).
Aunque muy eficiente a su propia manera, las limitaciones de este tipo de familiar son autoevidentes, básicamente todo lo que puede lograrse es un tipo de “vigilancia encubierta” de una persona o lugar, o un método de visión remota. Incluso estas actividades están rodeadas por dificultades, ya que a diferencia de siglos anteriores, los animales vagando por su propia cuenta son denunciados a las autoridades que los recogen, a menos que sean enviados de noche. El envío de hechizos por este medio, naturalmente es posible, pero muy difícil de lograr. Un método más fácil y mucho más flexible que un animal familiar, es un espíritu familiar no físico.

La Forma de Pensamiento Creada como Familiar

También conocido como el Puckeril o un Bid, este tipo de familiar es una construcción deliberada a partir de la propia mente/energía de los practicantes del Arte y, como tal, puede tomar cualquier forma que el practicante desee. Antes de que se emprenda cualquier trabajo práctico, se debe decidir el tipo de familiar a ser creado. La naturaleza, forma (si va a tener), tarea o tareas, nombre y características deben resolverse en detalle – no hay espacio para el error aquí. Una vez creado, el familiar será fiel a su propia naturaleza y no podrá ser alterado más tarde, por lo tanto, no vale la pena culparle si no hace lo que quieres correctamente. Su inteligencia también será limitada, por lo que no le pidas este mundo y el otro. Necesitarás un objeto (natural) que actúe como “ancla” u “hogar” físico para el familiar una vez haya sido creado. Este debería ser de un material que sea compatible con la naturaleza del familiar, tal y como la hayas concebido. Por ejemplo, si concibes a tu familiar en la forma de un Gnomo o Goblin, entonces un guijarro grande o roca pequeña podrían ser adecuados. Sin embargo, muchos practicantes del Arte usan joyas tales como anillos o collares, la mejor elección para mantener el objeto familiar sobre sus personas y algunos incluso usan pequeñas estatuas o imágenes enmarcadas, la elección es enteramente individual. También deberías considerar cómo vas a energizar y sustentar a tu familiar, los cuentos antiguos sobre una bruja amamantando a su familiar, como se mencionó antes, tienen de hecho una base. Para crear a tu familiar debes empoderarlo, dar energía de tu propio cuerpo en la forma de sangre, que es un método honrado por el tiempo y tradicional. En este caso, puedes pinchar tu dedo y una gota o dos – ¡no más!  – pueden ser untadas sobre el objeto familiar. Sin embargo, esto conlleva ciertos riesgos, ya que el familiar puede llegar a ser demasiado energizado y volverse incontrolable, no respondiendo a tus órdenes. Esto necesita una cuidadosa consideración. Leche fresca, pan, miel o un huevo recién puesto también pueden utilizarse, vertidos en un pequeño cuenco, dejados después cerca del objeto familiar toda la noche, para que el familiar extraiga su energía. Una vez tu familiar haya sido creado, se debería hacer esto a intervalos regulares, declarado en el ritual original de creación, tal como una vez a la semana o al mes.


El rito real para la creación del familiar es como sigue: 

Crear y potencia por completo tu compás de la manera acostumbrada (asegúrate de que llevas tu cuerda  para esto). 
Invoca a los Antiguos para que te ayuden y den energía a tu trabajo. 
Lleva el objeto familiar a cada dirección del compás por turnos, empezando en el Norte y diciendo:

“Espíritus del Norte (E, S, O), mi voluntad oiréis,
Que esta criatura aparezca ahora. 
Mi palabra siempre obedecerá,
Para mantenerla sobre el Camino Brujeril.”

Ahora ve al centro de tu compás y pon el objeto familiar en el suelo (o en un cuenco de tierra fresca si estás bajo techo), y di: 

“Sobre la Tierra te coloco,
Criatura de mi Voluntad,
Nueva Vida ahora te doy,
Y de energía te has de saciar.” 

Deja el objeto ahí durante unos momentos para que absorba la energía de la Tierra. 
A continuación coloca, o moja si es demasiado grande, el objeto en un cuenco de agua de mar, o de agua salada, y di: 

“Dentro de las Aguas ahora yaces,
Criatura de mi corazón,
Siente y percibe todo lo que necesitas
Para la práctica de mi arte.”

Deja que el objeto permanezca ahí durante unos momentos para absorber los poderes de la emoción. 


Luego, sácalo del cuenco y sostenlo en alto en el aire por encima de tu cabeza. Ondéalo suavemente a tu alrededor y di: 

“Corrientes de Aire fluyen a tu alrededor,
Criatura de mi mente,
Vive y respira en completa medida ya,
Para encontrar tu verdadero propósito”. 

Mantén el objeto en alto durante unos momentos para que absorba la energía de la inteligencia de los espíritus del Cielo, que necesitará para entender tus órdenes. 
Ahora pon el objeto sobre la tierra y siéntese frente a él. Eleva y enfoca tu energía y con una voz firme declara sucintamente los atributos y naturaleza de tu familiar, el lapso de tiempo de su existencia y, finalmente, pero lo más importante, su nombre. Usando los dos primeros dedos de tu mano dominante, envía un chorro de energía al interior del objeto, a la misma vez que visualizas fuertemente cómo deseas que sea el familiar. Mantén esto tanto como te sea posible, pero no hasta el punto de la extenuación. Ahora recoge el objeto y envuélvelo con el extremo libre de tu cuerda. Di:

“Atado a mí ahora estarás,
X (nombre del familiar) criatura de magia y lealtad.
Mi voluntad siempre obedecerás.
Y me ayudarás en el Camino Brujeril.”

Mantén tu objeto familiar, ahora plenamente vivo, contigo mientras agradeces a los Antiguos y disuelves tu compás de la manera habitual.
Esa noche, pon algo de “comida” en un pequeño cuenco especial y colócalo, así como tu nuevo familiar, en un rincón tranquilo hasta que se haga de día. Después de eso, necesitarás mantener tu objeto familiar contigo tanto como te sea posible y lo alimentarás a intervalos regulares. Para darle órdenes, sostén el objeto a la altura de la frente y visualiza con fuerza lo que deseas que haga. También puedes verbalizar la orden. Al principio dedícalo a cosas simples, usando solo tu familiar para propósitos mágicos. Al cabo del tiempo, el vínculo entre vosotros se hará más fuerte, aficionándoos el uno al otro, e incluso algunas veces tu familiar se anticipará a tus peticiones. Al final del lapso de vida  del familiar, devuelve el objeto a su elemento natural de origen  – por ejemplo, lleva de nuevo el guijarro a la playa donde lo cogiste – con algunas palabras susurradas de agradecimiento por su servicio. También sería algo bueno ofrecer una pequeña libación, en recuerdo de vuestro tiempo juntos. Si has creado tu familiar para que dure toda tu vida, debes ordenarle que se disuelva contigo al final de tu vida en el ritual original y hacer arreglos para que el objeto sea enterrado/incinerado contigo. Sin ti, tu familiar estaría perdido y desamparado y predispuesto a causar estragos mágicos sin dirección ni orden.

Deseo ahora pasar a la última categoría de “Familiar” mencionado antes, la del “Fetch”.

El Cuerpo Fetch

Resumiendo, puede verse al Fetch como la manifestación de la naturaleza espiritual contrasexual (generalmente) del individuo, que aparece a menudo en forma animal y con la que se puede trabajar como si fuera un familiar. Me doy cuenta de que puede sonar confuso, así que intentaré clarificarlo un poco. En el Arte Tradicional, como en general en el folclore y mitología tradicional del nordeste de Europa, se ve al individuo como teniendo tres y no dos, “cuerpos” o “naturalezas”. Está el físico del que todos somos conscientes, está el “alma” o “espíritu” que es nuestra parte inmortal que sobrevive a la muerte física, y está el Fetch. El Fetch actúa como un compañero, guía, tutor, pareja y guardián, durante nuestro tiempo sobre la tierra. En algunos casos, es visto como un espíritu guardián femenino, siendo este traspasado a través del linaje de ciertas familias, similar a los relatos de Banshees (Bean Sidhes), en el folclore de Escocia e Irlanda. Si el practicante del Arte es de descendencia escocesa o irlandesa, o practica una forma de Arte derivado de esta tradición, entonces el Fetch también puede ser conocido como el “Compañero de Camino”, visto como un tipo de “sombra” o “doppelganger” del brujo. Esta forma de Fetch es vista acompañando al practicante del Arte en su trabajo y durante su vida, apareciendo más y más frecuentemente hacia el momento de la muerte de la persona. Una vez el individuo ha fallecido, este espíritu puede convertirse en un guardián, tutor o consejero para otros en la familia o sendero mágico.
A menudo se habla del Fetch como de la “esposa” o “pareja” del brujo y esto refleja el lazo intensamente estrecho que existe entre ellos, tanto a nivel espiritual como físico. Tradicionalmente, es bastante posible para el brujo tener una relación sexual con su yo-Fetch, que excede cualquier relación física “normal”. Hay historias de practicantes del Arte que realmente se “casan” con sus Yo-Fetch, y esto retrata la boda alquímica que une las dos mitades de un individuo en una totalidad espiritual, siendo esta la meta de toda verdadera práctica mágica. A través de la práctica y estudio continuos, el practicante alcanza una fase en la que ha resuelto las aparentes contradicciones de lo físico y lo espiritual en su interior, sus así llamadas naturalezas “positiva” y “negativa” y ha realizado por completo la totalidad de su ser. Esto es, por supuesto, un trabajo muy avanzado y largo que está más allá del panorama de este libro, pero que ojalá sea la meta hacia la que todo verdadero practicante del Arte aspirará.

Con el Fetch se trabaja generalmente de una manera mucho menos elevada en la mayor parte de tradiciones del Arte, y a menudo tiene una aplicación mucho más mundana, muy similar a la forma en la que el practicante trabajaría con su animal familiar y usando técnicas similares. El yo Fetch a menudo exhibe una forma animal, por la cual con frecuencia se le “confunde” con un animal familiar separado. Este representa la naturaleza “animal” preconsciente del individuo, que en sí contiene conocimientos y habilidades de gran valor. En el folclore tradicional, era común que el “Diablo” le diera al brujo su familiar en uno de los Grandes Sabbats, representado en realidad esto, al Maestro Astado del coven enseñando al practicante del Arte a contactar con su propio yo-Fetch, representado en una forma animal totémica. Que el Fetch pueda exhibir una forma animal es indicativo de la profunda naturaleza inconsciente del individuo, el practicante consigue acceder a estos niveles más profundos y entonces es capaz de trabajar con ellos, trayendo gradualmente dichos poderes y atributos a los niveles conscientes. 
Daré aquí dos sugerencias para contactar inicialmente con tu yo Fetch, y a partir de ahí aprenderéis a trabajar juntos. No se puede esperar que el contacto sea fácil y rápido, por lo que se debe poner mucho trabajo duro y persistencia en ello, que en ocasiones equivale a años de trabajo duro, antes de que se pueda hacer el contacto. Créelo posible y eso te llevará lejos.

El Rito de Housle para la Comunión con el Yo Fetch

Un Housle es un tipo de banquete compartido, usado en los ritos tradicionales para cierta variedad de propósitos, no solo de celebración. En este caso será usado para pedir al Señor Astado del Arte Su ayuda para llamar a tu yo Fetch, como un preludio a la completa comunicación. Este es un desarrollo mágico del “banquete” comentado en el primer capítulo, “Consagrando el Compás”, y será necesario que se realice muchas veces para que sea efectivo, así que la determinación y la aplicación son esenciales.

Realiza un compás completo, creado de tu manera habitual, pero 
De pie ante el stang en el norte, delante del que habrás colocado una copa de vino rojo y un plato de pan. Invoca al Dios y a tu yo Fetch con las siguientes palabras o similares:

“Astado, Maestro de lo Salvaje, Señor de las Bestias tanto visibles como invisibles,
Te llamo con palabras de bienvenida.
De cerca y de lejos te llamo en súplica.
Escucha mis palabras y responde a mi llamada.
Concédeme la comunión con mi otro yo, mi alma esposa, mi yo Fetch.
Espíritu Fetch, te doy la bienvenida como Guardiana, Guía, Maestra, Pareja y Esposa(1).
Te llamo para honrar nuestro vínculo y reconocer nuestra unión.
Ven ahora para que podamos trabajar y vivir como uno,
Espíritu Fetch,
Te llamo con palabras de bienvenida.”

Coge tu stang y ponlo en posición vertical en el centro de tu compás, coloca el pan y el vino a sus pies.
Enfocando tu atención en tu fetch, haz ahora girar el compás en sentido levógiro mientras haces el siguiente cántico:

“Ven, ven tú, pareja fetch,
Ven, ven tú, alma animal.”

Sigue haciéndolo hasta que sientas una fuerte sensación de poder creciente, enfocado en el stang y el “banquete” (después de muchas repeticiones puedes empezar a ver una forma de manifestación que toma lugar, pero esto será raro). Cuando te sientas preparado, para y siéntate ante el stang. Permanece tranquilo en meditación durante un rato y observa lo que ocurra, o alternativamente, realiza la visualización guiada que daré en breve.

Cuando hayas terminado, toma el plato de pan y coloca tu mano dominante sobre él. Con completo enfoque, declara estas palabras:

“Espíritu Fetch,
Aquí traigo pan, a esta vara de vida,
Sosteniendo el cuerpo y el espíritu.
Bendigo este pan a la causa de nuestra unión.
Con todo mi corazón lo bendigo,
Con todo mi deseo lo bendigo.”

Pon el plato y coge la copa. Coloca tu mano dominante sobre ella. Con completo enfoque, declara estas palabras:

“Esposa Fetch,
Aquí te traigo vino, fuego en la sangre,
Animando el cuerpo y el espíritu.
Bendigo a este vino a la causa de nuestra unión.
Con todo mi corazón lo bendigo,
Con todo el deseo lo bendigo.”

Lleva la copa a tus labios y di:

“Bebo este vino a la unión de mi cuerpo y mi Fetch.
No nos separemos.”

Bebe algo de vino.
Pon la copa y coge un trozo de pan. Di:

“Como este pan para el sostenimiento de mi cuerpo y mi Fetch.
No nos separemos.”

Come el trozo de pan.
Mezcla los restos del pan y el vino en la copa y unta tu frente, concentrándote en tu unión con tu espíritu Fetch. Ahora tómate algún tiempo para considerar lo que estás haciendo y lo que esperas conseguir de estos actos.
Cuando estés preparado, vierte los restos de la comida y la bebida en el suelo a los pies del stang, diciendo:

“Tal y como tomo, así doy,
Como un verdadero Hijo/Hija de la Antigua Fe.
Hago esta ofrenda a mi yo Fetch.
Doy esta ofrenda a mi espíritu Fetch,
Que Ella/Él y yo podamos conocernos el uno al otro.
Así como arriba es abajo,
Y dentro es afuera,
Hago este regalo.”

Cierra tu círculo como acostumbres, pero no olvides agradecer y honrar también a tu Fetch.

Viaje Visionario para Contactar con el Espíritu Fetch

Este viaje se puede realizar en el compás, una vez hayas hecho el housle para tu Fetch – lo cual lo convertiría en algo particularmente efectivo – o por separado, en cualquier otro momento. Una vez más, como con el housle, serán necesarias muchas repeticiones antes de que se haga el contacto real, así que la perseverancia y la determinación son una vez más esenciales.
Ponte cómodo y mentalmente preparado para el viaje.


Te encuentras sentado ante un fuego, en un sillón bien acolchado, en la sala de estar de una casa de campo. Es de noche y las cortinas están corridas contra la oscuridad exterior. Todo está cálido y acogedor y la luz de las llamas baila sobre las vigas del techo y sobre las pulidas ollas y sartenes de la bien equipada habitación. Te levantas de tu sillón y te detienes ante el fuego, calentando tus manos sobre él. Te haces consciente de un suave sonido quejumbroso, como el viento a través de las ramas de los árboles en una noche tormentosa, pero fuera todo está en calma. El sonido aumenta en intensidad, si no en volumen, y te sientes compelido a mirar fuera para descubrir la fuente del mismo. Envolviéndote en una larga y cálida capa de lana, coges tu bastón de confianza y abres la puerta, saliendo al exterior. No encuentras ni viento ni ráfagas de lluvia torrencial, pero el quejumbroso sonido aumenta de nuevo en intensidad, manifestándose ahora como un intenso lamento, de pérdida o pesar. Te das la vuelta ligeramente, intentando descubrir la fuente de esta desesperación y entonces notas a alguna distancia de ti, más allá de los límites de tu propiedad inmediata, una bola de misteriosa luz flotando en medio del aire. Es de esta dirección de la que el lastimero gemido parece venir y por ello te encaminas hacia ella. Conforme lo haces, el tono una vez más cambia y más que un sonido de pérdida, se convierte en un canturreo y una incitación a acercarse. Sigues hacia esta chispa flotante, amarillo azulado, rojo verdoso y blanco, todo a una y a la misma vez, que se mueve constantemente alejándose conforme tú más te aproximas. Ahora estás fascinado tanto con la luz como con el sonido y los sigues voluntariamente a donde te conduzcan. Pasados los límites de tus tierras vas, cruzando los márgenes de los campos ya que la luz flota ligeramente delante de ti, conduciéndote siempre hacia delante con su suave canturreo y murmuración. Atraviesas las tierras de cultivo que te rodean, aparentemente tan ligero como una pluma que tus pies apenas tocan el suelo y tu cuerpo parece hacer poco esfuerzo o no dedicar mucha energía. Los páramos donde los cultivos terminan aparecen en la distancia, estrechándose hacia un pequeño valle que está más adelante. Ahora delante de ti corre un arroyo, bloqueando directamente tu camino y la susurrante, arrulladora y fascinante luz se para al otro lado de un jorobado puente de madera, flotando a la altura de la cabeza, llamándote con su sonido cautivador. Pones tu pie sobre el puente y a la misma vez un temblor recorre tu cuerpo, un estremecimiento baja por tu columna, como si en algún nivel supieras que cruzar el puente es un paso irrevocable, sin vuelta atrás. La luz ahora emite un sutil tono de desafío en su canción, como si te desafiara a seguir adelante. No hay elección, estás atado a esta luz y encantado por su canción y por ello pasas valientemente por el puente y caminas sin vacilación al otro lado, atraído todo el tiempo por la brillante luz. Cuando tu pie toca el suelo al otro lado del puente, inmediatamente sientes un impulso de excitación y esperanza, una anticipación de  grandes cosas por venir. Te apresuras ahora, ávido por descubrir qué hay por delante de ti, conforme la luz se mueve, conduciéndote más y más adentro en las tierras salvajes, hacia el valle que se estrecha al otro lado del puente. Conforme los muros del valle se estrechan gradualmente, y se acercan el uno al otro más, la luz aumenta su rapidez y parece ávida por conducirte a un punto desde el que ya puedes ver a la cabecera del valle, donde la los laterales de roca se juntan. Puedes distinguir la forma de un árbol en la oscuridad, junto a lo que parece ser un montón simétrico de piedras, donde ahora la luz se detiene y empieza a aumentar en brillo. Conforme te acercas, te das cuenta de que en la creciente brillantez de tu luz guía, puedes distinguir la forma de un pequeño manantial junto a un brillante árbol verde. El tipo de árbol te es desconocido, pero también te es extrañamente familiar y te hace sentir cómodo. Finalmente te paras ante el manantial, junto al que el fantasmagórico brillo está flotando y emitiendo un tono de bienvenida y confort. La luz resplandece sobre la superficie de las aguas en el manantial y atrae tu atención. Te adelantas y por un impulso, coges un poco de agua en tus manos y te mojas y salpicas la cara y la cabeza, como si fuera una lustración. El efecto es casi electrizante y parece agudizar tus sentidos de forma misteriosa. Te giras una vez más hacia tu brillante compañero y por primera vez notas vagos jirones y formas dentro de la luz. Mientras la observas, la bola de luz empieza a hincharse y crecer, alargando y expandiendo su forma hasta alcanzar el tamaño humano, alcanzando su canción casi un tono de llamada triunfante y de éxito. Mirando profundamente dentro de la brillante luz, que ahora empieza a limpiarte y absorberte, ves formas coalescentes, en parte humanas, en parte animales. Un deseo abrumador se apodera de ti, un gozo y una profunda sensación de paz te limpian y avanzas y abrazas aquello que se ha manifestado ante ti...

Lo que suceda ahora y lo que experimentes, nadie puede decírtelo. Déjate llevar por lo que ocurra, sabiendo que ningún daño puede sobrevenirte, pero que tu vida puede cambiar para siempre a partir de ese momento en adelante. Dedica tanto tiempo como necesites y, cuando estés preparado, regresa al mundo del que originalmente viniste.
Recuerda, necesitarás realizar este ejercicio muchas veces antes de que llegues a la completa realización de tu yo Fetch, pero cada vez que lo hagas, estarás mucho más cerca.



(1) Se han seleccionado las formas femeninas en diversas palabras usadas en la invocación, porque el autor del texto original es un hombre, no obstante se pueden intercambiar por sus correspondientes masculinas si la practicante es una mujer (Nota del Traductor).
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