sábado, 28 de julio de 2018

Libro Ritual: El Arte del Pueblo Escondido (IX)


El Trabajo de los “Dos Árboles” para Entrar 
en el Mundo de los Espíritus 
(la Puerta del Árbol de Espinas) 


Este rito llegó a mí a partir de dos fuentes: una era un caballero con el que trabajé en 1994, que me lo demostró en persona, en una experiencia que realmente me hizo entender cuán efectivo es este rito cuando se hace correctamente. 

La segunda fuente proviene de un ser espiritual no identificado que me guió a través de él en un sueño, solo hace poco tiempo, en respuesta a un cambio que ocurrió en mi propia vida. 

Este rito es para crear una “puerta” y, de hecho, entrar físicamente en el Otro Mundo. 

Muchos métodos para visitar o contactar con el Otro Mundo implican “viajes internos” a través de la meditación o la visualización; esta es la única técnica que he encontrado para viajar realmente de forma física, o moverme por el entorno del mundo físico y acabar en una condición del “Otro Mundo”. 

Debería ser justo y decir que este rito es para crear un estado interno ampliamente definido, un estado en el que físicamente caminas hacia una transición o “entrada”, y de ese modo te vuelves mental y espiritualmente abierto a la presencia y contacto con presencias o seres invisibles. 

A diferencia de las visualizaciones “internas”, este rito te mantiene en pie, despierto y moviéndote, corriendo o caminando todo el tiempo, y en una condición muy diferente a la que estás acostumbrado. El carácter de toda la “otra” realidad tiene la oportunidad de manifestarse. Es una experiencia conmovedora si se hace completamente a la letra. 

Hay un toque de peligro involucrado en este proceso, lo admito, aunque no es el tipo de peligro de “robo del alma” del que los ocultistas menos experimentados y más inmaduros se quejan a menudo. El peligro en este trabajo proviene de una especie de desorientación o confusión que puede ocurrir, y el miedo o los errores que esto puede causar. 

Este rito solo se puede realizar al aire libre, y requiere la presencia de dos árboles, en cercana proximidad el uno del otro. Tradicionalmente, deberían ser árboles de espinas. Pero la primera vez que vi hacer esta técnica fue con robles, siendo bastante poderosa. 

Necesitarás un buen lugar, tranquilo, aislado o libre de interrupciones; un bosque o un campo abandonado es lo mejor. Esta técnica también funciona dentro de las ciudades (como en grandes campus o parques vacíos con muchos setos y árboles), pero no tan bien como en las zonas rurales. Además, este rito tiene que hacerse por la noche, y los parques de las ciudades por la noche no son realmente seguros. 


Los dos árboles actuarán como tu puerta, pero solo después de haber realizado el rito. Usar dos árboles como punto de “entrada” es algo aparentemente muy antiguo en la tradición británica. Me he topado con mención a ello en lugares tan distantes como la poesía de Yeats, la mitología relevante y los escritos de los Matthews, que mencionan una forma visionaria de esta técnica como “muy antigua”. 

Necesitarás un cuenco y una copa, un poco de agua y un poco de pan, y dos velas que estén a cubierto, como colocadas en copas transparentes o candelabros, para protegerlas del viento. También necesitarás una pluma de ganso. Si eres una de esas personas que se han identificado con su Fetch-animal, y ese animal resulta ser un pájaro, una pluma del ave de tu Fetch puede usarse en lugar de la pluma de ganso. 

Este rito solo puede hacerse de noche. Si esa noche resulta ser una de las noches de las festividades ocultas, o una noche sagrada, o una noche de luna llena, tanto mejor. Si la noche es muy nublada o brumosa, eso sería incluso más fuerte. Si coincidieran las tres cosas, este rito operaría en un nivel de fuerza puramente mítico, para la persona de astucia que se aplicara a él con verdadera dedicación y deseo. 

Fallando todos los casos anteriores, podría usarse cualquier noche. Pero descubrirás que la efectividad de este rito aumenta y disminuye a veces. Lo que más importa es que encuentres un lugar con dos árboles, que estén lejos de donde te puedan interrumpir y que sea de noche. 

Empezarás sentándote frente a tus dos árboles y bendiciendo el agua y el pan (en la copa y el cuenco) y consumiéndolos en un rito parcialmente modificado del Festín Rojo. Este rito debe ser simple y poderoso. Enciende una de las velas y úsala en el Festín Rojo; no tienes que hacer el hechizo del camino o la bendición del agua, ni hacer los cuatro caminos de agua. Solo tienes que sentarte frente a los árboles, encender la vela, bendecir el pan y el agua (con las bendiciones que se dan a continuación) y comer y beber la mitad de ambos. 

Esta vela que usas, debe encenderse con la firme intención de abrir los caminos entre los dos mundos con su calor y luz, pero hay más que eso. 

La llama de la vela tiene que ser considerada como un tipo de faro, para actuar como una guía para aquellos que son invisibles y para aquellos que están viajando de forma invisible, pero tienes que mirar la llama como si fuera una especie de “punto de encuentro” en el que ambos mundos se reúnen, y el medio por el cual se penetran entre sí. De alguna manera, la minúscula llama también es una puerta, una presencia del Otro Mundo cuya propia existencia hace que los “lugares” se fusionen, superpongan e interrelacionen de alguna manera. 

En resumen, estás encendiendo esta llama con la intención de “atravesar” la puerta que hay en el aire o entre los árboles, hacia el Otro Mundo. 

Bendiciones del Festín Rojo de la Puerta de Espinas 

Usa las siguientes invocaciones para encender la vela y bendecir el agua y el pan. 

1. “Ven fuego, visible e invisible 
Fuente de llama y fuego, ilumina el mundo oscuro: 
Revela el camino de más allá. 
(Encender aquí:) Sé la luz que marca el camino”. 

2. “Reina Élfica bajo la tierra 
He aquí un recipiente de agua 
Que sea un agua que divida lo vivo de lo muerto 
Bendícela con tu mano y la beberé, 
Y llévame a esa Tierra lejana”. 

3. “Dadora de Luz, libertadora del hombre 
Que recorres los caminos al Este y al Oeste 
Que vas por debajo y te elevas por encima 
Que haces que la encrucijada se abra 
Contempla el antiguo pacto, 
El cuerpo como pan y el pan como cuerpo 
Bendícelos con tu mano”. 

Ahora debes tomar lo que queda del agua y verterla, lentamente, desde el árbol derecho al izquierdo, creando una línea fronteriza. Mientras la viertes, haz una breve invocación al Pueblo Pálido fusionado con la Tierra, o a los muertos, seguida de una invocación a la Reina Hel o la Reina de Elfhame. 

Estas invocaciones deben formularse lenta y claramente, con toda consciencia. Ellas “dan vida” a la puerta. 

Luego enciende la segunda vela a partir de la llama de la primera, colocando una de las velas cerca del extremo izquierdo de la línea de agua que hiciste, y la otra cerca del extremo derecho de la misma, iluminando así tu entrada. Luego toma la otra mitad del pan que no comiste, guárdala en tu bolsillo o llévala contigo. Ahora debes alejarte de la puerta iluminada que acabas de hacer, y caminar una larga distancia. Tienes que caminar, con la puerta detrás de ti, lo suficientemente lejos como para que no puedas verla más. El truco aquí es caminar en un gran círculo en sentido antihorario, que por supuesto terminará en la puerta. 

Cuando te encuentres acercándote a la puerta iluminada nuevamente, debes sostener la pluma en tu mano derecha y el pan en la izquierda. Tienes que pensar en el hecho de que cuando cruces esa puerta que acabas de hacer, sobre ese agua, te dirigirás literalmente, al Otro Mundo. 

Cuando te acerques a la puerta, antes de cruzar, arroja el pan delante de ti. Eso debe hacerse antes de cruzar. Entonces, sigue adelante. 

Ahora, a partir de este punto, no debes soltar la pluma. Has pasado al Otro Mundo. Desde el momento en que pasas por la puerta de los Dos Árboles, hasta el momento en que regreses a nuestro mundo, debes ser totalmente consciente de cualquier cosa que te suceda, con plena consciencia sensorial. Lo que veas, oigas o encuentres ya no será solo un suceso cotidiano, es un encuentro con el Otro Mundo. 

Si encuentras algo en el suelo, algo inusual, puedes llevártelo o no. Pero no importa lo que hagas, siempre debes darte cuenta de que fue algo que trajiste de otro mundo. 

Mientras deambulas por el mundo al otro lado de la puerta, deberías hacerlo en un gran patrón en sentido horario. De la misma manera que hiciste una gran caminata en sentido antihorario para llegar a la puerta, mientras deambules por el entorno al otro lado de la puerta, deberías hacerlo en un gran semicírculo en sentido horario, antes de alcanzar la puerta y salir . 

Puedes estar todo el tiempo que necesites, pero deberías regresar antes de que se apaguen las velas. A algunas personas no les gusta alejarse demasiado de la luz de las velas y prefieren mantenerlas a la vista, incluso si están a cierta distancia. Ellas son la luz que guía a casa. 

Estás en una condición mental y física especial cuando te encuentras al otro lado de la puerta; te has abierto al Otro Mundo, y has entrado simbólica y realmente (en el nivel mental y espiritual) en él. 

Los animales o incluso las personas que conoces pueden no ser lo que parecen. El hombre que me mostró este rito en el 94 lo usó como rito iniciático, así como medio de adivinación. Si una persona es afortunada, este rito se puede utilizar para encontrar animales-Fetch, pero solo si se hace en un área muy remota. Personalmente, no sugiero este rito para descubrir la identidad del animal-Fetch, sin embargo, sugiero que este rito se puede realizar junto con otros para encontrarlo. 

Todo lo que experimentas al “otro lado” de estas puertas es significativo. Si los seres del Otro Mundo quisieran manifestarse ante ti, podrían hacerlo más fácilmente, de muchas maneras, mientras estés en el “lado más alejado” de los árboles. Los ritos que se realizan en el “otro lado” son igualmente más poderosos, como descubrirás si haces la prueba. 

Si las velas que marcan la entrada estuvieran apagadas cuando regreses, esa no sería una buena señal. Lo que debes hacer en dicha situación es recoger el pan que arrojaste a través de la entrada, cuando la atravesaste, y llevarlo contigo al otro lado del umbral. Eso será suficiente. 

Si las velas todavía están encendidas cuando llegues para regresar a nuestro mundo, todo está bien. Simplemente deja el pan donde está en el lado del Otro Mundo, sigue caminando, recoge las velas y vete. El rito ha terminado. 

Si las velas están apagadas, y el pan tampoco está, esa es una MUY mala señal, simplemente debes salir del Otro Mundo a través de la puerta, volver y repetir el ritual la noche siguiente, y en vez de deambular por el Otro Mundo la próxima vez que lo hagas, solo haz un círculo rápido en sentido horario y vuelve a salir. Hasta que lo hayas hecho, se considera que estás “todavía allí”, siendo al menos un poco peligroso. 

Si alguna vez dejas caer la pluma mientras estás en el “Otro Mundo”, esa tampoco es una buena señal. Debes repetir el ritual la noche siguiente, de la misma manera que si hubieras regresado y encontrado las velas apagadas y que faltaba el pan. 

Ya que pasar a través de esta “puerta” te pone en contacto más cercano (algunos dirían directo) con la realidad del Otro Mundo, el uso más impactante de este rito que he visto fue necromántico: un querido amigo había muerto recientemente (solo una semana antes), y una persona que yo conocía hizo este rito, entró en la condición del Otro Mundo y se sentó allí, abriéndose en meditación al fallecido, para contactar con él. No pasó mucho tiempo antes de que experimentara la presencia de dicha persona difunta. Este rito es excelente para acercarte a ellos. 

Seré el primero en decir que en todos los años que he practicado el arte, pocas experiencias han sido tan extrañas como las que he tenido al usar este rito de noche, en algunos lugares muy solitarios. Este tipo de ritos son útiles para ponerse en el estado apropiado de contacto, a través de los extraños espacios que nos mantienen tan perceptualmente separados de la realidad extrasensorial. 

Creo que este rito puede usarse con gran efecto, en ciertos momentos, en lugares poderosos, como túmulos funerarios y similares: las historias de “puertas” que se abren en ciertas noches no son meras supersticiones folclóricas. Naturalmente, una persona necesita tener cuidado y protección cuando hace tales cosas. 

Notas: 

1. Si quieres puedes usar solo una vela para “marcar la puerta”, la que usaste en el Housle o Festín Rojo. Colócala justo en el centro de la puerta. Sugiero que uses dos. 

2. Si no deseas llevar la pluma todo el tiempo, puedes pegarla al extremo de un cordón que rodee tu cuello. De esa forma, incluso si se te cae, no caerá al suelo, simplemente colócala alrededor de tu cuello.

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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



2 comentarios:

  1. Manon como siempre feliz de leer un artículo nuevo, pero este sin duda provoca sentimientos encontrados en mi. Todo tiene sentido, aunque he vivido la experiencia que dice el texto,no hice ningún rito "conscientemente hablando" fue algo que ocurrió solo, y lo hice de forma muy semejante a la que se explica, en mi caso la puerta fue una gran muralla de zarzas y tuve que pasar por debajo... Después sin buscarlo me di cuenta del contacto que había tenido y que las ofrendas fueron aceptadas. Así que después de leer este texto, tengo la certeza de que los espíritus me enseñaron bien aquella vez. Saludos y gracias!!

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    1. Hola Gus, perdona por la tardanza en contestar pero han operado a mi mujer para quitarle la vesícula, y todo ha sido de forma precipitada, tras una visita a urgencias, así que he estado muy liado y no he podido. Entiendo perfectamente lo que comentas, los ritos de brujería o de cualquier otro Arte mágico, tratan de "forzar" resultados que por otra parte, de forma natural ya ocurren a diario sin ser buscados, por lo que lo que a ti te pasó de forma involuntaria es lo mismo que este rito en concreto trata de provocar de manera voluntaria, ahí está de hecho el gran valor de las técnicas y ritos, el de ayudarnos a causar este tipo de experiencias sabiendo cómo, cuándo y con qué actitud llevarlos a cabo para obtener los resultados deseados con cierta regularidad. Un abrazo y un placer leerte.

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