sábado, 30 de junio de 2018

Libro Ritual: El Arte del Pueblo Escondido (III)


El Festín Rojo: El Housle, o el Sacramento de Pan y Vino 

El Festín Rojo o Housle es el rito del arte tradicional por excelencia. En su simplicidad y poder, expresa la declaración central de toda la metafísica tradicional: que los mundos visible e invisible son uno y a través del vehículo de la comida, mental y físicamente acaban siendo así. 
El Festín Rojo se llama así en virtud del hecho de que se creía que los muertos comían “comida roja”, y vale la pena señalar que en las tierras del norte se pensaba que las manzanas eran alimento para los muertos, así como en el sur se creía que lo eran las granadas, y las granadas, como algunas especies de manzanas, son un alimento muy rojo; las semillas comestibles en su interior son rojas como la sangre. El rojo es el color de la fuerza de la vida, y la idea de que los muertos comían granadas o “las manzanas de la Dama Hel” en el Inframundo, lleva a la idea de que los muertos están recibiendo alimento que los regenerará. 

Comer el “Festín Rojo” es colocarte a ti mismo, una persona viva sobre el suelo, en el mismo “espacio” que los muertos bajo tierra y fusionarte con su condición inframundana. 
El Festín Rojo es, idealmente, rojo; lo que quiero decir con eso es que deberías tratar de usar panes oscuros y vino tinto. Esto conlleva el simbolismo mencionado anteriormente, pero también representa el sacrificio de la carne animal o humana de la antigüedad, el pan rojo que representa la carne recién matada y el vino tinto que representa la sangre. 
Los sacrificios reales en vivo normalmente ya no se llevan a cabo por una variedad de razones. El poder del sacrificio es tanto  mediado como suscitado por completo a través del pan y el vino simbólicos, por lo que matar realmente es innecesario; el logro espiritual y el vínculo creado por el Festín Rojo es tan fuerte como el antiguo acto de sacrificio en vivo. 
Las fuerzas del Inframundo o del Otro Mundo son invocadas para que envíen su poder al cuerpo del pan y al líquido del vino, y cuando son consumidos, ese poder entra en las personas que participan de dicho antiguo sacramento. Esto está directamente en línea con la lógica del antiguo sacrificio, por el cual el Dios o los Dioses eran llamados a bendecir al animal que se ofrecía, que luego era matado en un altar o en un lugar sagrado, y cuyo cuerpo se asaba y compartía por los allí reunidos, y con cuya sangre se les salpicaba tanto a ellos como sobre el altar. Los paganos del norte llamaban “Blot” al acto de sacrificio, simplemente por su significado de “Sangre” (Blood) y “bendición” (blessing) o “Bletsian”, que significa literalmente ser “salpicado con sangre”. 
El acto del Festín Rojo, hoy, incorpora totalmente el antiguo acto de sacrificio, ya que el cuerpo y la sangre, o el pan y el vino, son bendecidos, divididos y compartidos, usándose el vino  para ungir el cuerpo y los objetos sagrados o para consagrar un lugar. Entonces, la porción que no se comía o bebía se le daba directamente a la Tierra que la absorbía, trasladándose al Inframundo/ Otro Mundo para ser consumida por los poderes a los que se dedicaba el Festín Rojo. 

Cuando esto sucede, no solo los participantes han sido bendecidos al tomar en sus cuerpos comida y bebida físicas, que estaban bendecidas con el poder o los poderes de los seres del Otro Mundo, sino que los mismos seres también “comen” una porción, creándose un vínculo perfecto con los seres humanos participantes. Durante el tiempo del Festín Rojo y a partir de ahí, los participantes son literalmente uno con los poderes invisibles, a través del vehículo de la comida. Esta es la razón por la cual el Festín Rojo tiene más que un propósito solo reverencial, siendo así como se magnifican y potencian los trabajos de hechicería, ya que después de compartir la comida con los poderes de lo invisible, eres uno con ellos y tus encantamientos o hechizos también son sus palabras y hechizos. 
La comida muestra una realidad espiritual en desarrollo, aunque expresada en serie temporal, la unión de lo visible con lo invisible. Despierta conscientemente a los participantes a la realidad de su unidad con lo invisible, y actúa como un canal directo para que el poder entre en ellos, y para que su poder entre en lo invisible. El Festín Rojo es un flujo bidireccional, causa profundas transformaciones espirituales y reafirma nuestros lazos y vínculos con los poderes espirituales que gobiernan las Antiguas Maneras, y con nuestros ancestros y otros poderes que son nuestros patrones en lo invisible. 
Se puede recurrir a cualquier poder o poderes espirituales para bendecir y compartir el Festín Rojo contigo, normalmente se hace con el Rey Blanco o la Madre Bruja, o para ambos, y en el caso de ambos, a él se le llama para bendecir el pan y a ella el vino. Si solo se llama a uno, tanto el pan como el vino son bendecidos en su nombre. Si los poderes ancestrales o el Pueblo Pálido son llamados, ellos también pueden bendecir el pan y el vino, nuestros ancestros germánicos llamaban a esta forma de sacrificio “Alfablot” o “Elf-blot”, “sangre para los elfos”. Los Elfos son los mismos que los seres Feéricos o los Feeorin, o los Sidhe en las colinas huecas. Los alfablots se hacían realmente en túmulos funerarios, para subrayar este hecho. 

Se puede invocar a cualquier poder, desde el Pueblo Pálido en su conjunto, al espíritu de una persona muerta en particular, o el espíritu de un roble frente al que se realiza el Festín Rojo. Tu espíritu familiar o Fetch-bestia, o tu Fetch-pareja pueden ser invocados para bendecir y compartir el Festín Rojo, y la unión creada con ellos a través de este acto es muy poderosa, conduciendo a una mayor unión y a experiencias internas con ellos. El Festín Rojo es ante todo un acto de adoración y armonización, pero como veremos más adelante, también tiene un tipo de uso “práctico” en los trabajos de poder en el arte. 
A menudo se honra a los poderes locales de la Tierra usando el Festín Rojo, siendo una manera práctica de familiarizarse con ellos y ganarse su confianza, si son amistosos o están dispuestos a darla. 
Recuerda, a través de tu mente y cuerpo, intención, palabra y movimiento, se invoca a los poderes invisibles para que medien a través del pan y el vino, convirtiéndolos así en su verdadera apariencia y vehículo de entrada y bendición en las personas y la Tierra, un círculo perfecto que empieza y termina en la Tierra.

Respecto al Uso de la Campana

Al igual que con muchas otras llamadas o invocaciones a los poderes del mundo invisible, se usa una campana durante el Festín Rojo. Si no tienes una campana, se puede usar cualquier ruido que suene bien: una flauta, un cuerno, un tambor o incluso una fuerte palmada, pero la campana es tradicional y fue lo que me enseñaron. Cuando comento aquí el secreto de usar la campana para cualquier invocación, ten en cuenta que esto se aplica a cualquier dispositivo o acción que produzca un buen ruido, agudo o resonante. 
Se dice, “La campana suena en los oídos de los espíritus”. Al principio, esta afirmación puede parecer un poco graciosa, porque los espíritus no tienen oídos como los seres humanos. Sin embargo, esta breve declaración está comunicando algo completamente distinto: el sonido de la campana tañendo y lentamente desvaneciéndose, está llegando a los espíritus o seres que están siendo invocados. 
La campana “hace eco” tanto en este mundo como en lo invisible. Cuando suena la campana durante el Festín Rojo, antes de las invocaciones, o cuando usas una campana en cualquier otro rito, debes tener en cuenta que cuando suena y hace eco y resuena y desaparece lentamente, el “sonido” está recorriendo todo el camino hasta los “oídos” del espíritu al que estás llamando, tienes que saber internamente que este es el caso, visualizar (sin ver nada) el “poder” del sonido “desvaneciéndose”, y aún así, saber que está “siendo absorbido” por el mundo invisible, sonando también allí, viajando hasta la consciencia del poder espiritual al que estás llamando. El sonido de la campana y su desvanecimiento, es el “puente” físico que conecta tu invocación y voluntad a la atención del espíritu. 

Por supuesto, las palabras solas pueden hacerlo, no necesitas ningún sonido resonante de antemano. Pero es mejor, más fuerte, si tienes uno. Algunas personas simplemente pisotean o golpean el suelo tres veces antes del Festín Rojo (o cualquier rito) para “llamar la atención” de los seres de abajo. Esa es una variante de esta técnica de la campana descrita aquí. 
Trataremos pronto las invocaciones verbales, pero debe mencionarse aquí que la campana (o el cuerno o la flauta o lo que sea) puede usarse como una poderosa forma de “invocación sin palabras”, si tu mente y corazón se fijan firmemente en el poder que deseas contactar, el sonido de la campana desvaneciéndose y volando hacia su consciencia puede “invocarlo” real y suficientemente bien. Es simplemente una técnica más avanzada, aunque orgánicamente simple. Al final, la invocación consiste en despertar la atención de los poderes omniconscientes del Otro Mundo. Si el sonido de una campana (o lo que sea) puede hacer que sientas que tienes su atención, la invocación habrá tenido éxito. 

La Comida

Ahora os voy a dar los pasos y el bosquejo básico del Festín Rojo, y tened cuidado: este bosquejo contiene instrucciones para  movimientos rituales con los que no estáis familiarizados. Ignoradlos por el momento, ya que se explicarán en las próximas páginas. 
El mejor sitio para realizar el Festín Rojo es al aire libre, cerca de un lugar de energía, especialmente frente a un gran árbol viejo de algún tipo, preferiblemente uno con un gran sistema de raíces. Si se tiene que hacer en el interior, está bien, pero al final del ritual se requiere que des la comida al suelo, así que tendrás que salir a la calle o, al menos, salir más tarde, después de terminado el rito, depositar las ofrendas en la tierra o en alguna gran masa de agua en alguna parte. 

1. Haz andando un círculo o semicírculo en sentido antihorario alrededor del lugar donde harás el Festín Rojo. Deberías decir el “Hechizo del Camino” mientras lo haces. 
2. Realiza el hechizo para el agua y crea los cuatro caminos, y luego haz el hechizo para el fuego. 
3. Haz sonar la campana, llamando a los oídos de los poderes con los que vas a compartir el Festín Rojo. Si esta es toda la invocación que necesitas, continúa entonces. De lo contrario, invócalos usando tus propias palabras, o con una de las técnicas de invocación que trataremos más adelante. 
4. Di la bendición del pan, con tu mano izquierda sobre él: 

“Aquí está el pan, la vida de la Tierra, 
Bendecido para darnos vida y fortaleza. 
Lo consagro en nombre de________ 
Con mi mano izquierda lo bendigo 
Con mi mano izquierda lo comeré”. 

5. Toca la campana nuevamente (no tienes que volver a invocar si ya tuviste éxito) y di para el vino mientras levantas el vaso: 

“Aquí está el vino, llenando la copa con abundancia 
Lo consagro en nombre de ________ 
Con mi mano izquierda lo levanto, 
Con mi mano izquierda lo beberé”. 

Sosteniendo la copa con la mano izquierda, tráela cerca de tus labios y di: 

“Bebo esta copa en el nombre de mi Señora:
Ella me llevará de nuevo a casa”. 

Entonces bebe un poco. Todos los que compartan la copa deben decir lo mismo, sosteniéndola con la mano izquierda, antes de beber. 

Después de que hayas compartido (con todos los que se hayan reunido) la copa, todos deben comer un trozo de pan partido o cortado, habiendo hecho suficientes trozos para todos. 
Cuando traigas el trozo de pan, sostenido con la mano izquierda, cerca de los labios, debes decir: 

“Como este pan en el nombre desconocido,
por temor, en atención y deseo de Él”. 

Después come. 
El resto del vino se debe verter en el mismo cuenco o plato que contiene los restos del pan, mezclándolos juntos, y cada persona que esté en la reunión debe mojar el dedo en la mezcla y ungirse la cabeza con ella. Si el área en la que se está llevando a cabo el Festín Rojo necesita ser consagrada o bendecida, el vino del interior del recipiente puede ser salpicado a su alrededor, y los objetos también pueden ser bendecidos con la misma aspersión. 
Una vez hecho esto, el recipiente con el resto del pan y el vino debe ser sostenido por la persona que conduce el Festín Rojo. Él o ella dice la Declaración de Dar: 

“Como algunos toman, así es esto dado
Por los hijos e hijas de la familia de la Antigua Fe.
Lo doy a la Tierra (1) 
Lo doy al Pueblo Pálido de abajo (2) 
Que arriba y abajo se conviertan en uno (3) 
Porque lo que se toma realmente se da 
Y lo que se da realmente se toma. 
El día y la noche están desposados 
Como también los vivos y los muertos lo están. 
Y aquí un Misterio se ha mostrado”. 

Notas a esta declaración: 

1. Si estás bajo techo, dirás “Lo doy al suelo”, y después del rito, lo llevarás fuera. Si estás fuera en un campo o prado, dirás “Lo doy al suelo” o “Lo doy a la Tierra”. Si te encuentras frente a un enorme roble viejo, dirás “Lo doy a las raíces” o “Lo doy al árbol”, si estás ante una gran masa de agua, dirás “Lo doy a la corriente” o “Lo doy al lago”, o lo que sea. Si estás haciendo la ofrenda ante una piedra, como un antiguo menhir, o una piedra de ofrendas, dirás “Lo doy a la piedra”... solo usa aquí el sentido común. No importa lo que quede, pero los restos del Festín Rojo tienen que llegar a  la Tierra o al agua, de alguna manera. Así es como “pasarán a abajo y a adentro” para alcanzar a los poderes y “completar el círculo” de la comida. Esta es un diezmo para el Inframundo. 
2. La declaración estándar dice “Lo doy al Pueblo Pálido de abajo”, pero si lo deseas, puedes declarar que lo estás otorgando a cualquier poder, si el Festín Rojo se hizo para un pariente fallecido, puedes decir que la das a esa persona; si se hizo como una devoción al Señor Blanco de Elfhame, puedes decir “Lo doy al Señor Vindonus” o “Lo doy al Anciano”, pudiéndosele dar a cualquier poder, “Lo doy a mi espíritu familiar” también es una opción. Pero recuerda, incluso si hicieras el Festín Rojo para un pariente o para un cierto poder o poderes, igual puedes decir aquí “Lo doy al Pueblo Pálido de abajo”, es solo una cuestión de cómo te sientas, qué tan inclusivo te quieras sentir. 
3. La “petición” estándar para la comida es que los poderes en lo Invisible te hagan completo, ese “arriba y abajo”, o en otras palabras, que “este mundo y el mundo invisible” se conviertan en uno, el mensaje fundamental del Festín Rojo. Sin embargo, esta comida se puede utilizar para fines específicos que van más allá de eso, y convertir esta ofrenda en una forma de magia. Para dar un ejemplo, imagina que hicieras el Festín Rojo fuera ante un roble, específicamente para que el Astado Rey Blanco, te envíe un sueño que te guíe, para ayudarte en una situación difícil. Podrías decir en la declaración: “Como algunos toman, así es esto dado por este hijo de la familia de la antigua fe... Lo doy a las raíces de este árbol, lo doy al Maestro Astado, que podría enviarme sueños para guiarme, en mi momento de necesidad... porque lo que se toma realmente se da, etc.” Pero la “forma estándar” del Festín Rojo pide meramente que lo de arriba y lo de abajo se conviertan en uno.

Después de que se haga la declaración, el cuenco o plato que contiene el pan y el vino mezclados restantes se vierte en el suelo, o en las raíces, o en la piedra, o en el agua, o donde sea. Ese es el final del rito. 

Matando el Festín Rojo 

Hay una variante más en el Festín Rojo que debe comentarse: la versión más oscura, llamada “Matando el Festín Rojo”. Se hace exactamente como el Festín Rojo que se ha descrito más arriba, con un cambio, se requiere un cuchillo o pequeña hoz y la persona que bendice el pan y el vino tiene que “matar” simbólicamente el pan y “cortar la garganta” de la copa que se utiliza para contener el vino. 
Esta variante se usa solo en un rito que conozco y que daré más adelante en este libro ritual. Puedes usarlo en otros momentos, cuando estés especialmente enfocado en el tema del sacrificio, más o menos alrededor del tiempo de Lammas o en otros tiempos de cosecha. 
Para realizar esta variante, después de haber dicho la bendición sobre el pan, coloca el cuenco o plato abajo (o pide a otra persona que lo sostenga o sostenlo con tu mano derecha) y toma el cuchillo en la mano izquierda y di: 

“Con mi mano izquierda le quito la vida
y se la doy a ________” (cualquier poder o poderes) 
Luego corta el pan. 
A continuación procede con el vino. Después de haber dicho la bendición sobre el vino, toma el cuchillo con la mano izquierda y sostén la copa con la derecha, o pide a otra persona que la sostenga, y di: 

“Con mi mano izquierda le quito la vida y se la doy a ______” 

Luego, desliza la cuchilla sobre la copa, sobre la parte superior e inmediatamente inclínala hacia un lado, dejando que un poco de vino salpique el suelo o dentro de un plato si estás bajo techo. Esto representa el salpicar inicial de sangre de la garganta de un animal sacrificado. 
Luego, suelta el cuchillo, toma la copa con la mano izquierda y continúa con normalidad con el resto del Festín Rojo. 



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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



3 comentarios:

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  2. Respuestas
    1. Gracias a ti Kali por dejar aquí unas palabras, me alegra saber de ti. Un abrazo.

      Manon

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