viernes, 29 de junio de 2018

Libro Ritual: El Arte del Pueblo Escondido (V)



El Arte de Hacer Hechizos, Invocaciones y Encantamientos 

Invocar y Llamar a los Antiguos Poderes 

En la sección titulada “Dos Cosas que Deben Recordarse”, se trató el secreto de la invocación: todas las cosas están unidas y cada pensamiento, palabra y acción de tu parte crea “ondas” en la cadena única de la Realidad y el Destino.

Los poderes del mundo invisible ya son (por lo general) infinitamente más conscientes de la Verdad o Realidad (las cosas tal como son) de lo que los mortales alguna vez podrían serlo, especialmente los poderes con los que el brujo tiene trato: el Maestro, la oscura y omnisciente Madre de Todo que encarna el Destino, y los muertos divinizados; pero cualquier poder de la antigüedad, que los ancestros hayan descrito como una “Diosa” o un “Dios” - un ser invocado, normalmente para recibir oraciones o sacrificios - probablemente ya tenga el poder de ser muy consciente de lo que estás haciendo y diciendo en cualquier momento, dentro o fuera de tu Compás. 

Las invocaciones funcionan mejor dentro del Círculo del Compás, pero funcionan en cualquier lugar, en cualquier momento, si eres consciente del hecho de que: 1) tus palabras, pensamientos y acciones crean “ondas” en todo el universo, 2) los poderes espirituales invisibles son siempre conscientes de lo que estás haciendo y de lo que hacen los demás. Ten total confianza en eso. 

El último elemento que debes traer a la invocación es solo tu capacidad para ser claro y estar abierto, para recibir o sentir la “presencia” del ser invocado, que se moverá para contactar con tu espíritu, conforme lo invocas; no es que no lo estuviera ya, en el mundo invisible, un “lugar que no es un lugar”, pero las cosas no tienen que “estar” físicamente en algún lugar tal como lo conocemos, sino que la consciencia cambia y un ser puede ser “atraído” a tu corriente mental consciente y a tu capacidad para sentir e interactuar en muchos niveles; así es como los espíritus “vienen” a ti cuando se los invoca, o cuando se ven obligados o lo eligen así por alguna otra razón. Solo ten cuidado de recordar, que cuando sientas que tu invocación va a “traer la presencia de un espíritu a tu consciencia”, en realidad, estás llevando tu atención, consciencia y conocimiento a él. 

Los sueños y las visiones son los dos lugares más probables para que aparezcan los seres del mundo invisible, aunque la intuición de la presencia espiritual es totalmente común. Debes esforzarte para familiarizarte con los símbolos, los animales y otros aspectos de la Realidad que resuenen con el poder de los seres que intentas invocar, y al mismo tiempo debes estar abierto a lo que experimentes personalmente de ellos mientras estás en trance profundo o en el vuelo del Fetch, y recordar cómo han aparecido, si es necesario, cuando los llames o los invoques. Debes tener una “sensación” general de ellos, tanto a nivel del nombre como del símbolo, pero también a niveles no verbales, la pura sensación intuitiva. 

El tipo más simple de invocación es un asunto de modificar tu consciencia, de ser más abierto y estar en contacto con la plenitud de la Realidad, y entonces lenta y constantemente (incluso en silencio, en tu corazón y mente, si así lo deseas), decir el nombre del ser invocado, con plena atención y estando centrado. Repite el nombre; tres o siete repeticiones son tradicionales y poderosas, pero la realidad es que solo se necesita un nombre y un corazón y una mente abiertos. 

Se puede agregar la campana, el tañido de la “campana que suena”, o cualquier elemento resonante como un cuerno, una flauta, un tambor o algo similar. Personalmente, me gusta usar la campana u otros métodos más poéticamente apropiados cuando llamo al Rey Blanco en la Tierra, como el sonido de un cuerno de caza, el estallido que transmite a Sus oídos en lo invisible, porque no solo añade un poderoso comienzo “sónico” para la invocación, sino también parece formalizar la ocasión. 

Haz lo que tienes que hacer, teniendo en cuenta lo que he dicho, y tu invocación finalizará cuando percibas y sientas las atenciones del ser invocado. Debes tener fe en su poder para ser infinitamente consciente de ti, incluso si tienes problemas para sentir la presencia en tu propia consciencia, aunque si practicas a menudo la técnica de claridad de la “visión del brujo”, nunca tendrás este problema; te darás cuenta de su sutil, o no tan sutil, presencia todo el tiempo. 

A pesar de que los métodos anteriores son más que suficientes para invocar, tengo que compartir unos pocos más, métodos recibidos y formas de llevarlos a cabo. Estos se pueden usar si deseas algo un poco más formal. 

Invocación: 

“Maestro 
Te invoco con palabras de adoración, 
Hacia la izquierda las digo 
Te ruego que surjas y percibas mi arte 
Te llamo como te llamaría un invocador, 
Como un conjurador 
Un hacedor de hechicerías y astuto brujo
Ligado a ti por juramento y pacto, por sangre y Destino,
Apresúrate y sé consciente de mi arte”. 

Variante: 

“Anciano (o cualquier espíritu) 
Te llamo con palabras de adoración 
A la otredad las digo,
Surge y rodéame en respuesta a mi llamada 
Te llamo como el sabio lo haría
Como un encantador de hechizos,
El que canta viejas canciones 
Como guardián de la memoria,
Un humano nacido de los árboles y de la tierra 
Honro mi juramento y pacto hacia ti 
En sangre y Destino somos uno 
Ven y asísteme en mi trabajo”. 

Variante Necromántica: 

“(Nombre del espíritu o poder) 
Te invoco con palabras de poder y adoración 
Hacia la izquierda las digo 
Te ruego que surjas,
Y tomes consciencia de estos ritos 
Por el poder del Este y la encrucijada ,
Te llamo como lo haría un invocador 
Un conjurador de muertos, un adivino, 
Un hombre de hechicería y astuto brujo 
Por juramento y pacto ligado al Gobernante del mundo 
Y a aquellos que tienen poder en el mundo Infernal 
Apresúrate (ven) desde lo Invisible,
Obligado estás a aparecer aquí”.

Análisis y Acción Ritual: 

Esta forma de invocación está destinada a ser utilizada para llamar a todos y cada uno de los poderes espirituales. Para la “forma de invocación” básica, reemplaza el nombre “Maestro” o “Anciano” con el nombre del poder que trates de invocar. Está ideada para repetirse tres o siete veces. 

Hay un cambio que tienes que hacer si estás invocando seres que son espíritus de la naturaleza o muertos – en otras palabras, espíritus o poderes que no son la Madre Bruja o el Padre Brujo – dirías esto (y usaré el ejemplo de invocación del espíritu de un roble)”:

“Viejo roble 
Te invoco con palabras de adoración, 
Hacia la izquierda las digo 
Te ruego que surjas y percibas mi arte 
Te llamo como lo haría un invocador, 
Como un conjurador 
Un hacedor de hechizos y astuto brujo 
Ligado a ti y tus Maestros por juramento y pacto,
Por sangre y destino, 
Apresúrate y sé consciente de mi arte”. 

Hay mucho de lo que hablar en estas invocaciones sobre estar “ligado por juramento y pacto, sangre y Destino". Se pide a los seres invocados que vean que el invocador posee estos cuatro vínculos que lo unen a los seres llamados. Cuando cubramos la sección (siguiente) sobre la iniciación y la inducción, descubrirás por qué es tan importante, y por qué estas invocaciones no funcionan tan perfecta o completamente como deberían hasta que realmente hayas tomado el “juramento y pacto” y vertido tu sangre, compartiéndola con los poderes, para que estés ligado a ellos y puedas ejercer estas invocaciones con el derecho y la autoridad que nacen de estas cosas. 

Es precisamente el hecho de que estás “ligado por juramento y pacto, sangre y Destino” a los “Maestros” (la Gran Reina y el Rey Blanco) de los poderes de la Naturaleza y de los muertos, lo que te da la autoridad para convocarlos de esta manera. Cuando trates de invocar a los más grandes, serán tu juramento y pacto, y tu sangre derramada en la iniciación, lo que te dará la habilidad para llamarlos con estas palabras particulares. El Destino, el cuarto aspecto del vínculo, está ahí para todos, porque el hecho de que alguien encuentre estas palabras o las pronuncie, ya es evidencia de que el Destino los ha puesto en contacto y los ha involucrado. 

Trabajo de Hechicería y Encantamientos 

Hacer hechizos es el corazón del arte “mágico” tal como la mayoría de la gente lo entiende: el medio para “hacer que las cosas sucedan” pidiendo o deseando que ocurran en conjunción con los poderes que has invocado, o “recibir regalos” de los poderes que invocas.

El trabajo con hechizos no es complejo. Lo único que debes hacer para una correcta “conjuración” o trabajo, es crear un Compás lo mejor que puedas. La naturaleza de tu trabajo puede ayudar a determinar la hora del día o la noche, así como lo que usarás en la creación del Compás. Ten allí siempre al menos uno de los implementos de la dirección que más en simpatía esté con tu trabajo. 

Lo siguiente que tienes que hacer es invocar los poderes que sean más necesarios para tu trabajo una vez que hayas creado tu Compás y estés dentro de él, utilizando cualquier método de invocación que desees. 

Considero que es de ayuda hacer varios Festines Rojos, específicamente para esos poderes en los días previos al trabajo real, o en el momento justo anterior, si el trabajo es repentino. Esto crea una fuerte conexión inicial entre tú y esos poderes, y asegura un fuerte contacto durante el trabajo. Te hace uno con Ellos, y tus palabras y acciones se convierten en sus palabras y acciones – ningún mortal hace poderosa magia sin ayuda. 

Los Festines Rojos se pueden utilizar realmente en un trabajo, yo lo he hecho con gran efecto. 

El centro de todo el trabajo con hechizos es la “petición”, donde pides a los poderes invocados exactamente lo que necesitas. Trataremos el “hechizo de petición” a continuación. Después de que el hechizo de petición se haya hecho, si deseas compartir un Festín Rojo con los poderes invocados, y entregar los restos de la misma en la dirección que esté en simpatía con tu trabajo, en realidad estarías haciendo una adición maravillosamente poderosa, el equivalente en el arte a los paganos haciendo sacrificios en los viejos tiempos en momentos de necesidad. Pero esto, como dije, no es necesario. 

Lo último que tienes que hacer, para finalizar el trabajo de hechicería, es correr una vez en sentido horario alrededor de tu Compás, y saltar fuera de él, pero saltar en la dirección que esté en simpatía con tu trabajo. Esto es muy importante. Por ejemplo, si estuvieras haciendo una maldición saturnina muy oscura, contra enemigos que la merecen, correrías alrededor de tu Compás una vez y saltarías hacia fuera en el norte; en un trabajo para quedarte embarazada o mejorar tu propia fertilidad personal, saltarías hacia el sur. Este es un retorno simbólico a este mundo, revertiendo repentinamente la inversión que hiciste para entrar en el Inframundo, es un símbolo de tu trabajo de hechicería, el deseo o la intención que fijaste a través de tu hechizo, volando hacia afuera de repente, desde lo invisible al mundo visible, donde entonces se va a cumplir tu voluntad convirtiéndose en parte del Destino manifiesto. 

Ahora, debemos analizar el Hechizo de Petición y la técnica del “pergamino”. 

El Hechizo de Petición 

“Maestro, 
Te traigo ofrendas: con mi mano izquierda las traigo 
Me comprometo contigo y tus caminos 
Pido ______ a cambio, como el Destino lo ha querido. 
Mi voluntad y tu poder así lo atan. 
Pido______ a cambio, como el Destino lo ha querido. 
Y el Destino ahora lo quiere”. 

Variante: 

Esta variante es para usar cuando estás haciendo una petición a un espíritu de la naturaleza o a un espíritu “menor” de dicho tipo, no a lo que una vez se llamó un “Dios” o a un espíritu maestro del arte, en otras palabras. Doy esta variante usando el ejemplo del espíritu de un roble: 

“Viejo roble 
Te traigo ofrendas 
Con mi mano izquierda las traigo 
Me comprometo en tu honor y protección 
Te ruego ______ a cambio, como el Destino lo ha querido 
Mi voluntad y tu poder así lo atan. 
Te ruego ______ a cambio, como el Destino lo ha querido 
Y el Destino ahora lo quiere”. 

Análisis y Acción Ritual: 

Al igual que las otras formas repetidas, los nombres de los seres a los que se les pide con este hechizo, deben cambiarse para corresponderse con el ser al que realmente le estás hablando. 

Este simple encantamiento oculta en realidad, el verdadero secreto del trabajo de poder o trabajo de hechicería en el arte tradicional. Sígueme a través de esto: 

El ser al que haces la petición ya ha sido invocado. Ahora le estás diciendo a este respetado invitado y poder, que le has traído ofrendas y que las has traído con tu mano izquierda. Este es un preliminar importante, porque no obtienes nada por nada, no importa lo que traigas, estás mostrando una disposición y una seriedad para entregarte al trabajo. 

Una de las mejores razones para hacer un Festín Rojo durante el trabajo de hechicería, es que el pan y el vino funcionan bien como dicha ofrenda que “traes con la mano izquierda”. Por supuesto, puede ser cualquier cosa – muchos brujos usan un mechón de su cabello, o algo más pequeño y valioso para ellos, siempre y cuando el artículo “dado”, si es cabello, o una pieza de joyería, o lo que sea, se destruya, se entierre o se “entregue” de tal manera que nunca se reclame de nuevo. 

Sin embargo, el “pergamino” sobre el que estamos a punto de tratar (una petición que en realidad está escrita en papel físico y se quema al final del hechizo), puede actuar como la “ofrenda”, por lo que es dos veces más útil, como veremos. 

La promesa que haces a continuación es para reafirmar tus conexiones con los espíritus maestros, y tal vez un gentil recordatorio para ellos de que tenéis un pacto, un pacto que trataremos en la siguiente sección sobre iniciación e inducción. 

Las siguientes tres líneas son muy importantes y deben estudiarse detenidamente para comprender por qué y cómo funciona la “magia” que hay en ello: 

Pido ______ a cambio, como el Destino lo ha querido. 
Mi voluntad y tu poder así lo atan. 
Pido______ a cambio, como el Destino lo ha querido. 

Obviamente, aquí has de “llenar el espacio en blanco” con lo que necesitas del trabajo, pero lo enlazas con “como el Destino lo ha querido”, que es una manera de afirmar que estás dispuesto a hacerte cargo de que el Destino pueda tener una opinión diferente sobre los medios en los que este trabajo “se desarrollará”. Con deseo tal y tal, como el Destino lo ha querido, en esencia, estás introduciendo un deseo como una hebra del Destino en el gran tapiz – “como el Destino lo ha querido” – para ser moldeado y formado tal y como el Destino lo modele y le dé forma. Ningún trabajo mágico individual puede ser mayor que la Fuerza del Destino como totalidad; la respuesta a este dilema se encuentra en la siguiente línea del encantamiento: 

“Mi voluntad y tu poder así lo atan”. 

¿Por qué deberían responder estos poderes? Porque (y nuevamente) como verás en la siguiente sección sobre la iniciación, están comprometidos en un pacto bidireccional contigo, después de haber pasado por una verdadera iniciación. Sin iniciación, sin una verdadera promesa y un vínculo de tu parte para con ellos, y sin la total devoción de tu corazón a los poderes invisibles y las Antiguas Maneras, no hay mucha esperanza de que den tanto de sí mismos a tu trabajo, a menos que lo elijan por sus propias e indescifrables razones. 

Entonces, repites tu deseo, dando nuevamente el debido respeto al Destino. 

Terminas diciendo: “Y el Destino ahora lo quiere”, de hecho Ella lo quiere. Lo que ocurra en cualquier momento, y el contenido del mismo, es la manifestación del Destino, y tan pronto como sucede el momento, es parte del pasado. El Destino “lo quiere” ahora, como una parte eterna del tejido de las cosas, influenciando los momentos que surjan después. Solo mencionar el Hechizo de Petición pone tu trabajo en manos del Destino, en el tejido, y empieza a influir en las cosas. El trabajo del arte es todo Destino: todos tus trabajos son parte del despliegue omnipresente del Destino. No estás haciendo el arte tanto como él te está haciendo a ti, literalmente. De esta manera, recuerda, todo expresa lo que debe ser, a través de ti y tus ritos. Uno podría llamarlo “esfuerzo sin esfuerzo” cuando lo piensas. Solo déjate llevar y sé completamente sincero respecto a cómo te sientes en cualquier momento. 

El Hechizo de Petición en su conjunto se repite tres o siete veces. Si todo lo que quisieras hacer con tu trabajo fuera crear un Compás, invocar los poderes necesarios y hacer la petición y tal vez compartir un Festín Rojo con ellos, entonces el trabajo habría terminado; en este punto correrías o darías una vuelta alrededor del Compás en sentido horario y saltarías hacia afuera en la dirección más alineada con tu trabajo, y ya estaría hecho. 

Lo que se requiere de ti es comprender y experimentar el rico y profundo simbolismo de todo lo que has hecho. Hiciste un viaje figurado y literal al mundo Invisible, a las profundidades, cruzaste el río del terror, entraste en la dimensión espiritual en el corazón de las cosas, pediste cambios a los poderes de allí, y de repente vuelves al mundo de la “superficie”, renaciendo a la luz del espacio y el tiempo, transformado y habiendo hecho estremecer a las redes del Destino. 

La Variante del Pergamino 

En lugar de simplemente decir en voz alta en un Hechizo de Petición lo que quieres o necesitas, también puedes escribirlo en un papel en blanco, antes del trabajo, y llevarlo contigo al Compás. 

Esta es la técnica del “pergamino”, y tiene otros usos: el pergamino o papel que llevas enrollado o plegado contigo, puede ser la “ofrenda” que traes cuando declaras: “Te traigo ofrendas, con mi mano izquierda las traigo” en el Hechizo de Petición. 

Cuando hagas el Hechizo de Petición, deberías sostener el pergamino en tu mano izquierda, y en lugar de tener que declarar en voz alta cuál es tu propósito para la petición, puedes simplemente decir, “Te ruego que lo que está escrito en este papel llegue a pasar a cambio, como el Destino lo ha querido”. 

Cuando se acabe la petición, el pergamino tiene que ser quemado ya sea en el fuego de vigilancia que hay en medio de tu Compás, o en la llama de la luz del este, si tienes una vela allí. Tiene que arder, sin embargo, dejándola normalmente en la dirección en simpatía con tu trabajo. 

Al escribir el pergamino, sé muy específico: estás haciendo un “hechizo” literal, explicando con lujo de detalle lo que deseas, organizando símbolos y letras en la forma de tu deseo o voluntad. Además, ayuda dibujar símbolos de tu propio poder o conexiones espirituales en el papel, incluso sobre las palabras que escribiste, si es necesario. 

A veces, las personas hacen Festines Rojos y otras peticiones a los espíritus para que les envíen sueños de lo que necesitan ver o saber, para hacer que un hechizo especialmente difícil funcione, y luego, esos símbolos o visiones que se dan en los sueños se dibujan en un pergamino, junto con la solicitud, antes de quemarlo, así es como muchos trabajos pueden convertirse en un gran trabajo. Los trabajos muy potentes durarán días o semanas y contendrán el uso de muchos Festines Rojos y “trabajos de hechicería secundarios” que conducen a uno principal. 

Recuérdese que los compases no son necesarios para todo trabajo “mágico”, pero los hacen cien veces más poderosos. Una persona puede simplemente caminar hacia el bosque, invocar a un espíritu o poder y quemar una petición, o hacer una petición verbal, y luego tal vez tener un Festín Rojo allí, dedicada al espíritu y a las intenciones del trabajo, e irse considerando la tarea realizada, pero esto no es tan poderoso. Pero no todos los trabajos necesitan tanto poder. 

Como nota final, cuando hagas hechizos o trabajos, hazlos con el alma de un poeta. Lo que solicites, digas, escribas y todos los implementos que uses o no uses, deben elegirse para crear un evento que sea a la vez asombroso y hermoso; nunca, nunca lo exageres. Debería ser enfocado y poderoso. Un verdadero trabajo es siempre un evento místico. 

Se habla mucho de las consideraciones morales y éticas con respecto a las maldiciones, pero la realidad de todo el asunto es muy simple: en el paganismo y arte tradicionales, nada es más importante que la Tierra y la familia, los amigos y los seres queridos del brujo o pagano. Cuando algo amenaza esas cosas, no hay ningún problema ético o moral con hilar las maldiciones más negras para resolver la situación. Más allá de eso, si una persona usara los poderes para maldecir y manipular en función de sus propias necesidades o deseos egocéntricos, sería una cuestión para su conciencia. Es tan poco ético o inmoral maldecir o manipular con fines egoístas como mentirle a alguien, engañarle en los negocios o robarle. 

Una persona que viene a las Antiguas Maneras para conocer el poder con fines egoístas, ya era un pobre ejemplo de ser humano mucho antes de que se aplicara por primera vez a aprender brujería. Obtendrá solo los postres, igual que todas las personas: en el sistema del Destino, en el poder despiadado de la Verdad, puedes estar tranquilo de que todas las cuentas se saldan, y todos obtienen el demonio o la luz del sol que se merecen. 



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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



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