domingo, 18 de junio de 2017

Entrando en la Zona Crepuscular II - Foco y Atención

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Habiendo echado un vistazo a nuestro inmediato bienestar físico y espiritual, es momento de tornar la atención a algunos detalles más sutiles. Antes de ser capaz de entrar a cualquier forma de trance u otro mundo, es necesario agudizar el foco de la mente y concentrarse allí donde la atención se coloque, lo mejor posible para ser capaces de posicionarla donde deseemos, cuando lo deseemos. Esto puede parecer obvio y simple a muchas personas, pero si piensas en ello, no es una materia simple en absoluto. Todos somos bombardeados cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día, por constantes sensaciones, emociones y distracciones. La persona promedio no dedica más de unos pocos segundos en cualquier momento a concentrarse en un único pensamiento u objeto, antes de que la atención sea barrida por las demandas de alguna otra cosa. Y no estoy siquiera refiriéndome solo a las demandas de la vida moderna, da un paseo relajante por el campo y todavía tendrás múltiples áreas sobre las que enfocarte, aunque sean naturales. Los árboles, las plantas, el cielo,  el canto de los pájaros, el sonido del agua corriendo, el viento en los árboles; todas estas cosas afectan a nuestras mentes conscientes y distraen nuestra atención. Para ser capaces de entrar al trance y/o proyectar nuestra consciencia dentro de diferentes reinos de la realidad, tenemos que mantener el foco de la atención consciente sobre una única cosa o punto, sin interrupción o distracción. El principio de este foco es el control de la respiración.


La Respiración

Ya que la respiración es el único factor más importante para mantenernos vivos, es sorprendente cuán poca importancia le da la mayor parte de la gente. Respirar oxigena nuestra sangre y elimina residuos como el dióxido de carbono, por lo tanto regula el ritmo de nuestro corazón y controla nuestro estado de consciencia, en última instancia afecta a nuestra claridad mental y proceso de pensamiento y dicta en qué estado de “realidad” existimos. Casi todas las culturas a lo largo de la historia han puesto gran énfasis en el control de la respiración para la producción de cualquier tipo de experiencia o estado místicos. El aliento se considera – literalmente – la sustancia de la vida y es sagrado para muchas culturas. Algunas técnicas, tales como ciertas formas de Yoga, elevan la respiración a una forma de arte y afirman todo tipo de cosas sobre ella, pero no necesitamos ir tan lejos aquí. Como hemos declarado en algún otro lugar, el Arte tiene esencialmente un enfoque práctico y de sentido común, por ello solo necesitamos contemplar lo que sea práctico para nuestros propósitos aquí. Estamos aspirando a silenciar y aquietar la mente consciente lo mejor posible, para enfocar nuestra consciencia sobre las áreas en las que estamos interesados. 
La respiración debería empezar desde el estómago, empujando el vientre hacia fuera y tirando del diafragma hacia abajo, por lo tanto empujando aire hacia el interior y llenando la totalidad de la capacidad pulmonar en la inspiración. A la inversa, la espiración debería empezar desde la parte superior de los pulmones, tirando del diafragma de vuelta hacia arriba, liberando por lo tanto los pulmones por entero del aire viciado/usado. Tanto la inhalación como ha exhalación deberían ser a través de la nariz, no de la boca, ya que para eso está. Una completa y adecuada respiración es limpiadora, inspiradora (literalmente), curativa y energizante y forma la base esencial sobre la que empezar cualquier tipo de exploración dentro de otros reinos. Ten cuidado de no exagerar con ella sin embargo, ¡ya que una prolongada “respiración total” para alguien que no está acostumbrado puede causar hiperventilación y desmallo! Aquí sigue una explicación de la técnica básica de la respiración total. Afloja toda la ropa apretada (o quítatela por completo), particularmente alrededor de la cintura. Acuéstate sobre la espalda, quizá con una almohada bajo tu cabeza y asegurándote de estar cómodo. (¡No hagas este ejercicio cuando estés cansado, ya que puedes caer dormido en esta posición!). Coloca tus manos sobre tu vientre ligeramente. Exhala completamente – ¡a través de tu nariz! – y siente tu vientre hundirse hacia dentro. Sigue empujando el aire hacia fuera hasta que tus pulmones y vientre estén suficientemente vacíos.

Ahora, gradualmente empieza a inhalar – a través de la nariz – y siente tu vientre cómo empieza a elevarse - ¡todavía no dejes que tu pecho suba! Sigue inspirando hasta que tu vientre esté completamente hinchado, momento en el que deberías sentir que tu pecho empieza a ascender, mientras tus pulmones se llenan completamente. Sigue inhalando hasta que sientas una presión bajo la clavícula, entonces estarás lleno. No pares, sino comienza la exhalación. Espira lentamente, que tu pecho caiga gradualmente, manteniendo tu vientre lleno. Cuando tu pecho haya caído, automáticamente sentirás que tu vientre empieza a hundirse. Sigue la espiración hasta que tu vientre se haya hundido hasta la posición en la que empezó. Esta es una respiración completa.
Cuando hagas este ejercicio, nunca te tenses o empujes a ti mismo demasiado lejos. Si te duele, ¡para inmediatamente! Para empezar, a la mayoría de las personas le gusta contar a través de su respiración hasta que establece su propio ritmo. Intenta inspirar durante una lenta cuenta de 4, después espira durante una lenta cuenta de cuatro y observa cómo te va. Después puedes alterarla a lo que mejor se adecue.  Para empezar, intenta hacer un ciclo de 4 respiraciones completas, pero solo si te va bien. Algunas personas se sentirán cómodas con más, algunas con menos, ¡no te fuerces! Una vez en marcha, deberías sentir que tu cuerpo está haciendo un patrón como de onda, fluyendo hacia arriba y abajo a ritmo con tu respiración, esta es la razón de colocar tu mano sobre el vientre. Una vez le hayas cogido la maña, puedes prescindir de ello. Después de algún tiempo practicando esta técnica de respiración, deberías encontrar natural respira de esta forma, empujando tu vientre hacia fuera, llenando los pulmones y tirando del vientre hacia dentro. Así como silencia y aquieta la mente, también descubrirás que esta técnica te permite pensar con mayor claridad. Una vez dominada, no es necesario seguir respirando conscientemente de esta manera, ya que tu cuerpo encontrará su propio ritmo y serás capaz de mover tu atención a otras cosas. Mira, ni siquiera te diste cuenta de que habías empezado a concentrar tu atención, ¿verdad?

Colocando la Consciencia

Una vez seas bastante competente en el control aumentado sobre tu respiración y la mayor agudeza mental que aporta, puedes empezar a practicar colocando tu consciencia en diferentes lugares. Esto será de gran beneficio después, cuando empieces el trabajo de trance propiamente dicho, o desees proyectarte a otros reinos del ser. Para empezar con esto, lo mejor es mantenerse cerca de casa, esto es, las partes de tu propio cuerpo. Esto es por dos razones: te enseñará lo mucho – o poco – que sabes sobre tu propio vehículo físico y también evitará cualquier proyección involuntaria a lugares con los que no estés familiarizado – ¡y de los que puedes tener dificultades para regresar! Empieza este ejercicio con la técnica básica de la cruz y el círculo, después sigue con una breve sesión de respiración completa, sentado en una posición cómoda o acostado.

Elige una parte de tu cuerpo, puede ser cualquiera que te guste, pero lo mejor es evitar cualquiera de los órganos más grandes. Selecciona algo como una rodilla, codo u hombro. Intenta enfocar tu consciencia sobre ella, de manera tal que puedas sentir lo que realmente está pasando allí, no lo que pienses que está pasando. Es útil recordar aquí que no estamos pensando en una zona del cuerpo y viendo una imagen de la misma en nuestra mente, sino colocando nuestra consciencia allí. La diferencia se volverá obvia conforme progreses. Intenta ser consciente de lo que pasa, ¿puedes realmente sentir la textura de la piel, el flujo de la sangre, el latido del pulso, el movimiento de la articulación? ¿Estás realmente allí? Las reacciones variarán de persona a persona, obviamente, pero la mayoría de las personas se hará consciente de una sensación de hormigueo o “zumbido” cuando haya colocado exitosamente su atención en un lugar particular, o si no un ligero estiramiento de los músculos en dicha zona. Puede que no seas consciente de ello en ese momento, pero generalmente te volverás consciente del aflojamiento de los músculos después del ejercicio. Ambas son buenas señales y muestran que estás haciendo progresos. Esta es una de las razones de que no nos enfoquemos en órganos más grandes mientras se practica, ya que afectamos inadvertidamente a su funcionamiento - ¿¡y no querrás apagar tu corazón!? Intenta esta práctica tan a menudo como puedas, pasando a hacerla en la vida diaria, así como en momentos de quietud cuando estés acostado o sentado tranquilamente. Es bastante fácil de hacer cuando no estás haciendo otra cosa, pero mucho más difícil cuando tienes el mundo a tu alrededor. Una vez te sientas bastante competente en colocar tu atención en un único lugar, intenta moverla alrededor de tu cuerpo a múltiples lugares y siente las diferencias en los distintos lugares. ¿Cuáles son las diferencias, qué se siente cuando estás moviendo realmente tu consciencia, hay alguna diferencia en esta sensación en contraposición a permanecer en un único lugar? Como probablemente podrás ver, todo esto está preparándote para ser capaz de cambiar tu atención y enfoque en otros reinos pero, si no puedes hacerlo en este, ¿qué esperanza tienes de hacerlo en un mundo con el que no estás familiarizado? Ahora pasaremos al siguiente paso de la preparación, siendo la práctica de ver en un lugar en el que no estás.

Visualización

Esta es probablemente una de las mayores herramientas en el arsenal del brujo, siendo la otra el poder de la Voluntad (o, en muchos casos que conozco en el Arte, ¡puro mal genio! Pero los resultados son los mismos). Si puedes visualizar algo adecuadamente y con suficiente fuerza, estarás a mitad de camino para lograrlo o estar allí. Todas las técnicas modernas de “pensamiento creativo” y “ver para lograr” o “realización positiva” están todas basadas en esto, lo cual no es nada más que ¡buena magia brujeril al estilo antiguo! Ahora bien, hay mucha gente que dice que no puede visualizar, no puede ver imágenes en su cabeza - ¡qué disparate! ¡Todo el mundo puede! Si no pudieras visualizar cómo se hace una taza de té, estarías muy sediento. Si no pudieras verte vestido, entonces podría ser bastante embarazoso para ti o la gente que te rodea. Para ser capaz de hacer algo, nosotros – todos nosotros – primero tenemos que ser capaces de visualizarlo. Cuando la gente dice que no puede hacerlo, lo que quiere decir es que lo hace tan a menudo sin pensarlo que no es algo consciente y no se da cuenta de ello. El punto está en traerlo a un nivel consciente, dirigiéndolo y enfocándolo hacia las áreas o lugares que deseamos visitar o las cosas que deseamos lograr. ¡Y eso necesita práctica!
Ahora ya deberías tener bastante confianza en enfocar y colocar tu consciencia alrededor de tu cuerpo, habiendo cultivado una mente clara y aguda con la ayuda de una correcta respiración. Ahora vas a aprender a colocar tu consciencia fuera de ti mismo, en lugares tanto cercanos como lejanos, pero todavía en este mundo. Es mejor si empiezas con un lugar o un objeto que conozcas bien, algo hacia lo que tengas un apego emocional, depende de ti que te encante o lo odies, en la medida en que haya una conexión ahí. Elige este objeto y colócalo en un lugar que no puedas ver desde donde estés practicando, o selecciona un lugar en el que no estarás, pero que esté sin embargo bastante cerca. Asegúrate de que no te molesten durante un rato y ponte cómodo, realizando la técnica básica de la cruz y el círculo y unas cuantas rondas de respiración completa, de forma consciente (porque, por supuesto, ahora ya estarás respirando de esta forma todo el tiempo subconscientemente).
Relájate y ve con los ojos de tu mente el lugar u objeto que has elegido. Olvida el hecho de que no puedes “ver”, solo hazlo. Coge el objeto o anda lentamente alrededor de lugar y examínalo con tanto detalle como puedas alcanzar. Recuerda los sentimientos y sensaciones que experimentaste cuando estabas colocando tu consciencia en diferentes partes de tu cuerpo y tráelos aquí y ahora. No es suficiente con solo imaginar el objeto y lugar, debes sentir realmente como si estuvieras realmente allí y experimentarlo de la misma forma. Intenta recordar con tanto detalle como puedas y archívalo de esta forma para futuras referencias. No te fatigues en exceso para empezar, 10 minutos serán suficientes al principio, puedes alargarlo conforme te haces más competente.

Una vez hayas finalizado el ejercicio, haz la cruz y el círculo de nuevo y unas pocas respiraciones profundas. Ahora, ve al lugar u objeto que visualizaste y examínalo estrechamente con tus ojos físicos. Sé brutalmente honesto contigo aquí, ya que no hay espacio para el autoengaño si quieres triunfar en esto. ¿Lo viste todo correctamente? ¿Viste las marcas o mellas o colores sobre el objeto adecuadamente? ¿Está todo en el lugar en el mismo sitio que lo viste en la visualización? Necesitas comprobar todos los detalles, ya que si no lo viste correctamente, entonces todo lo que estabas haciendo era recordando el objeto o lugar y no enfocando tu consciencia allí. Este es el motivo de que necesites atraer las sensaciones que experimentaste cuando colocabas tu atención alrededor de tu cuerpo – entonces podrás decir que estás teniendo éxito o no.
Esta práctica puede ser bastante difícil para mucha gente y es solo a través del duro trabajo y la aplicación diligente que te volverás bueno en ella. Sin embargo debe practicarse, ya que es uno de los bloques de construcción vitales del futuro. Trabajo artesanal y uno que será necesario para un trabajo más avanzado. Tómate tiempo y no te precipites. Disfruta la experiencia y mira hacia delante en tus sesiones. Antes de que lo sepas, estarás colocando tu consciencia en todo tipo de extraños lugares – y siendo también muy preciso.
Una vez hayas dominado la técnica para el mundo físico, puedes intentar un lugar no físico y finalizaré esta sección con un corto viaje de visualización al que algunos llaman “El Jardín del Otro Mundo”(1). Este es un lugar entre los mundos que es solo tuyo, que creas por el poder de tu visualización y voluntad, nadie puede entrar, ni físicamente ni de otra manera sin tu expreso permiso y en el que puedes simplemente recargar tus baterías, o tener encuentros con otros seres a los que puede que te guste llamar o invitar a él. No lo uses, no obstante, como un tipo de “vía de escape espiritual” en tiempos duros, ya que es parte del ethos del Arte encarar los problemas y arreglarlos, ¡no correr lejos y esconderse de ellos!

“El Jardín del Otro Mundo”

Este es un viaje para encontrar y crear tu propio lugar en los Mundos Internos. Este es el espacio propio del individuo para curación/ritual/meditación/aprendizaje, que le es solo accesible a él, a menos que decida llamar/invitar a algún otro ser al mismo. Existe en su propia dimensión y es justo tan real como cualquier otro lugar que puedas querer visitar. Realiza los preliminares usuales, incluyendo la cruz y el círculo, asiéntate y empieza.

Visualízate delante de una pesada y sólida puerta de roble con remaches de  hierro. La puerta, que es más alta que tú y está colocada en medio de un muro de ladrillos muy alto y antiguo, se curva ligeramente a ambos lados a partir de ti, hasta que se pierde de tu visión. Toma nota de cualquier símbolo que puedas ver tallado, grabado, pintado o dibujado sobre la puerta. Puede tener relevancia para ti, ahora o más adelante. Ahora, silenciosamente la puerta se abrirá para ti, balanceándose suave y lentamente hacia dentro, sobre goznes bien lubricados.


A tus pies verás el principio de un camino de ladrillos rojos, que conduce hacia fuera en la distancia. A la brillante luz de la luna, recorre exuberantes prados verdes por un camino, desapareciendo después bajo las ramas de un bosque acogedor y sombreado, compuesto, tan lejos como puedes ver de Robles, Fresnos y Espinos. Das un paso hacia el sendero y empiezas a caminar hacia el bosque. La luz de una luna casi llena brilla sobre ti e ilumina el sendero por delante.


Conforme andas, absorbes las vistas, olores y sonidos de tu viaje, la fragancia de la hierba y las flores que crecen en él, los colores de las flores y hierbas que puedes ver, el aroma de las hierbas pisadas bajo tus pies mientras caminas, las imágenes y sonidos de los pájaros nocturnos que vuelan sobre tu cabeza y entonan sus cantos conforme pasas. La Luna está brillando en las alturas sobre ti y te llena con una extraña luz casi física que se introduce en tu ser más íntimo. Tienes la sensación de estar haciendo un viaje que te lleva a casa, de vuelta a un lugar al que realmente perteneces y que siempre has conocido.
Mirando hacia arriba y por delante de ti, puedes ver que estás a punto de entrar en el bosque. La sombra más oscura bajo las ramas parece más sugerente y conforme entras en ella, te sientes envuelto en un diferente tipo de luz, una que es acogedora y reconfortante. La luz que te rodea cambia ahora a un verde sombrío, con tonos más luminosos y oscuros brillando desde los árboles. Mientras caminas, distingues el tipo de árboles por los que estás pasando, observa la edad de los mismos, los colores de las hojas y la textura de la corteza. Fija estas cosas en tu mente. Mientras caminas dentro del bosque, escucha el susurro de las hojas, de las criaturas corriendo en la maleza y, de vez en cuando, capturas el vislumbre de un animal más grande, mientras pasa a través de los rayos de la luna, que brilla a través de los huecos de las ramas altas por encima de tu cabeza. No sientes miedo, solo acogida, ya que todo lo que te rodea está vivo y conmovido por tu presencia.


Mira hacia delante y verás que el sendero se convierte en un abrupto recodo, a tu izquierda o a tu derecha, así que no puedes ver dónde termina. Una sensación de intensa excitación y anticipación te llena conforme te das cuenta de que te acercas a la meta de tu viaje. Sigue el sendero hacia delante y mientras giras en el recodo, justo puedes ver por delante de ti una apertura en los troncos de los árboles, un claro en el bosque que está esperando tu llegada. Este es tu lugar, el Jardín del Otro Mundo – nadie sino tú puede entrar, aquí puedes sentirte a salvo y seguro, capaz de descansar y curarte, aprender y experimentar aquellas cosas que desees conocer.
Dedica algún tiempo aquí y ahora, conociendo tu lugar especial, buscando sus secretos y descubriendo sus alegrías, sintiendo lo que sus energías tienen que ofrecerte. Permanece en paz en este lugar durante un rato......................


Ahora ya es tiempo de hacer tu viaje de retorno. Termina cualquier cosa que estuvieras haciendo, agradece a cualquier ser que puedas haber encontrado y despídete, por ahora, de tu lugar especial. Puedes regresar aquí por tu cuenta en cualquier momento que desees, en perfecta seguridad. Ve al principio del camino de ladrillos rojos y empieza el viaje de vuelta. Regresa a través del bosque, tomando nota de nuevo de tus alrededores, viendo si algo ha cambiado, ¿qué se siente?... Cuando alcances el límite del bosque, regresa a través del prado. ¿Ha cambiado algo aquí? ¿Los aromas, sonidos, colores quizá? Sigue andando hasta que llegues a la puerta de roble y una vez más se abrirá silenciosamente. Oscila hacia un lado y te permite salir, cerrándose suavemente detrás de ti. Ahora solo siéntate tranquilamente y permítete retornar gradualmente a la consciencia diaria, después realiza la técnica básica de la cruz y el círculo y toma unas pocas respiraciones completas. Después necesitarás tomar nota de tu experiencia, cualquier cosas que hayas visto, símbolos sobre la puerta, etc., para futuras referencias.

Ahora pasaremos a echar un vistazo a varias técnicas para elevar la energía personal, que pueden usarse en conjunción con las técnicas que ya hemos cubierto y aquellas todavía por venir.


(1) The Otherworld Garth en el original. Garth es un patio o jardín cerrado, especialmente uno rodeado por un claustro (inglés medio, nórdico antiguo garþr, garðr, similar al geard anglosajón). Esto llevó a la palabra que se da como apellido a las personas que trabajaban en o cerca de un jardín (Nota del Traductor).
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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


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