domingo, 27 de marzo de 2016

Brujería Feérica y la Geografía de Elfland

Por Nigel Aldcroft Jackson
(Traducido por Manon de Call of Horned Piper)

La metafísica tradicional de Elfland yace en el corazón de la verdadera Brujería, un cuerpo de enseñanzas feéricas ancestrales y artes que formaban una oculta tradición transmitida a través de los siglos a lo largo de Europa y las Islas Británicas. La documentación histórica provee amplia evidencia del trato de las brujas con las Hadas y sus estrechas asociaciones con seres feéricos y el pueblo de los Sidhe, 'los señores de las colinas huecas'.

El reino sobrenatural de los Sidhe es concebido estando literalmente 'bajo' la tierra, 'bajo' la superficie de los fenómenos de la naturaleza y de la tierra media, como una subyacente dimensión profunda de arquetipos y potencialidades regenerados indefinidamente. Este es el paisaje espiritual de Elfhame donde el 'Pueblo de Paz' mora, conocido por los celtas irlandeses como Tir Andomain y Tir Na n'Og, el Annwvyn de la tradición galesa y el reino de Hel del folclore teutónico. En el periodo medieval el reino ctónico era conocido como la Tierra de las Hadas.

En el Inframundo descendemos a las mismas raíces del ser, dentro de la radiación que emana desde los montículos encantados; escondida en las profundidades está la fuente secreta de la generación, la muerte y el renacimiento porque es el lugar donde las almas de los fallecidos residen entre encarnaciones de acuerdo al folclore tradicional. Allí, los muertos son restaurados y renovados al participar del fruto sagrado, las manzanas del Otro Mundo cogidas del huerto subterráneo de Madre Holle1, o de los árboles de Ynys Afallon2, gobernada por Morgan Le Faye. La Rama de Plata o Craebh Sidhe, que permite el paso a Elfland, es una rama de la que tres manzanas de plata cuelgan, emitiendo música feérica que embelesa a todo el que la escucha.


Los 'Encapuchados', los espíritus de la tierra y ancestros feéricos de la antigua Bretaña; sus capuchas acabadas en punta se convirtieron en las caperuzas de los pixies3.

Nuestros antiguos antepasados poseían un conocimiento perpetuo de otros mundos y estados de realidad que en tiempos y lugares particulares podían 'adentrarse' en nuestro mundo, a menudo de formas escalofriantes y sobrenaturales. Estaban también los lugares tradicionalmente conocidos donde los mundos se tocaban, lugares de intercomunicación entre la tierra media y Elfland tales como árboles, montículos, colinas, cavernas, cursos de agua, charcas y pozos. En estos sitios de paso entre los mundos se podía y aún se puede, efectuar el paso a través del uso de las artes feéricas.

El reino de los Sidhe existe fuera y más allá de los ciclos del espacio/tiempo que gobiernan el universo material - es bien conocido que los viajeros al mundo Feérico han pasado años allí para descubrir que sólo habían transcurrido meros minutos a su vuelta a nuestro mundo. Aquellos que residen durante una noche en esa tierra pueden encontrar que han pasado siglos cuando vuelven a la tierra media. Elfhame yace fuera de los círculos del tiempo y esta misteriosa atemporalidad, es la llave interna a la metafísica del renacimiento y la reencarnación cíclica de los ancestros en sus descendientes tribales y familiares.

Elfland está habitada por una diversidad de inteligencias que van desde los seres divinos y semidioses de la tierra, hasta las almas de los ancestros divinizados y las entidades feéricas no humanas, teriomorfos y ornitomorfos. Todos estos seres pueden ser adecuadamente descritos como hadas, porque todos ellos habitan en ese modo de existencia que es completamente 'otro' - el salvaje y misterioso 'estado' feérico.

De acuerdo a la doctrina interior de la fe en las hadas, el alma postmortem desciende a Elfhame y entra en la nación de los Sidhe, residiendo temporalmente como un ser feérico en el otro mundo mientras espera los correctos patrones cíclicos que permitan que su renacimiento terrenal ocurra, generalmente en el cuerpo de un descendiente de su clan. Los espíritus de los fallecidos por lo tanto pasan a estar místicamente unificados con el corazón interno de la tierra, fusionándose con lugares particulares tales como colinas o árboles, porque el mundo de las Hadas es la dimensión espiritual inherente que existe oculta dentro del paisaje natural, como su realidad arquetípica interior.

Los 'seres humanos' y las 'hadas' son los dos polos de nuestro ser entre los que oscilamos a través de nuestros ciclos transmigratorios de renacimiento, nuestras incontables desencar-naciones y encarnaciones. En otras palabras, los Sidhe somos nosotros mismos esperando nacer en la tierra media y nosotros somos los Sidhe esperando retornar a Elfhame. El Arte feérico está relacionado con la recuperación de la totalidad de nuestra consciencia, tendiendo un puente entre nuestras naturalezas humana y feérica y activando la 'Visión de los Dos Mundos' o 'Segunda Visión', la facultad de videncia en trance y visión espiritual directa de Elfhame.

Los muertos por tanto se convierten en hadas entre encarnaciones y ciertas almas en el inframundo pueden, con el tiempo, sufrir una completa metamorfosis feérica y no encarnar más como seres humanos - estos son los 'Hombres Maestros' del floclore brujeril escocés. La identificación de la fe feérica como un culto ancestral clarifica muchos hasta ahora oscuros problemas, y nos permite intuir el destino del alma y su relación postmortem con los entornos noumenales y naturales. La Procesión Feérica o Sluagh Sidhe4 cabalga en Halloween, tiempo liminal e intercalendario de las almas ancestrales santificadas. Esta Hueste Feérica se manifiesta a lo largo de los totalmente rectos 'pasos feéricos', que enlazan los túmulos sepulcrales que son sus fuertes, cambiando sus tierras de caza en los cuatro Días de Inicio de las Estaciones. Estos 'caminos feéricos' son un análogo celta a las 'sendas de la muerte' holandesas, los 'Geisterweige' alemanes y los 'deada waeg' sajones, las huellas de la Cacería Salvaje y del espectral Perro Negro y los tradicionales 'Caminos de Cadáveres', 'Senderos de Ataúdes' y 'caminos de Iglesia' ingleses - todos son líneas funerarias de movimiento de los espíritus que enlazan lugares de enterramiento, cementerios y montículos. En la costa oeste de Irlanda muchas de las tradiciones orales populares identifican la identidad de las hadas con las almas de los fallecidos muy claramente, porque dicen que si tienes muchos amigos muertos tendrás muchas buenas hadas cerca de ti. Los Sidhe de la tradición irlandesa y los Elfos en el floclore alemán, son los ancestros feéricos ctónicos, almas divinizadas que han pasado bajo la superficie de la tierra y que ejercen una influencia sutil sobre los vivos con los que esperan renacer, dando forma a sus mentes y cuerpos desde las profundidades de los reinos ocultos. Como Jacob Grimm sagazmente observó: "Los muertos eran conocidos por los nórdicos como elfos."

Los Elfos están divididos en dos tipos, los Lios Alfar (Elfos de la Luz) y los Svart Alfar (Elfos Oscuros). Los Elfos de la Luz son los cuerpos de luz de las almas ancestrales, 'más claros que el sol a la vista' y están conectados con la luz del sol, los aguaceros, la tierra fértil y las plantas. Los Elfos Oscuros o enanos moran en las profundidades de la tierra, en piedras, riscos y cavernas y son famosos por su metalurgia y herrería - representan las energías ancestrales transformadoras y habilidades mágicas que van pasando de generación en generación, refinando continuamente la mena en bruto de la consciencia en tesoro divino. Son conocidos como los Zwergs5 en el floclore alemán del norte. Como Walter Kelly escribió en sus Curiosities of Indo-European Tradition & Folklore (1863):

"Algunos de los muchos nombre por los que los Zwergs son conocidos en Alemania del Norte significan los 'antiguos' o los 'ancestros' y marcan la analogía entre los seres así designados y los Pitris Hindúes o Padres: mientras que los otros nombres - ... la buena gente, los buenos vecinos en Irlanda y Escocia conectan a los mismos Elfos con los Manes (sombras ancestrales) de los romanos."

En la antigua Alemania el equivalente femenino de los elfos, los ancestros divinos femeninos, eran llamados Disir y se los consideraba como espíritus femeninos protectores que estaban unidos a una persona o clan y todo su territorio. En la antigua Galia el culto de las Matronas o Madres estaba relacionado con la propiciación de los ancestros femeninos divinos, recordando a las hadas de Gwent y Carmartheshire conocidas como Bendith-and-Mamau, la 'Bendición de las Madres'.

La aparición de 'luces feéricas' y Teine Sidhe en los relatos folclóricos se refiere a los radiantes cuerpos de luz de los ancestros emergiendo desde las profundidades del 'Espíritu de la Tierra' - las formas luminiscentes son bien conocidas como el aspecto tomado por los Sidhe y son evocadas en el nombre gaélico de los Leprechaun, del Antiguo Irlandés 'lugh-corpan' o 'cuerpo de luz'.

La Buena Gente se manifiesta y son encontrados en los umbrales, fronteras y tiempos y lugares liminales: la Procesión Feérica de los Sidhe cabalga en Halloween, en el 'momento de ruptura' o en el 'tiempo entre tiempos', cuando el viejo año ha finalizado pero el nuevo todavía no ha visto la luz. Igualmente los Elfos visitan los hogares en las Doce Noches de Yule, un tiempo intercalendario en el cálculo del calendario Teutónico - sus huellas pueden ser vistos en las cenizas de la chimenea en las mañanas de Navidad. La salvaje Hueste Feérica por tanto aparece cuando el tiempo y el cosmos se disuelven en el caos original del 'ritual reverso', el 'tiempo del sueño' preexistente o las profundidades arquetípicas desde las que todas las cosas son regeneradas. El mejor momento para vislumbrar la actividad feérica es al alba o en el crepúsculo del anochecer cuando todas las cosas están entre la luz y la oscuridad, la noche y el día. La medianoche es la 'grieta en el tiempo' entre el viejo día y el nuevo cuando los fantasmas, hadas y la Cacería Salvaje aparecen. Igualmente, el final del jardín es otro tipo de frontera entre la tierra cultivada y la salvaje, este mundo y el otro mundo, y por tanto un lugar de fenómenos feéricos. Los sitios feéricos incluyen túmulos, piedras, arbustos y árboles que se cree que están donde dos mundos se encuentran, al estilo de los setos, encrucijadas y otros lugares paradójicos de 'lo entremedio'. Ciertos árboles tales como el 'Skeog' irlandés o el 'espino feérico' se piensa que son lugares de morada de las hadas y hay un antiguo encantamiento inglés contra los hechizos feéricos y la desorientación que dice:

"Haz girar tus mantos
para las hadas
que viven en los viejos robles."

Las raíces del roble tradicionalmente se cree que bajan hasta la Tierra de las Hadas. Esto se hace eco del concepto euroasiático de las almas colgadas en las ramas del Árbol del Mundo esperando el nacimiento. En el folclore alemán los sotos de Tejos están encantados por las hadas. Uno de los principales 'árboles feéricos' es el Saúco en cuyos tallos y ramitas huecas moran las Huldras6 - el árbol es la residencia de Frau Ellhorn o Holle, la 'Anciana Bruja'.

En la tradición gitana de Hungría las matas de ortigas marcan los túneles que conducen hacia abajo al mundo de las hadas de la tierra, las puvushi, por lo que estas matas son llamadas 'Bosque de Puvushi'. El Astado y la Diosa Bruja cabalgan a la cabeza de las Huestes Sidhe como Rey y Reina - son las deidades gobernantes de la elevada fe feérica. El Rey Feérico es Gwynn ap Nudd, Maestro de la Cacería Salvaje y Señor de Annwyn. Astado y vestido de sombras conduce la compañía de espíritus desencarnados a través de los cielos a la medianoche a Glastonbury Tor7, la entrada a su reino subterráneo. Junto al dios corren los espectrales Cwn Annwvyn o 'sabuesos de Annwvyn', blancos perros de cacería con orejas rojas cuyos aullidos son oídos en los chillidos nocturnos de los gansos en alto vuelo en las noches de invierno. Gwynn, Vindos o Finn es el 'dios de cabeza de venado' original, el astado Rey Feérico de las profundidades que gobierna la antigua abundancia y fertilidad del inframundo. Es el verdadero iniciador del Arte Feérico, guardián y guía psicopómpico que gobierna sobre las fuerzas crudas de la muerte y la regeneración. El dominio de Gwynn es la tierra salvaje del pantano, el páramo y el bosque donde sus rebaños astados deambulan.


Hela, la diosa Teutónica del inframundo que es mitad oscura y mitad blanca: su nombre significa la 'Velada'.

La Diosa Feérica o Reina de Elfland fue bien descrita en los relatos de las brujas escocesas y en las baladas en la frontera entre Escocia e Inglaterra. Su apariencia es la de una bella figura femenina vestida de elegante terciopelo y sedas verdes, cabalgando a lo amazona sobre un caballo blanco como la leche desde cuya melena trenzada cuelgan 'cincuenta y nueve campanillas plateadas'. Ella es la hipomórfica madre tierra y diosa de soberanía, conocida como Morgan Le Faye, la Morrigan, Epona, Rigantona y Rhiannon - la 'Gran Reina', suprema en su triple poder. En la mitología irlandesa puede ser vista en la triplicidad de diosas equinas llamadas las tres Machas, porque uno de los tres nombres de la Morrigan es Macha - 'Caballo'. Ella es 'Morgan la diosa', Reina de la Procesión Feérica que gobierna sobre la Isla de Avalon en el inframundo. Confiere las doradas manzanas mágicas de ese reino que conceden curación, juventud renovada y el talento de la profecía mántica. Ella también está conectada con la rueca como diosa del destino y en 1670, la bruja Jean Weir de Dalkeith describió cómo la Reina Feérica la hechizó para que pudiera producir mágicamente grandes cantidades de lana en un corto espacio de tiempo. En su más oscuro y cruel aspecto es la Diosa Lechuza de las tradiciones escocesa y galesa, Gailleach Oidhche, la 'Bruja Nocturna'.

El relato de Isobel Gowdie sobre sus experiencias en 1662 tiene todas las señas de la verdadera iniciación feérica:

"Fue en las Colinas Downie, y conseguí carne allí de la Reina de las Hadas, más de la que podía comer. La Reina de las Hadas está vestida con lino blanco, y con ropas blancas y marrones; y el Rey de las Hadas es un hombre marrón, bien favorecido, y de cara ancha. Había toros élficos pastando y triscando aquí y allá, y me espantaron."

La bruja Bessie Dunlop en 1576 relató cómo fue iniciada e instruida por un hombre feérico, llamado Thom Reid que había muerto originalmente en la Batalla de Pinkie y ahora era uno de los Sidhe. Apareció en la forma de:

"un buen y honesto hombre viejo, de barba gris y tenía un abrigo gris con mangas Lombardas de antigua confección; un par de calzones y perneras blancas, con liguero por encima de la rodilla; un gorro negro sobre su cabeza... y una vara blanca en su mano."

Las iniciaciones feéricas en las colinas huecas y la instrucción directa y ayuda en las artes feéricas dadas por los Sidhe, son rasgos distintivos del Arte Tradicional. Una mujer sabia de Leith llamada Christian Ligingstone describió en 1597 cómo 'todo el conocimiento que ella tenía era por su hija, que se encontró con las Hadas'.

En Perth en 1623 Isabel Haldane dio un relato de cómo diez años antes había sido sacada de su cama y llevada a una colina de las hadas que se abrió ante ella pudiendo así pasar tres días en Elfland. Fue llevada por un 'hombre con barba gris' que era su maestro y compañero feérico, que la ayudó en la adivinación, la curación y la maldición a su regreso a la tierra media.

En 1588 la bruja Alison Peirson fue encerrada 'por hechizar y relacionarse con los buenos vecinos y la Reina de Elfhame, estos años pasados'; había sido curada de una enfermedad y se había convertido en curandera ella misma a través de la ayuda de un ser feérico masculino vestido de verde que vino a ella. Las brujas tradicionales extraían muchas de sus premoniciones oraculares, conocimiento mágico y poder de tales compañeros feéricos.

Algunas veces una división triple de los Sidhe es encontrada como en el relato de John Walsh en 1566 que consultó a las hadas en las colinas de Dorset a la medianoche y al mediodía - dijo que había hadas blancas, verdes y negras, las últimas eran las más salvajes. En el folclore feérico eslavo encontramos estas tres divisiones las Zracne Vile, las hadas de los espacios etéreos, las Povodne Vile o hadas del agua de las charcas y ríos y las Pozemne Vile, las hadas de la tierra de los reinos subterráneos.

Uno de los principales sacramentos rituales de la fe feérica ancestral son las ofrendas hechas al Pueblo de la Luz - estas son encontradas en varias culturas europeas e incluyen el antiguo Alfablot Nórdico en el que tomaba lugar el sacrificio de un toro en túmulos funerarios y libaciones de sangre hechas a los Elfos. También las ofrendas sacrificiales hechas a las Disir en las Noches de Invierno y el grano y miel dejados en piedras grabadas con petroglifos de agujeros y anillos o 'Ruedas Élficas', por los campesinos escandinavos en el siglo XIX.

En la tradición de Lancashire, la leche y el pan son echados en el agujero de la 'Piedra Dobby' para los boggart8 y dobby9. La Clac-Na-Gruagach es la piedra con un agujero donde porciones de grano y leche eran depositadas para los gruagach, los 'de largo pelo' que guardaban los campos, cosechas y rebaños. En Gales e Inglaterra cuencos de leche y pan eran dejados junto a la chimenea de noche para los Bwca o Brownie, las hadas del hogar.

Las ofrendas de comida para los Elfos fueron dejadas en las doce noches de la Navidad en Alemania como lo es una porción para los muertos en las regiones celtas en Halloween.

Hacer una ofrenda a las hadas es una cosa simple en sí misma, realmente es una comunión mística que unifica a los vivos de encima de la tierra y a los ancestros sagrados de abajo. Una copa de vino, cerveza o miel y un pastel o trozo de pan son consagrados con estas palabras:

"Yo consagro esta bebida y este pan en el poder de la Reina de Elfhame, Morgan la Diosa, y en el poder de Gwynn, el Rey de las Hadas y Maestro Astado de la Procesión Feérica."

Cada celebrante toma un sorbo de la copa y un trozo de pan y lo restante es vertido y dejado sobre la tierra, piedra o entre las raíces de un árbol feérico con las palabras:

"¡Bendiciones sean dadas a los profundos en las colinas huecas, Bendiciones sean dadas al Pueblo Feérico dentro de la tierra y que la Bendición Feérica sea sobre nosotros!"

También hay varias artes feéricas enseñadas dentro de la Brujería Tradicional para entrar al mundo de Elfhame: en el nivel más básico estas consisten en simples técnicas imaginales que inducen sutiles trances feéricos en los que el paso entre los mundos se vuelve posible.

La primera técnica es meditar sobre la imagen de un profundo pozo de piedras alineadas en un bosque tenebroso de manzanos, espinos blancos y tejos. Contempla el oscuro pozo desde cuyas profundidades un suave brillo en tu visión emana y después desciende por él hasta que te sumerjas bajo sus aguas, hacia abajo a gran profundidad. Después de un tiempo y con trabajo regular esto catalizará estados mentales alterados y visiones conforme la psique se armoniza con la Tierra Feérica.

El otro método de entrar en Elfhame es visualizar un gran túmulo, o colina feérica cuya pendiente de césped asoma ante ti en la niebla al crepúsculo. Hay un portal de piedra y una gran puerta de madera en la ladera y te acercas a la puerta. Llamando tres veces, abres la puerta verde y entras dentro de un pasillo de piedra, dentro del corazón de la colina. El pasillo gira a la derecha y desciende en espiral en escalones gastados y poco profundos. Siguiendo los escalones de piedra desciendes mucho más abajo hacia las grandes profundidades hasta que empiezas a entrar en el estado mental de percepción del mundo Feérico.


1Madre Nieve (Nota del Traductor).
2 Ynys Afallon, Avalon en galés, probablemente de afal, que significa manzana (Nota del Traductor).
3Pequeñas hadas esbeltas que viven en los bosques (Nota del Traductor).
4En la mitogía irlandesa y escocesa los Sluagh son los espíritus de los muertos sin descanso, se les ve volar en grupos como bandadas de pájaros, viniendo desde el oeste y son conocidos por tratar de entrar en la casa de una persona moribunda en un esfuerzo por llevarse su alma con ellos. Algunos consideran que los Sluagh son una manifestación irlandesa de la Cacería Salvaje (Nota del Traductor).
5Del Medio Alto Alemán twerc, del Antiguo Alto Alemán twerc, del Protoalemán *dwergaz, enano (Nota del Traductor).
6En el folclore escandinavo, una huldra es una criatura fabulosa de aspecto humanoide que habitaba en los campos (Nota del Traductor).
7Colina que hay cercana al pueblo de Glastonbury, que sobresale del paisaje llano de los alrededores (Nota del Traductor).
8El Boggart es una criatura mitológica de origen celta-anglosajón generalmente visto como un duende travieso y que causa problemas en una casa (Nota del Traductor).
9Hada que hace el trabajo del hogar en una casa mientras todos duermen (Nota del Traductor).



------------------------------------------

Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:




No hay comentarios:

Publicar un comentario